jueves, 30 de abril de 2009

Una búsqueda con fin

La única verdad es la realidad. Así decía Aristóteles y lo repetía sistemáticamente el General Perón cuando se refería al bendito mundo de la política. Guillermo Coria se retiró hace tiempo del tenis. Lo que pasó esta semana fue una confirmación de lo que ya sabíamos todos. Tal vez, y sólo para los fanáticos del Mago, restaba un atisbo de esperanza para el regreso de la raqueta de Venado Tuerto. Duele el modo en que se va. Queda impregnada la sensación de que se merecía otro final. En vez de retirarse Coria del tenis, parece que el orden de los factores se invirtió. Si bien en sus palabras de despedida sonó la falta de motivación, claro está que si los resultados hubiesen sido distintos la motivación habría llegado sola.

Sin embargo, y repitiendo lo dicho al arranque, la única verdad es la realidad. A Coria lo marcó a fuego la final perdida de Roland Garros ante Gastón Gaudio, encuentro que estuvo tan pero tan cerca de llevarse. Ese sueño trunco lo marcó a fuego. Como si jamás pudiese recuperarse de semejante pérdida. Otros en su momento alegaron a la negativa racha del Mago a supuestos cortocircuitos con su pareja que lo estaban afectando en su vida profesional. Otros siguiendo esta línea pusieron a terceros en discordia. Otros hablaron por hablar. Como pasa en todos lados. Igual nadie pudo entender cómo este joven pasó de ser el tercero del mundo, de pelear mano a mano con Nadal y Federer, a un desconocido que deambulaba por las courts y perdía sin atenuantes ante cualquier cuatro de copas. SI escribo estas líneas es porque todavía no encuentro las respuestas. La línea más congruente reside en una incapacidad de fomentar confianza en su juego. Pero siento que con esta breve explicación apenas contemplo un mínimo aspecto de lo que verdaderamente le pasó a Coria. Se va uno de los mejores exponentes de la brillante Legión que acumuló prestigios durante la actual década. Se va como no se tenía que ir. Se va y las respuestas de lo que le ocurrió sólo las tiene él.

martes, 28 de abril de 2009

Panorámica (LeBron James)



Se abre una nueva sección en Doble 5 y en este caso cada semana profundizaremos en varias de las estrellas que coexisten en la NBA, la mejor liga de básquet del mundo. En la primer entrega les presento, a mi gusto, al mejor exponente de la actualidad: LeBron James, el as de Cleveland Cavaliers, el mejor equipo de la temporada regular y que arrancó con buen paso la primer serie de Playoff tras vencer a los Pistons por 4 a 0. Sin duda, esta actualidad debe considerarse como tal debido a la enorme figura de LeBron, un valor polifuncional que plasma en el campo de juego un talento comparable, a pesar de que las mismas siempre sean odiosas, con los Larry Bird, Michael Jordan y mirando más cerca a Kobe Bryant. Este joven, de apenas 24 años, desde sus inicios en la escuela secundaria demostró cualidades formidables. Firmó un contrato con la marca deportiva Nike por 80 millones de dólares, ¡antes de debutar en la NBA!

Su biografía denota una infancia difícil, donde su padre lo abandonó apenas nacido y su madre tuvo que hacerse cargo de que el pequeño LeBron pudiera comer y estudiar, alejándose de las drogas y de la violencia constante que yacía en el lugar donde vivían, Akron, al sur de Cleveland. Siempre ha sido agradecido a lo que le brindó su madre, Gloria James, quien lo tuvo cuando apenas tenía 16 años.

LeBron James juega de todo y bien. Potencia, habilidad y encanto forman parte de su patrimonio, que hace delirar a sus fanáticos cada vez que pisa la cancha. Ésos son sus rasgos que lo convierten en distinto al resto. Con 2,03 metros y una posición que podemos catalogar como alero, aunque a lo largo de su incipiente carrera actuó de base y llegó a hacerlo como ala-pivot, demostrando, con rendimientos sobresalientes, una versatilidad pocas veces vista en un jugador. Ofensivamente es brutal. Se quita hombres de encima con total facilidad y durante las dos últimas temporadas ha perfeccionado su tiro de larga distancia. Una bestia dentro de la zona pintada y también, como diría el magnífico relator de ESPN que transmite la liga de Estados Unidos, desde los anillos de Saturno.

Revisando su historia profesional, el gran salto lo dio a los 18 años cuando fue elegido como Nº1 en el Draft de la NBA en 2003 por los Cleveland, franquicia que tras años de ostracismo, quería retomar el tiempo perdido amparándose en el futuro prometedor de James, quien no defraudó, ya que en la primera temporada obtuvo el premio al Rookie del Año. Algunos datos estadísticos lo marcan de cuerpo entero: ha sido el basquetbolista más joven de la historia en superar los 10.000 puntos. De su mano, Cleveland llegó en 2007 por primera vez a las finales de la NBA, que a la postre sería derrota ante los San Antonio Spurs de los argentinos Emanuel Ginóbili y Fabricio Oberto. Ya en 2005 fue seleccionado para el Juego de las Estrellas, y un año después finalizó segundo en la votación del MVP de la temporada 2005 - 2006. Breves apostillas que configuran una carrera a puro progreso del mejor basquetbolista de la actualidad.

Su paso por la selección, corto pero con un futuro sumamente interesante, tuvo éxitos desde el arranque. Ya con la selección de Estados Unidos consiguió el Mundial de Japón en 2006 y se colgó la presea dorada en los últimos Juegos Olímpicos de Pekín 2008. La única mancha fue en su debut, en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde el combinado estadounidense, por primera vez contando con jugadores NBA, no consiguió subirse al escalón más alto. Además de lo dicho, mantiene un perfil mediático elevado, concurriendo a programas de televisión, sumado a un compromiso político activo, ligado al presidente de EEUU, Barack Obama, al cual ayudó, como tantos norteamericanos, a financiar su campaña para llegar a la Casa Blanca.

domingo, 26 de abril de 2009

Equipo Doble Cinco (Fecha 11)


Esquema: 4 - 1 - 3 - 2

Carlos Bossio (Lanús): El arquero enarboló una gran actuación en la victoria del Grana frente al comprometido Godoy Cruz en Mendoza por 1 a 0. Seguro ante los diferentes ataques del Tomba tuvo incidencia en el resultado final. A partir de un rápido saque suyo que derivó en el gol de Salvio, el equipo de Zubeldía sigue en la pelea de este Clausura.

Alexis Danelón (Rosario Central): Bien por el chico de Rosario Central en la victoria ante Boca. Continuo despliegue por el andarivel derecho, colaborando activamente en la marca y llegando a posiciones ofensivas. De este modo, tras un pase de Zelaya abrió un partido que en los papeles resultaba más complejo de lo que terminó siendo.

Matías Martínez (Racing): Un acierto de Caruso Lombardi. El juvenil viene rindiendo de forma notable en los últimos aprtidos, consolidándose como el líder de una defensa confiable como hace tiempo no se veía en Racing. En el cotejo ante San Lorenzo aguantó bien a Fornaroli y de postre marcó el tanto agónico para desatar la locura de la gente académica.

