martes, 16 de febrero de 2010

Abel Alves: Alguien tenía que hacerlo

Abel Alves se animó. Esa acción que en Boca se denegaba sistemáticamente desde hace un tiempo indefinido, donde el grupo de futbolistas históricos, que llevaron a la cima del mundo a la entidad xeneize a partir de 1998 con Carlos Bianchi como entrenador, eran insustituibles en el equipo titular imposibilitando el resurgir de nuevos valores con el objetivo de purificar y ante todo amplificar voces en un vestuario que parece regirse por el pensamiento de algunos pocos y no por la visión consensuada de la totalidad de los integrantes.

Alves entiende perfectamente, como un hombre que transitó primero como futbolista en la década del `70 y luego como entrenador de las divisiones inferiores que el mundo Boca no perdona. Que la apuesta de sacar a los Abbondanzieri (con oferta de Brasil en la mano), Ibarra y lo acaecido con Palermo el domingo ante Atlético Tucumán pinta riesgosa desde dónde se la mire. Que la espada de Damocles, filosa, se situará muy cerca. Pero, valga la aclaración, su visión de la realidad era (y es) pertinente para este contexto de Boca.

Y sabemos perfectamente que Alves no tiene las espaldas anchas como Basile, Ischia o hasta Russo si nos fijamos en el devenir del tiempo, quienes por distintas causas prefirieron ignorar lo que sucedía puertas adentro, de internas insalvables en el plantel, en pos de continuar con esos apellidos que todo lo habían dado.

El técnico de Boca se la juega por lo que cree. Más allá que su hilo en el carretel depende de un par de resultados. Bien lo sabe. Por eso aparecen los Erbes, Muñoz, Viatri, Chávez, Villafañe y Javier García, chicos que, algunos con más experiencia que otros, tendrán que responder primero por la camiseta y luego a la confianza depositada por Alves. Y en Argentina, claro está, se responde con victorias, otra no hay.

5 comentarios:

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Boca Juniors necesita un cambio profundo y volver a ser Boca. Un abrazo.

Kun dijo...

Decían que lo iba a hacer Ischia para que después agarrara Bianchi, pero se fue antes de tiempo.

Decían que lo iba a hacer Basile porque tenía buena relación con los "históricos" e iba poder decírselo de buena manera, pero se fue antes de tiempo.

Y de repente aparece el DT de la reserva que nadie lo tenía en cuenta y pone todo en orden.

...Fútbol dinámica de lo impensado (también fuera de la cancha).

Saludos,

KUN

Anónimo dijo...

Bien Chueco!!!

The Special One dijo...

A mí me parece bien lo que hizo Alves. Algunos jugadores se aprovechan de su condición de "históricos" para tomarse unas vacaciones permanentes en los equipos, y eso no puede ser.

NoTe dijo...

Gracias por pasar!

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