Mostrando las entradas con la etiqueta Julio César. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Julio César. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de mayo de 2010

Brasil listo para Sudáfrica

Dunga delineó los 23 apellidos finales y dejó a varios importantes afuera de la cita mundialista: Ronaldinho, Adriano, Diego, Neymar y Pato. Sin temblarle el pulso, el ex mediocampista aguerrido se la jugó por otros futbolistas como Grafite (Wolfsburgo), Nilmar (Villarreal), Kleberson (Flamengo), Michel Bastos (Lyon) y el arquero Gomes (Tottenham).

Sin dudas, la estrategia del entrenador será sostener una columna vertebral que ya le ha rendido réditos tanto en la Copa América 2007, Copa Confederaciones 2009 y las Eliminatorias sudamericanas. A partir de ahí, agregar jugadores sin tanto divismo que se comprometan con este proyecto, soldados que sumen a la causa.

Sin regalar chiches, lujos, como en otras épocas del Scratch, esta versión aggiornada, mezcla de orden defensivo (con el brillante Julio César en el arco), sostenido por dos baluartes (Gilberto Silva y Felipe Melo) en el medio e inteligente para aprovechar el contraataque tratará de repetir la fórmula para quedarse con su sexta Copa del Mundo.

Dunga proporcionó, una vez más, una muestra de liderazgo grupal. Ante los rumores latentes de la convocatoria de Adriano, el técnico lo descartó por las continuas irregularidades que posee en su club Flamengo, donde sus ausencias en los entrenamientos se tornan cotidianas. “Yo adoro a Adriano, pero no puedo cometer los mismos errores que en el pasado. Llega un momento en que no puedo perder el comando de la Selección por algunas actitudes”, se explayó Dunga, otorgando prioridad a la conformación grupal, a la unión entre todos con el objetivo de que esa simbiosis se traslade al campo de juego. No quiere escándalos, ni nada que pueda perturbar la tranquilidad del plantel.

Brasil por su historia en Mundiales, por su presente, como decíamos no tan vistoso pero con el pragmatismo como bandera, un elemento adquirido en estos últimos años, es candidato por sí mismo, más allá de los futbolistas que actúen coyunturalmente. Sin estridencias, caminando seguro con la chapa de que los resultados anteriores le otorgan un plus de confianza, llegará a Sudáfrica de forma ideal. Después, como siempre, tendrá que demostrar en la cancha.

jueves, 29 de abril de 2010

Yo, el peor de todos (para los rivales)

La clasificación del Inter a la final de la Copa de Campeones contiene de por sí varios lineamientos que acceden a la comprensión de, por qué en este momento, el conjunto italiano consolidó el salto que tanto se esperaba que realizara. Luego de años y años siempre rondando en instancias cercanas a la gran final (llegó por última vez en 1972), la mano de José Mourinho, odioso, soberbio, pero con indudables dotes para ejecutar magistralmente a un equipo en el campo de juego, resultó vital para que los neroazzurro saquen los pasajes para la final ante el Bayern Munich, el 22 de mayo en el Santiago Bernabeú.

Inter, también finalista de Copa Italia y peleando el Scudetto palmo a palmo con Roma, no tendrá la cualidad de embellecer la mirada, ejecutar un predominio abrumador sobre sus rivales, ni nada por el estilo. Más bien, se edifica con elementos variados, básicamente orden táctico, imprescindible en estos tiempos, líneas bien paradas y en continua circulación, un bloque defensivo sólido (Samuel – Lucio), el mejor arquero de Europa (Julio César) e individuales que sacan diferencias en los últimos metros como Eto`o, Milito, Sneijder o Pandev, por citar algunos apellidos.

Eliminar al Barcelona, el mejor conjunto de los últimos 10 años, no representa sólo la concreción de un enorme triunfo, significa la muestra fehaciente del crecimiento emocional, del carácter de un equipo, multicampeón en el Calcio, que quiere extender las fronteras de su predominio. Mou tiene muchísimo que ver. Impregnó de fragancia ganadora un vestuario de probada calidad pero con pasado de ser emocionalmente intermitente, bramó con su espíritu de confianza a sus dirigidos y así estructuró pieza por pieza para construir un rompecabezas que es finalista de Champions. Nada menos.

martes, 16 de junio de 2009

Con seguridad



Este post lo quería escribir tras el empate de Brasil ante Ecuador por las Eliminatorias Sudamericanas. Salió pero no estaba del todo seguro en publicarlo. No obstante, la victoria ante Uruguay en Montevideo posibilitó que surgiera a la luz este escrito. Lo digo y lo defenderé con uñas y dientes. Julio César es el mejor arquero del mundo. En oportunidades, lo importante es no dejarse llevar por rendimientos ocasionales para hilvanar un concepto sumamente acotado y sin la pluralidad que por su naturaleza necesitaría. Sin embargo, lo del ex arquero de Flamengo resulta atrayente por la continuidad de actuaciones descollantes que lo ubican como una pieza indispensable tanto en la selección como en el Inter, multicampeón de Italia.

Cumple con el abc del buen arquero. Presencia, a pesar de no tener un físico descomunal, achica bien, correcta pegada, no cuenta con inconvenientes en las pelotas por arriba y, tal vez su mayor virtud, ataja pelotas que son gol. Detalle lógico aunque gramaticalmente absurdo a la vez. Ataja esas pelotas imposibles. Ahí reside el secreto del brasileño, quien se adueño del arco de su selección, un puesto que históricamente siempre estuvo bajo la lupa ya que no contaba con un referente de peso. Hasta la llegada de Julio César. Es clave porque no lo pueden herir a Brasil fácilmente, a pesar de contar con una defensa sin demasiadas garantías, y que entendiendo las leyes del fútbol qué mejor arrancar cuando el arco está bien custodiado.

Buscar en Doble 5

Visitaron

Colaboraciones
Wikio – Top Blogs – Deportes
Mi Ping en TotalPing.com
Este blog es parte de Buzzear (AR)
Sports blogs
Blogalaxia
Powered By Blogger