Nicolás Otamendi (Vélez): Tuvo un arranque con dudas aunque luego las disipó en el segundo tiempo, donde el juvenil mostró un carácter de mil batallas y desde su prestancia y cualidades sumó y mucho en el triunfo del líder por 4 a 2 ante Colón.

Carlos Arano (Huracán): Correcto lo de Chiche en el triunfazo del Globo ante Tigre. El ex Racing clausuró su andarivel, colaboró en el mediocampo con Bolatti e incursionó en la ofensiva. Gran torneo para un futbolista, que tras un tiempo extenso, retomó buenos rendimientos en la Primera División.

Néstor Ortigoza (Argentinos): Lo más destacable en el tibio empate de Argentinos e Independiente en el Diego Armando Maradona. El 5 quitó, distribuyó y manejó los tiempos de su equipo, que por replegarse atrás en los últimos minutos lo pagó demasiado caro. Igual, premio para Ortigoza, uno de los mejores del campeonato pasado que vuelve raudamente a levantar su nivel.

Juan Sebastián Verón (Estudiantes): Primera presencia en el equipo ideal de Doble 5. La Bruja fue el más pensante de su equipo, en una noche de poco brillo que tuvo el conjunto de Sabella. Tocó de primera, comprendió los tiempos en que se jugaba el partido y a partir de su presencia Estudiantes, poco a poco, levanta en la tabla de posiciones y sueña con la Copa Libertadores.

Javier Pastore (Huracán): Otro alquilado para el equipo ideal. El exquisito volante enarboló otra actuación monumental en la victoria difícil del Globo ante Tigre en Victoria. Pastore regaló fútbol, habilidad y por sobre todo simpleza en un equipo que sigue subiendo en las posiciones.

Santiago Solari (San Lorenzo): De lo mejor del clásico entre San Lorenzo y Racing en la presentación de Diego Simeone como técnico del Ciclón. Habilidad, claridad con la pelota y profundidad fueron sus argumentos durante todo el partido. Además metió un golazo que quebró la resistencia de Pablo Migliore. En medio de tantas malas, esta actuación de Solari hace pensar que San Lorenzo puede recuperar el fútbol que perdió con la baja de Pablo Barrientos.


Hernán Rodrigo López (Vélez): Otro abonado al ideal de Doble Cinco. El delantero uruguayo convirtió dos tantos en los fundamentales tres puntos que se trajo el Fortín de su visita en Santa Fé y que le permiten seguir en lo más alto del torneo. El ex América es garantía de marcar goles importantes. Colón lo sufrió en carne propia.

Santiago Silva (Banfield): Se sacó la mufa el uruguayo que convirtió dos goles para Banfield en la victoria por 3 a 1 ante Gimnasia, en una semana controvertida, con visita de la barra al plantel. Sirven y mucho estos tres puntos para el equipo de Falcioni que quiere alejarse de la Promoción.

Ricardo Gareca (Vélez): ¿Qué les dijo a sus muchachos en el entretiempo? No lo sabemos. Lo que sí es concreto es que Vélez se deglutió a Colón durante el segundo tiempo y es más líder que nunca. Otamendi, Zapata, López, Razzotti, Díaz y la lista de aciertos sigue. Metió a Martínez y convirtió el tercero. Perfecto lo del Tigre.

viernes, 24 de abril de 2009

No ser

¿Sorprende? No. ¿River tenía aspiraciones serias para ganar la Copa? No. ¿El cuerpo técnico tiene responsabilidades mayúsculas por este fracaso? No. ¿Se lo respeta al hincha? No. River es un gran no. Un no a un trabajo serio desde todas las esferas de la institución, empezando por las divisiones inferiores y terminando en lo que se plasma en la Primera División. Ayer, Pablo Aimar, Javier Saviola, Hernán Crespo y Andrés D`Alessandro, entre tantos, hoy un desierto plagado de futbolistas carentes de personalidad y, por sobre todo talento, para vestir una de las camisetas más prestigiosas del mundo. Ayer Delem, un maestro inolvidable de los que ya no habrá, hoy Gabriel Rodríguez y un grupo de colaboradores que se fueron escapando de San Lorenzo, dejando unas inferiores devastadas que hoy por hoy sufre la entidad de Boedo en carne propia.

Ayer un plan político que colocaba a River en el pico más alto del fútbol mundial, hoy un River que navegaba en aguas turbias por una de las peores dirigencias que se recuerden en Argentina, replegando las banderas por las cuales llegó al poder, que denotaban la ética como principal puntal. No me pongo meláncolico al considerar que todo tiempo pasado fue mejor, sino que simplemente reflexiono sobre la grandeza que tuvo este club, más allá de banderías políticas. River no se merece estos 8 años de gestión Aguilar, donde cualquiera se le ríe en la cara. River, por el bien del fútbol argentino, necesita encontrar un futuro más próspero. Será función primordial de los socios modificar, por vía democrática, claro está, a los Aguilar y cía, que tanto dañaron la imagen del club, con verborragia extrema pero desprovistos de un proyecto. De un proyecto de gloria.

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miércoles, 22 de abril de 2009

¿Para cuándo Higuaín?

Gonzalo Higuaín merece estar en la selección. No es un capricho coyuntural, observándolo en el último partido ante Getafe donde marcó 2 goles, sino un seguimiento prolongado durante un considerable tiempo, en el cual el ex River se convirtió en uno de los mejores futbolistas, y por sobre todo más desequilibrantes, del coloso Real Madrid, perseguidor del líder Barcelona en la Liga de España. Sus 18 goles en este certamen hablan por sí solos.

El Pipita, quien en sus inicios en el Millonario se desempeñaba como enganche, ha encontrado su plenitud como delantero en el esquema planteado por Juande Ramos y paga con goles, siempre importantes, la suculenta cifra que la Casa Blanca abonó por él hace tres temporadas. A pesar de que cuenta con jugadores de enorme valía y en su misma posición, casos como Raúl, Huntelaar, Saviola y Van Nistelrooy, el argentino se ha hecho un lugar preponderante y, hoy por hoy, es una fija en el once del Real Madrid.

Acaso la pregunta será por qué todavía no fue convocado por Maradona. Miles de rumores aparecen como respuestas provisionales, donde algunos afirman que la relación de varios futbolistas de peso dentro del seleccionado como Messi, Aguero y su compañero en el Real, Fernando Gago no serían las ideales, situaciones ligadas a un supuesto elevado ego por parte del joven nacido en Francia. Otros argumentos consideran que la negación de Higuaín a participar del Mundial Sub 20 en 2007 trajo como consecuencia un castigo ejemplar, en el que no sería convocado por un tiempo a la Selección Mayor. En fin, idas y venidas de murmullos que revolotean al fútbol y que pocas veces tienen tintes de verosímiles. Lo importante sería dejar rispideces de lado y pensar que la selección requiere una actualidad como la suya.

