jueves, 30 de abril de 2009

Una búsqueda con fin

La única verdad es la realidad. Así decía Aristóteles y lo repetía sistemáticamente el General Perón cuando se refería al bendito mundo de la política. Guillermo Coria se retiró hace tiempo del tenis. Lo que pasó esta semana fue una confirmación de lo que ya sabíamos todos. Tal vez, y sólo para los fanáticos del Mago, restaba un atisbo de esperanza para el regreso de la raqueta de Venado Tuerto. Duele el modo en que se va. Queda impregnada la sensación de que se merecía otro final. En vez de retirarse Coria del tenis, parece que el orden de los factores se invirtió. Si bien en sus palabras de despedida sonó la falta de motivación, claro está que si los resultados hubiesen sido distintos la motivación habría llegado sola.

Sin embargo, y repitiendo lo dicho al arranque, la única verdad es la realidad. A Coria lo marcó a fuego la final perdida de Roland Garros ante Gastón Gaudio, encuentro que estuvo tan pero tan cerca de llevarse. Ese sueño trunco lo marcó a fuego. Como si jamás pudiese recuperarse de semejante pérdida. Otros en su momento alegaron a la negativa racha del Mago a supuestos cortocircuitos con su pareja que lo estaban afectando en su vida profesional. Otros siguiendo esta línea pusieron a terceros en discordia. Otros hablaron por hablar. Como pasa en todos lados. Igual nadie pudo entender cómo este joven pasó de ser el tercero del mundo, de pelear mano a mano con Nadal y Federer, a un desconocido que deambulaba por las courts y perdía sin atenuantes ante cualquier cuatro de copas. SI escribo estas líneas es porque todavía no encuentro las respuestas. La línea más congruente reside en una incapacidad de fomentar confianza en su juego. Pero siento que con esta breve explicación apenas contemplo un mínimo aspecto de lo que verdaderamente le pasó a Coria. Se va uno de los mejores exponentes de la brillante Legión que acumuló prestigios durante la actual década. Se va como no se tenía que ir. Se va y las respuestas de lo que le ocurrió sólo las tiene él.

11 comentarios:

El_Acertijo dijo...

Coria es pecho, no hay dudas... tenia mucho talento, pero tenes q acompañarlo....

Esteban dijo...

no daba para mas, si, pecho... llegó lejos, pero me parece a mi, que no era alguien que vaya a bancarse 15 años de tenis en ese nivel.

fernando dijo...

A todos les llega su final, si bien no siempre resulta un final feliz. Un abrazo

Pol Gustems dijo...

Es una pena que lo haga tan joven. El mejor Coria estuvo cerca de la cima, pero coincido contigo en que ya hace tiempo que se había "retirado" del maximo nivel.

Saludos!

Manuel dijo...

Lo que más me gusta de este post, es la manera en que está escrito. Encontraste una manera perfecta de describir los hechos sin crudeza... No es mi caso. Un saludo Note!!

Martín dijo...

Comparto Note se fue de un modo que no se lo merecia, slds

Esférico Balón dijo...

Una pena la despedida del Mago, lo admiraba

bonito lunch dijo...

no tiene pasta de campeon-
demasiado lloron.

CALIGULA dijo...

Ya está. Nunca iba a poder volver. Es una sana decisión.

Jugada Preparada dijo...

En su mejor momento fue un crack, pero hizo lo que no hace Riquelme en los peores. Admitio sus desniveles y se retiro. Para que aprendas Roman.

Danchovski

NoTe dijo...

Saludos a todos y gracias por pasar!

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