Lo concreto es que el rendimiento de Higuaín, un delantero con características especiales y que no se encuentran en Argentina, le posibilitaría a Maradona contar con una opción de lujo de mitad de cancha para adelante. El Pipita tiene explosión, audacia y resulta una verdadera pesadilla para los defensores contrarios, ya que en el campo de juego no cuenta con una posición fija, ataca por los costados y cuantiosas veces termina las jugadas como un clásico nueve. Lisandro López, Julio Cruz, José Sand, Germán Denis y Martín Palermo, con sus 35 años a cuestas han sido convocados. ¿Para cuándo Higuaín?

lunes, 20 de abril de 2009

Equipo Doble Cinco (Fecha 10)


Esquema: 4 - 3 - 1 -2

Pablo Migliore (Racing): Nuevamente en el equipo ideal. A pesar de que no comparto algunas cuestiones suyas extrafutbolísticas, debo admitir que está viviendo uno de los mejores momentos de su carrera. En la compleja victoria ante Banfield, Migliore atajó en condiciones adversas (con 40º de fiebre) y evitó varias veces el empate del Taladro. Una dosis de heroísmo justa para Racing que sigue creyendo en los milagros.

Gastón Díaz (Vélez): Excelente reemplazo para Fabián Cubero. El chico de Vélez no le pesó la responsabilidad y enarboló una gran tarea en las dos áreas. Primero cerrando su lateral y luego siendo proyección constante. Por un buen pase suyo, López puso el 1 a 0 y abrió un partido que a partir de ahí se resolvió sin complicaciones.

Julio César Cáceres (Boca): Correcta actuación del caudillo de Boca en la zaga central. Controló constantemente tanto a Fabbiani como a Falcao, cubrió las espaldas de los laterales y sacó varias pelotas de arriba. De lo mejor de Boca, que no tuvo su mejor cara en este Superclásico.

Nicolás Sánchez (River): Interesante encuentro del defensor de River, bancando de arriba a un especialista como Martín Palermo y mostrando la prestancia que necesita un central para esta clase de partidos, donde se sabe que un error puede pagarse caro. El ex Chicago fundamentó este buen desempeño en el complemento, mucho más afianzado y despejando los avances, escasos por cierto, de Boca.

Maxi Velázquez (Lanús): Apareció en el momento justo para darle con un terrible zurdazo el empate transitorio de Lanús ante Tigre, que a la postre sería victoria para el Grana, ya sin Copa pero con los cañones apuntados al certamen local. El lateral fue uno de los mejores de su equipo, siempre desajustando el andarivel derecho del rival y colaborando en la marca.

Marcelo Quinteros (San Martín de Tucumán): Jugó e hizo jugar. Con su compinche Pérez Castro se hicieron un festín ante un inerte San Lorenzo, que mostró su peor de cara para su próximo entrenador, Diego Simeone. El ex Central, con gol incluido, junto a Canío y Pérez hicieron delirar al pueblo tucumano que todavía sueña con seguir en Primera.

Sebastián Prediger (Colón): Pura alma. El de Colón construyó una muralla en el mediocampo, quitando, distribuyendo y teniendo injerencia en la parte ofensiva, siendo el eje de un conjunto que al poseer diversas variantes de mitad de cancha en adelante necesita un futbolista de sus características.

Sebastián Sciorili (Colón): Destacada actuación del juvenil con pasado en River. En una posición no específica, ya que arrancó como volante y terminó constantemente como delantero, se transformó en el valor más importante de su equipo, resultó indescifrable para los defensores del Rojo y le dio la asistencia en el gol a Fuertes. Completito.

Javier Pastore (Huracán): Un espectáculo bárbaro lo que plantea Huracán. Y Pastore es el abanderado de esta forma diferente de pensar y sentir el juego. A partir de sus pies se generó lo más interesante en la goleada del Globo 4 a 1 frente a Argentinos. Asistió, marcó un gol y cada pincelada suya hizo quemar las palmas de los hinchas quemeros.

Hernán Rodrigo López (Vélez): Otro de lo mejorcito en este semestre. El punta de Vélez facturó nuevamente (lleva seis goles en partidos diferentes, donde los de Gareca sacaron 16 puntos sobre 18) y cambió silbidos por aplausos. Punto también para el entrenador, quien confió en la capacidad de un delantero que se cansó de hacer goles en todos lados.

Esteban Fuertes (Colón): El interminable goleador. El alma de este Colón que sorprende a propios y extraños en este Clausura que lo tiene entre las primeras posiciones. En el encuentro ante Independiente, Fuertes se vistió del traje que más le gusta y liquidó el pleito ante un timorato Rojo.

Ángel Cappa (Huracán): A veces el Globo deleita los ojos. A veces irregular, es cierto, pero con una filosofía de juego renovadora ante la mediocridad constante que se vislumbra domingo tras domingo. Cappa les hizo creer a sus futbolistas que pensar el fútbol de este modo trae más dividendos que pérdidas. Pastore, De Federico y Bolatti lo entendieron a la perfección.

sábado, 18 de abril de 2009

El fenómeno Tricolor

"Que este año de San Martín salió el nuevo campeón...". Varias causas pueden explicar el excelente andar de Chacarita durante el Torneo de la B Nacional, que lo tiene como líder con nueve puntos de ventaja sobre Instituto (con un partido más), Atlético Tucumán y Aldosivi (éstos dos últimos con un partido menos), sus más cercanos perseguidores. En primer lugar, un conglomerado interesantísimo de futbolistas, con hambre de gloria y teniendo entre ceja y ceja el objetivo fundamental de colocar al Funebrero en el lugar donde su historia lo amerita, es decir la Primera División, luego de un lustro en la segunda división. Los elogios claramente se los lleva Javier Toledo, el chico de Marcos Suárez (Córdoba) que viene de desempeñarse en el Deportivo Cuenca, de Ecuador, y que a base de goles se transformó en la figurita especial de este equipo comandado por Ricardo Zielinski. El punta, de apenas 22 años, lleva 15 en este certamen y junto a Luis Salmerón son los máximos goleadores.

Otro valor para destacar es Matías Alustiza (foto), a mi gusto uno de los mejores futbolistas del ascenso, quien a base de habilidad, potencia y una dosis justa de gol (12 tantos) conforman, junto a Toledo, una de las mejores duplas ofensivas de nuestro país. Mérito también en la defensa para el experimentado Cristian Grabinski (ex Racing y Newell`s), una garantía en la última línea, siendo voz de mando continua para sus compañeros. El arquero Nicolás Tauber, de amplia experiencia por diferentes clubes de Argentina, parece haber encontrado su destino en San Martín y es otro factor resaltable para comprender este auspicioso presente. También aportan su granito de arena futbolistas como Gastón Coyette (de gran rendimiento en los últimos encuentros), Franco Dolci, Juan Manuel Aróstegui y el uruguayo Ignacio González.

Sin embargo, el camino no se allanó fácilmente. Antes de iniciar el torneo, Pedro Monzón era el entrenador de la entidad. A 14 fechas del inicio, y luego de una racha negra de 7 partidos sin ganar, dio el portazo. Incerditumbre era la palabra que se escuchaba por doquier entre los propios hinchas que veían, una vez más, como su ilusión de ascender se desvanecía lentamente. Los dirigentes se movieron enseguida y consideraron que la elección del próximo técnico tenía que ser de la casa. Y allí cayó Ricardo Zielinski, volante central de Chaca en el ascenso a Primera en el 83. El primer partido fue ante Talleres con victoria por 3 a 2. A partir de ahí, encadenó una serie demoledora de resultados: ganó 11 partidos, empato tres y apenas perdió uno. "Cuando lo fuimos a buscar, le preguntamos al Ruso cuánto quería cobrar. Nos contestó: `lo que ustedes quieran`. Eso demuestra qué clase de tipo es", expresó el vicepresidente Darío Villarroel al Diario Olé. Voces dirigenciales argumentan por lo bajo, que en caso de lograr subir de categoría, la continuidad del cuerpo técnico está garantizada.

Otro aspecto destacable es que desde hace tiempo Chacarita no está jugando de local, ya que se está construyendo el nuevo estadio de cemento, un proyecto que, según palabras de Villarroel, tardará un año y medio para que sus hinchas puedan sentirse plenamente en su casa. En este periplo, primero pasó por la cancha de Argentinos y ahora su numerosa hinchada dice presente en Ferro, con un sueño a flor de piel que se reduce en una simple palabra: ascender.




Agradecimientos:

jueves, 16 de abril de 2009

Dar de nuevo

San Lorenzo vive uno de los períodos más angustiosos en los últimos tiempos. Desde ese fatídico 2-4 ante Quilmes por la última fecha del Apertura 2006, que generó la furia de los hinchas que pedían la cabeza de Oscar Ruggeri, no había semejante clima de hostigamiento propinado de los hinchas hacia los dirigentes, cuerpo técnico y en especial los futbolistas, acusados de mercenarios y de no poner todo lo que se debe. Esta cruda realidad se liga estrechamente con la reciente eliminación en primera ronda en la Copa Libertadores, esa obsesión que ciega al pueblo azulgrana, el cual contempla con el tiempo cómo se objetivo se aleja aún más. Tinelli afuera, Tinelli adentro. La comisión directiva sabía que la elección del nuevo entrenador en reemplazo del renunciante Miguel Ángel Russo definiría finalmente si MT, junto al grupo inversor, que aporta jugadores a la institución, continuarían en la entidad. La llegada, confirmada anoche, de que Diego Simeone se hará cargo del primer equipo, tras una reunión que se extendió por seis horas con Rafael Savino, calmó las rispideces que habían surgido entre Tinelli y algunos dirigentes oficialistas. El deseo de Marcelo fue siempre el mismo: que el Cholo sea el técnico de San Lorenzo. Lo hubiese preferido antes, quizás después de la salida de Ramón Díaz, ya que nunca miró con buenos ojos la llegada de Russo. Sin embargo, y luego de un tiempo escaso, los caminos se encontraron y Simeone a partir de este martes se pondrá el buzo y saldrá a enfrentar este gran desafío que se le aproxima.

Desafío con todas las letras. Simeone sabe que una de sus funciones será ejecutar la tan mentada limpieza que se avecina en San Lorenzo. Futbolistas (Rivero, Silvera y Orión, por citar) enemistados con los hinchas, relaciones peligrosas que se acrecentaron durante la conflictiva llegada del plantel a Ezeiza, tendrán su futuro lejos del Ciclón. Varios préstamos que vencen, como el caso de Cristian Ledesma, Santiago Solari, Pablo Barrientos, Hilario Navarro, Bruno Fornaroli y Gonzalo Bergessio, por citar algunos ejemplos harán que existan modificaciones severas en el plantel a partir de junio. Además debe lograr mancomunar nuevamente a la hinchada con el equipo, y eso se sabe, se logra con resultados. Tras un paso particular en River, en el que congenió ser campeón e irse cuando naufragaba en el fondo de la tabla, el Cholo recala por Boedo en momentos de tormentas. El tiempo dictaminará si pudo pilotearlo.

miércoles, 15 de abril de 2009

"LA" Galeria

lunes, 13 de abril de 2009

Equipo Doble Cinco (Fecha 9)


Esquema: 3 - 2 - 2 - 3

Pablo Migliore (Racing): Otra actuación fantástica la del arquero de Racing, quien a base de buenos rendimientos se adueño del arco. En el dificilísimo partido ante Rosario Central, el ex Boca puso seguridad en los momentos más cruciales y se erigió como una de las figuras en la victoria del equipo de Caruso, que sueña con salir de la Promoción. Por segunda fecha consecutiva, Migliore dice presente. Muy merecido.

Nicolás Otamendi (Vélez): Pichón de crack. Con un puñados de partidos encima, el defensor de Vélez está siendo uno de los mejores de este Clausura. Impasable por abajo y por arriba, construyó un muro para la ofensiva de San Lorenzo, que se repitió con continuos centros, bien despejados por el juvenil y también por su compañero de zaga Sebastián Domínguez.

Alexis Ferrero (Colón): Alquilado para esta sección. Es loable destacar el rendimiento del central de Colón, a pesar del agrio empate como local ante Arsenal. El ex Tigre fue voz de mando en la defensa y pudo neutralizar a Franco Jara, otro gran proyecto, durante el segundo tiempo con una rapidez admirable. Además estuvo activo en los centros y no dejó margen de dudas. Bien por Ferrero.

Lucas Aveldaño (Racing): Otro paredón resultó el ex defensor de Atlético Rafaela. Bien por Caruso depositando confianza en futbolistas que le rinden dentro del campo de juego. Ordenado, simple y con carácter fueron sus credenciales en un encuentro que ameritaba esta clase de características. Junto a Migliore constituyeron dos barreras infranqueables para Rosario Central.

Víctor Zapata (Vélez): Un relojito en el mediocampo. Siempre jugando de primera y buscando la mejor opción posible entre sus compañeros. Rendimiento el de ayer, sumado a varios en este Clausura, que lo colocan al ex River en el top five de rendimientos en este certamen. Ante San Lorenzo, el Chapa se adueñó del mediocampo, fue constante salida e incursionó ofensivamente. Felicitado.

Fabián Rinaudo (Gimnasia LP): Recuperó la memoria. Luego de algunos partidos en un bajo nivel, el 5 de Gimnasia dijo presente en el Monumental ante River. Quitó, distribuyó y mostró un despliegue admirable, siendo una rueda de auxilio para sus compañeros cuando éstos tomaban posiciones ofensivas. Destacable además es que su actuación fue pareja durante los 90 minutos.

Víctor Figueroa (Godoy Cruz): Otro crack que proviene del ascenso. Ya con rodaje en Primera, el exquisito volante de Godoy Cruz fue factor fundamental en el empate del Tomba, que estuvo dos veces abajo en el marcado, ante Gimnasia de Jujuy, en un partido clave por la permanencia. El ex Chaca marcó los dos goles de su equipo y fue la llave clave, a partir de su talento, para abrir la defensa jujeña. El segundo tanto es para un cuadrito.

Mauro Formica (Newell`s): Uno de los futbolistas que más da placer verlo en el campo de juego. El viernes, ante Tigre, dio una clase magistral de talento, con gambetas a flor de piel y una verticalidad continua con dotes interesantísimos de velocidad que lo catapultaron como la figura rojinegra en el injusto empate del equipo de Sensini ante Tigre, que mereció llevarse más en su visita a Victoria.

Daniel Montenegro (Independiente): Si el Rolfi está bien Independiente es otra cosa. El 10 se puso el equipo al hombro ante Huracán y de su mano lo venció por 2 a 1. Rápido, con el pase justo y colaborando con la marca el hoy punta del Rojo culminó una excelente tarea, que se vio compensada con el gol que finalmente le daría la victoria al equipo de Gallego, tras una semana convulsionada.

Juan Cuevas (Gimnasia LP): Una verdadera pesadilla para la defensa de River. Este chiquilín, inquieto, escurridizo y con sobradas muestras de talento ingresó en reemplazo del lesionado Niell y se convirtió en la figura del Lobo que sacó un empate en cancha de River, que pudo haber sido victoria si no fuese por la brillante actuación del arquero Vega. El segundo gol de Gimnasia lo hizo Cuevas de penal, tras una falta que Ferrari le hizo al mismo futbolista. Faltando 4 minutos, Cardozo habilitó a Cuevas, quien solo se lo perdió. Igual no borra lo hecho por el juvenil, correcto por dónde se lo mire.

Hernán Rodrigo López (Vélez): Válido lo del delantero de Vélez, quien siempre se movió por el frente de ataque y provocó grietas en la defensa de San Lorenzo. Por un buen movimiento suyo, Méndez le hizo penal y el ex América facturó de penal.

DT: Ricardo Gareca (Vélez): En poco tiempo de trabajo, acertó con los refuerzos (Domínguez, Larrivey y en especial Moralez), le dio rodaje a valores interesantísimos (Otamendi y Razzotti) y confianza a varios futbolistas, quienes le responden y constituyen un muy buen equipo, como es este Vélez que tiene con qué soñar en este Clausura.

sábado, 11 de abril de 2009

Arenas, Sierras y Libros (Parte II)

Seguimos en el repaso de libros leídos durante el período vacacional. En primer lugar abordamos "Lo Suficientemente Loco", una biografía de Marcelo Bielsa realizada por el periodista Ariel Senosiaín. En este caso repasaremos otro libro llamado "Enfermos de poder. La salud de los Presidentes y sus consecuencias", escrito por Nelson Castro, quien en esta obra aborda sus dos vocaciones: el periodismo y la medicina. En ambas coexisten lo sucedido con la salud de los mandatarios, asuntos que pocas veces salen a la luz en la opinión pública. En un selecto desandar, Castro analiza diferentes períodos históricos nacionales como internacionales, fijando la vista en los diferentes avatares corporales que sufrieron desde Hipólito Yrigoyen, pasando por el dictador italiano Benito Mussolini hasta terminar en las dificultades clínicas de Néstor Kirchner, de las cuales escasamente se sabe. Uno de los factores por el cual nacen los rumores, afirman diferentes voces, resultan estos temas.

Párrafo aparte se merece el capítulo sobre Juan Domingo Perón. Con una pluma siempre estricta en conceptos y sumamente práctica para la comprensión, recordando que hablamos de términos médicos, el autor desmenuza las diferentes desavenencias que tuvo uno de los personajes argentinos más importantes del siglo XX. Desde su exilio en España, pasando por las molestias cardíacas sufridas en el viaje de vuelta a Buenos Aires, cuestiones que se iban a recrudecer con el tiempo y que, finalmente, a pesar de que el círculo íntimo del General admitía que sólo se trataba de una gripe pasajera, ocasionarían la muerte de Perón el 1 de julio de 1974. Tristes pero paradójicas resultan las palabras del inescrupuloso López Rega días antes del deceso: "Efectivamente, en esta casa parece que entró la gripe con fuerza y no nos quiere dejar. Él tiene una tendencia que cuando toma una afección de esta naturaleza, a que le dure mucho tiempo, y parece que en esta oportunidad ha sido tan fuerte que hasta a mí, que soy bastante resistente a estas cosas, se me ha contagiado. El General está bastante recuperado, gracias a Dios, pero le va a durar una cantidad de días durante los cuales no podrá desempeñar las tareas normales, porque cualquier golpe de aire lo puede volver a afectar". El engaño a la población estaba consumado.

Un muy buen libro resulta ser "Enfermos de Poder". Con varias historias desconocidas, como la del dictador Roberto Eduardo Viola, otras en procesos constitucionales como la de Roberto Ortiz y su diabetes crónica y hasta pasar por otras mucho más mediáticas como las de Carlos Menem y Fernando De la Rúa. También posa su vista en el extranjero, con los cuadros médicos durante el poder de Lenin, Stalin, Hitler y terminando con el papa Juan Pablo II. Para sentarse, leer y por sobre todo disfrutar lo que expresa uno de los mejores periodistas de Argentina.

Recojo las palabras de Nelson Castro en la contratapa que me resultaron sumamente interesantes y quiero compartirlas con ustedes: "La vida me llevó desde chico por dos vocaciones bien definidas: el periodismo y la medicina. Y así fue que, con decisión, cursé las dos carreras. Muchos me siguen preguntando aún hoy el por qué de la elección de dos disciplinas tan distintas. La verdad es que no lo sé. Lo que si sé bien es que si bien son distintas no son distantes. Más bien diría, tienen un cierto grado de contacto. El médico trata a personas buscando prevenir o curar las enfermedades que lo afectan. El periodista informa y opina sobre los hechos producidos por personas. Y, por lo tanto, bien podría decirse que, como las enfermedades afectan a las conductas de las personas y que esas conductas son las que determinan los hechos producidos por los seres humanos, la cercanía de las dos profesiones surge casi a la manera de un silogismo".

jueves, 9 de abril de 2009

Son decisiones

Una agonía que se estiró demasiado. Miguel Ángel Russo dejó de ser el técnico de San Lorenzo luego de la derrota ante San Luis por 2 a 0 en México que ocasionó la eliminación del conjunto argentino en esta edición de la Copa Libertadores. Los futbolistas no entendieron el mensaje del técnico durante la semana, en el que marcaba que este partido era de "vida o muerte". San Lorenzo en este encuentro, y como tantos últimamente, se presentó timorato desde principio a fin y lo pagó ante un equipo débil como lo fue el mexicano que le propinó dos cachetazos y lo dejó afuera de la Copa. El tiempo en el fútbol es tirano. Hace unos meses, San Lorenzo era una máquinita y ante la renuncia de Alfio Basile muchos pusieron (hasta fue tapa del diario Clarín) que Russo era el futuro técnico de la selección. El tiempo fue tirano. Hoy, apenas un tiempito después, no encontró respuesta en sus jugadores y tuvo que decir adiós. En definitiva, el proceso en San Lorenzo duró 16 meses y duró 36 partidos, en los cuales ganó 17, empató 5 y perdió 14. El equipo tuvo su momento de esplendor en el inicio del Apertura 2008, donde enarboló una seguidilla de triunfos, sumado a grandes rendimientos colectivos, que casi lo catapultan como el campeón. No obstante, durante un trayecto perdió varios puntos valiosos y debió definir el título en el triangular, en el que se daría el famoso partido ante Boca y los gestos de Gonzalo Bergessio.

En este 2009, las lesiones fueron las constantes. Primero Pablo Barrientos, el mejor futbolista del plantel, se rompió los ligamentos en el partido ante Estudiantes en La Plata y estará inactivo hasta agosto. Después siguieron muchas bajas por fallas musculares en una larga lista que incluía a Sebastián Méndez, Bernardo Romeo, Cristian Tula, Santiago Solari y Diego Rivero. Para culminar, también apareció la baja del arquero titular, Agustín Orión, quien sufrió la misma lesión que Barrientos en el partido ante Libertad, en Paraguay, y hubo que buscar de modo desesperante arquero, ya que su reemplazante, Bruno Centeno, no demostró la seguridad suficiente. Allí cayó Hilario Navarro, una de las figuras en México y con rendimientos satisfactorios desde su arranque. Es cierto, varias lesiones conspiraron con el normal desenvolvimiento del plantel, aunque cabría preguntarse qué responsabilidad tiene el preparador físico en esta acumulación de bajas. Esto sucedió lo mismo en Boca. ¿Será cuestión de mala suerte o habrá culpas por lo sucedido?

Sin embargo, es en vano encontrar explicaciones sobre lo acaecido, primero porque San Lorenzo cuenta con un plantel de primerísima línea con diferentes futbolistas de calidad, al estilo europeo, para afrontar los dos torneos que debía enfrentar, tanto el torneo local como la Copa Libertadores, esa obesión azulgrana, que ya culminó con otra gran desilusión. Varios jugadores en un bajísimo nivel, como Bergessio, Solari, Bottinelli, Aguirre y en especial Ledesma, tan fundamental en otro tiempo; sumado a una indisciplina constante en términos de agresividad en el campo de juego, con expulsados en casi todos los partidos, tampoco colaboraron a enderezar el barco comandado por el ex entrenador de Lanús, Rosario Central, Boca y tantos otros. Russo dijo adiós y se abre la búsqueda de un entrenador para San Lorenzo. Y sí, son decisiones.

miércoles, 8 de abril de 2009

30 años de Grondona


lunes, 6 de abril de 2009

Equipo Doble 5 (Fecha 8)



Esquema: 4 - 3 - 1 - 2

Pablo Migliore (Racing): Formidable actuación del arquero de Racing, factor fundamental para que su equipo se llevara un angustiadísimo triunfo ante River que le permite tomar un poco de aire para zafar de la Promoción. Migliore estuvo atento durante los 90 minutos, descolgando centros continuamente y muy precioso para achicar en los embates ofensivos de River, en especial durante el complemento, en el que los de Gorosito estuvieron muy pero muy cerca de conseguir la igualdad. En esos momentos, Migliore cerró su arco.

Braian Lluy (Racing): Otra grata sorpresa la del juvenil de Racing, quien no se amilanó por el marco imponente que había en el Cilindro de Avellaneda y se posicionó como uno de los mejores valores para que los de Caruso sigan soñando con quedarse en Primera. El lateral se mostró siempre en el circuito de juego, atacó hacia la zona de un timorato Rodrigo Archubi con inteligencia y aprovechando los momentos ideales y durante el segundo tiempo mostró también aptitudes para cerrar en los cruces y alejar el temor en el arco de Migliore. Bien por las inferiores de Racing.

Alexis Ferrero (Colón): Otra magnífica tarea del ex Tigre, quien junto a Marcelo Goux se están transformando en una de las mejores duplas centrales del fútbol argentino. En el resonante triunfo de Colón ante Huracán en el Tomás Ducó, Ferrero, a base de carácter, prestancia y orden, se convirtió en un eslabón insoslayable para comprender este buen momento del Sabalero que lo encuentra en posiciones de vanguardia en este Clausura.

Sebastián Martínez (Godoy Cruz): Una muralla el defensor del Tomba en el muy buen empate de su equipo ante Boca en la Bombonera. El uruguayo, atento durante los 90 minutos de la marca de Martín Palermo y de Luciano Figueroa, se sacó un sobresaliente ya que ordenó a su defensa en los ataques ofensivos propinados por Boca en el segundo tiempo y salvó el arco mendocino tras una jugada de Rodrigo Palacio.

Derlis Cardozo (Argentinos): Correctísima actuación del lateral paraguayo de Argentinos. Neutralizó los avances en la banda derecha que ejerció Newell`s y además fue salida limpia para su equipo, ayudando en la parte ofensiva cuando el Bicho perdía 1 a 0 y la continuidad de Claudio Vivas como técnico pendía de un hilo. Hasta tuvo varias chances de llegar al gol, en sí, una tarea aceptable la del paraguayo, con amplia experiencia en el fútbol de su país, que está haciendo su primera experiencia en Argentina.

Cristian Sánchez Prette (Estudiantes): Estuvo poquito en cancha y apenas mostró un par de pinceladas. Con eso le alcanzó para amargarle la vida a Gimnasia cuando se restaba un minuto para terminar el encuentro. Con un pelotazo que no tenía destino de Angeleri, y tras una cabezazo en falso de la defensa del Lobo, el ex Huracán definió con justeza y generó la locura para los hinchas del Pincha, que seguramente deben seguir festejando este gol.

Cristian Leiva (Godoy Cruz): El mediocampista de Godoy Cruz sacó chapa en la Bombonera haciendo recordar a ése que la descosía en Banfield. Cortando pelotas continuamente y siendo un relojito en el traslado de la pelota, siempre ubicando al mejor compañero ubicado. En el segundo tiempo y con el resultado adverso se erigió en un baluarte en el medio para el muy buen equipo de Diego Cocca.

Diego Valeri (Lanús): Poco a poco, este brillante futbolista con el que cuenta Lanús está volviendo al nivel que lo catapultó como uno de los mejores de Argentina. A pesar de que no completó los 90 minutos, tuvo varias pinceladas, además del gol inicial, que lo convirtieron en lo mejorcito de este conjunto dirigido por Luis Zubeldía que trituró a un timorato Independiente por 5 a 1.

Maxi Moralez (Vélez): Un chiquitito que juega en grande. Vélez está disfrutando a un futbolista con brillantes cualidades, que lentamente se convirtió en el más mimado por los hinchas, quienes aplauden ese plus de frescura que aporta el ex Racing, siempre con la gambeta a flor de piel y esa velocidad que lo distingue sobre el resto. En el difícil partido ante Banfield, fue la manija de un equipo que se plantó con tres nueves de área, siempre distribuyendo eficientemente el balón y llegando a posiciones de gol, donde al final y luego de un rebote, Moralez aprovechó y le dio la victoria al Fortín.

Pablo Luguercio (Racing): Conmovedor lo que corrió el delantero de Racing. Es cierto, no goza de una calidad sobresaliente ni el olafto goleador de un delantero de raza, anque suple estas carencias con un despliegue constante, de molestia siempre hacia los defensores, que deben estar atentos siempre con él. Con un toque precioso, tras un sinfín de rebotes en el área de River, puso el 1 a 0 definitivo. En todo el encuentro se mostró activo y eso el hincha se lo agradeció, ése que ya lo califica como el que mejor representa el sentimiento del racinguista.

José Sand (Lanús): Una bestia. 4 goles para recibir a Américo Gallego en su debut como técnico de Independiente. La defensa del Rojo colaboró activamente para que Pepe se convierta en el nuevo goleador del Clausura 2008, ya que mostró errores infantiles que el 9 no desaprovechó para la locura de los hinchas granates, que siguen disfrutando las mieles de la punta del campeonato.

DT Antonio Mohamed (Colón): Interesante estrategia la del Turco en la victoria de Colón ante Huracán que le permite al Sabalero ubicarse en los primeros puestos de este Torneo Clausura. No se amilanó en los cambios durante el complemente y consiguió que sus futbolistas no pasaran sobresaltos y que se den el gusto de soñar con Colón en lo más alto.

sábado, 4 de abril de 2009

¿Qué pasa Roger?

El traspié sufrido por Roger Federer en las semifinales del Masters 1000 de Miami ante Novak Djokovic significa más allá de la derrota deportiva la apertura de interrogantes sobre el nivel del suizo durante la última parte del 2008 y que ha continuado en la actual temporada. Errático, con gestor de malhumor constantes, con escasa confianza para definir ciertos puntos en apariencia fáciles y sin exponer en el court esos dotes de maestría que tanto hicieron delirar a sus fans en todo el mundo. La derrota ante el serbio mostró una faceta desconocida para el actual número 2 del ranking, ya que cuando rondaba el tercer parcial y con un 0 - 3 en el marcador agarró la raqueta y la tiró al piso visiblemente enojado generando un abucheo del público, extrañado por semejante determinación para un jugador tan respetuoso como Federer. Revisando los números encontramos, en un dato que marca de cuerpo entero la realidad del suizo, que su último título lo consiguió el 20 de octubre del año pasado en su Basilea natal. Demasiado tiempo sin las mieles del éxito parecen afectar su rendimiento, tan poco acostumbrado a sufrir deslices.

Otro apéndice importantísimo para indicar se basa cuando el español Rafael Nadal lo superó en el ranking ATP y tuvo que comprender que el nivel del español, más joven que él y con una fortaleza mental a prueba de balas, constituía un escollo gravitante en pos de recuperar ese lugar perdido. Quizás la derrota en el Abierto de Australia ante el mallorquín fue la gota que rebasó el vaso. Desconocido, palabra clave para comprender esta actualidad de Federer. Desconocido para aquellos que consideramos a Federer como el mejor jugador de la historia. Desconocido para sus propios rivales que ya no lo enfrentan con el temor que infundaba hace unas temporadas sino que lo atacan y parece, por ahora, que le encuentran demasiado fácil sus puntos débiles. Por otra parte, Federer parece no haberse recuperado completamente de una lesión de la espalda que lo aquejó durante este año. También en 2008 se le diagnosticó mononucleosis que lo tuvo a maltraer también durante la última parte de esa temporada. Tal vez encontremos allí una serie de razones, además de las tenísticas demostradas anteriormente, para indagar lo que está sucediendo.


Tras el partido ante Djokovic, Federer habló ante los medios de prensa y manifestó que "ha sido un año difícil el último, especialmente en las superficies duras. No he estado ganando 20 torneos consecutivos, así que nadie espera realmente que gane". ¿Qué pasa Roger?

jueves, 2 de abril de 2009

Me pregunto y titubeo...

Un 6 a 1 no tiene explicación. Son resultados que suceden, a veces ayudados por determinados factores, otras tantas por cuestiones tal vez alejadas a lo futbolístico pero que deben generar una concientización sobre que lo sucedido ayer en La Paz afecta, sin lugar a dudas, la reputación y el prestigio de la Selección Argentina. No es un detalle menor, ya que esta noticia pululó por todas las latitudes del mundo. Las tapas del mundo se hicieron eco de esta goleada. Perder 6 a 1 duele. Duele porque ya no se puede culpar plenamente a la altura por lo sucedido, ya que en estas Eliminatorias, salvo el caso de Paraguay que también fue goleado, tanto Uruguay como Chile obtuvieron un empate y una victoria, respectivamente. Sin ir más lejos, Argentina en la pasada Eliminatoria para el Mundial de Alemania se trajo de La Paz tres puntos brillantes a base de una tarea colectiva sensacional. Duele porque lastima ver a nuestros colores deambular por el campo de juego sin encontrar respuestas. Duele porque ves la tabla de posición y resulta que equipos de menor relieve futbolístico como Paraguay y Chile nos miran desde arriba. Duele porque lo primero que aparecen son excusas y no autocríticas.

Sin embargo, lógicamente el crédito sigue abierto. El partido pasado ante Venezuela desde Doble 5 notábamos un crecimiento paulatino de diferentes futbolistas tras la asunción de Diego Maradona como entrenador. Debemos dejar esa visión tan argentina de la cosa, de reflejar que hoy somos los peores del mundo y hace tres días erámos Gardel, Le Pera y los músicos. Ni una cosa ni la otra. Tenemos interesantísimos valores y mucho futuro por delante, de eso no quedan dudas. No obstante, el resultado de ayer, junto a la no clasificación del Sub 20 argentino para el Mundial de Egipto de esa categoría, son dos sucesos que manchan el buen nombre de Argentina, ese mismo que ha sido forjado por gestas históricas que catapultaron a nuestra selección a la cúspide de este deporte. Será hora de barajar de nuevo y entender la grandeza de nuestra camiseta. Que lo de ayer no se repita. Jamás.

Notas relacionadas:

Tremendamente Motivados

Dale Pelota

miércoles, 1 de abril de 2009

Viejo con árbol por Roberto Fontanarrosa

A un costado de la cancha había yuyales y, más allá, el terraplén del ferrocarril. Al otro costado, descampado y un árbol bastante miserable. Después las otras dos canchas, la chica y la principal. Y ahí, debajo de ese árbol, solía ubicarse el viejo. Había aparecido unos cuantos partidos atrás, casi al comienzo del campeonato, con su gorra, la campera gris algo raída, la camisa blanca cerrada hasta el cuello y la radio portátil en la mano. Jubilado seguramente, no tendría nada que hacer los sábados por la tarde y se acercaba al complejo para ver los partidos de la Liga. Los muchachos primero pensaron que sería casualidad, pero al tercer sábado en que lo vieron junto al lateral ya pasaron a considerarlo hinchada propia. Porque el viejo bien podía ir a ver los otros dos partidos que se jugaban a la misma hora en las canchas de al lado, pero se quedaba ahí, debajo del árbol, siguiéndolos a ellos. Era el único hincha legítimo que tenían, al margen de algunos pibes chiquitos; el hijo de Norberto, los dos de Gaona, el sobrino del Mosca, que desembarcaban en el predio con las mayores y corrían a meterse entre los cañaverales apenas bajaban de los autos.

—Ojo con la vía alertaba siempre Jorge mientras se cambiaban. —No pasan trenes, casi tranquilizaba Norberto. Y era verdad, o pasaba uno cada muerte de obispo, lentamente y metiendo ruido. —¿No vino la hinchada? ya preguntaban todos al llegar nomás, buscando al viejo. ¿No vino la barra brava? Y se reían. Pero el viejo no faltaba desde hacía varios sábados, firme debajo del árbol, casi elegante, con un cierto refinamiento en su postura erguida, la mano derecha en alto sosteniendo la radio minúscula, como quien sostiene un ramo de flores. Nadie lo conocía, no era amigo de ninguno de los muchachos. —La vieja no lo debe soportar en la casa y lo manda para acá bromeó alguno. —Por ahí es amigo del referí —dijo otro. Pero sabían que el viejo hinchaba para ellos de alguna manera, moderadamente, porque lo habían visto aplaudir un par de partidos atrás, cuando le ganaron a Olimpia Seniors.

Y ahí, debajo del árbol, fue a tirarse el Soda cuando decidió dejarle su lugar a Eduardo, que estaba de suplente, al sentir que no daba más por el calor. Era verano y ese horario para jugar era una locura. Casi las tres de la tarde y el viejo ahí, fiel, a unos metros, mirando el partido. Cuando Eduardo entró a la cancha —casi a desgano, aprovechando para desperezarse— cuando levantó el brazo pidiéndole permiso al referí, el Soda se derrumbó a la sombra del arbolito y quedó bastante cerca, como nunca lo había estado: el viejo no había cruzado jamás una palabra con nadie del equipo. El Soda pudo apreciar entonces que tendría unos setenta años, era flaquito, bastante alto, pulcro y con sombra de barba. Escuchaba la radio con un auricular y en la otra mano sostenía un cigarrillo con plácida distinción. —¿Está escuchando a Central Córdoba, maestro? —medio le gritó el Soda cuando recuperó el aliento, pero siempre recostado en el piso. El viejo giró para mirarlo. Negó con la cabeza y se quitó el auricular de la oreja.

—No sonrió. Y pareció que la cosa quedaba ahí. El viejo volvió a mirar el partido, que estaba áspero y empatado. Música dijo después, mirándolo de nuevo. Algún tanguito? —probó el Soda. —Un concierto. Hay un buen programa de música clásica a esta hora. El Soda frunció el entrecejo. Ya tenía una buena anécdota para contarles a los muchachos y la cosa venía lo suficientemente interesante como para continuarla. Se levantó resoplando, se bajó las medias y caminó despacio hasta pararse al lado del viejo. —Pero le gusta el fútbol —le dijo—. Por lo que veo. El viejo aprobó enérgicamente con la cabeza, sin dejar de mirar el curso de la pelota, que iba y venía por el aire, rabiosa. —Lo he jugado. Y, además, está muy emparentado con el arte —dictaminó después—. Muy emparentado. El Soda lo miró, curioso. Sabía que seguiría hablando, y esperó. —Mire usted nuestro arquero —efectivamente el viejo señaló a De León, que estudiaba el partido desde su arco, las manos en la cintura, todo un costado de la camiseta cubierto de tierra—. La continuidad de la nariz con la frente. La expansión pectoral. La curvatura de los muslos. La tensión en los dorsales —se quedó un momento en silencio, como para que el Soda apreciara aquello que él le mostraba—. Bueno... Eso, eso es la escultura...

El Soda adelantó la mandíbula y osciló levemente la cabeza, aprobando dubitativo. —Vea usted —el viejo señaló ahora hacia el arco contrario, al que estaba por llegar un córner— el relumbrón intenso de las camisetas nuestras, amarillo cadmio y una veladura naranja por el sudor. El contraste con el azul de Prusia de las camisetas rivales, el casi violeta cardenalicio que asume también ese azul por la transpiración, los vivos blancos como trazos alocados. Las manchas ágiles ocres, pardas y sepias y Siena de los mulos, vivaces, dignas de un Bacon. Entrecierre los ojos y aprécielo así... Bueno... Eso, eso es la pintura. Aún estaba el Soda con los ojos entrecerrados cuando al viejo arreció. —Observe, observe usted esa carrera intensa entre el delantero de ellos y el cuatro nuestro. El salto al unísono, el giro en el aire, la voltereta elástica, el braceo amplio en busca del equilibrio... Bueno... Eso, eso es la danza... El Soda procuraba estimular sus sentidos, pero sólo veía que los rivales se venían con todo, porfiados, y que la pelota no se alejaba del área defendida por De León. —Y escuche usted, escuche usted... —lo acicateó el viejo, curvando con una mano el pabellón de la misma oreja donde había tenido el auricular de la radio y entusiasmado tal vez al encontrar, por fin, un interlocutor válido—... la percusión grave de la pelota cuando bota contra el piso, el chasquido de la suela de los botines sobre el césped, el fuelle quedo de la respiración agitada, el coro desparejo de los gritos, las órdenes, los alertas, los insultos de los muchachos y el pitazo agudo del referí... Bueno... Eso, eso es la música...

El Soda aprobó con la cabeza. Los muchachos no iban a creerle cuando él les contara aquella charla insólita con el viejo, luego del partido, si es que les quedaba algo de ánimo, porque la derrota se cernía sobre ellos como un ave oscura e implacable. —Y vea usted a ese delantero... —señaló ahora el viejo, casi metiéndose en la cancha, algo más alterado—... ese delantero de ellos que se revuelca por el suelo como si lo hubiese picado una tarántula, mesándose exageradamente los cabellos, distorsionando el rostro, bramando falsamente de dolor, reclamando histriónicamente justicia... Bueno... Eso, eso es el teatro. El Soda se tomó la cabeza. —¿Qué cobró? —balbuceó indignado. —¿Cobró penal? —abrió los ojos el viejo, incrédulo. Dio un paso al frente, metiéndose apenas en la cancha—. ¿Qué cobrás? —gritó después, desaforado—. ¿Qué cobrás, referí y la reputísima madre que te parió? El Soda lo miró atónito. Ante el grito del viejo parecía haberse olvidado repentinamente del penal injusto, de la derrota inminente y del mismo calor. El viejo estaba lívido mirando al área, pero enseguida se volvió hacia el Soda tratando de recomponerse, algo confuso, incómodo. —...¿Y eso? —se atrevió a preguntarle el Soda, señalándolo. —Y eso... —vaciló el viejo, tocándose levemente la gorra—... Eso es el fútbol.

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