Hay individualidades. Hay talento. La conjunción con un trabajo táctico que optimice los rendimientos de cada futbolista es la materia pendiente de este sub 20 argentino que está disputando el Sudamericano en Perú. A pesar de la buena victoria de ayer, clasificación incluida a la próxima fase, frente a Chile por 3 a 1, con una actuación destacada de Facundo Ferreyra (Banfield), quien marcó dos tantos, la materia juego es la deuda que por ahora no ha resuelto el entrenador Walter Perazzo. Desconexiones continuas entre los distintos eslabones del esquema, de variados espacios no comunicativos entre el mediocampo y la ofensiva, cuya consecuencia decanta en rechazos continuos vía aérea que imposibilitan el devenir del pase corto, una triangulación, pared, un resquicio generado que sirva para destruir las defensas contrarias. Con Funes Mori, Hoyos, Iturbe, Battaglia existen posibilidades de jugar. O al proveer otra clase de espectáculo. Interesante ayer lo de Ferreyra, con algunas similitudes técnicas, y con perdón a la comparación, a Gonzalo Higuaín (Fernando Pacini dixit) y el núcleo defensivo firme, el puntal más alto de Argentina. A pesar del cambio de apellidos se nota una rigurosidad táctica para defender el arco propio que merece ser considerada. Sitúo a Nervo (Arsenal), Pezzella (River) y Galeano (Independiente), el más experimentado, como piezas claves. Un equipo que se piensa desde atrás hacia delante. A esto le agregamos la actuación del arquero Andrada (Lanús), quien salvo la débil respuesta en el gol de Venezuela la fecha anterior, cumplió sobriamente la responsabilidad demandada.
Como decíamos, en la tabla del debe encontraremos la construcción de juego. Hoyos (Estudiantes) juega a otra cosa, posee condiciones de sobra pero sufre las intermitencias o lagunas para hablar en criollo propias de su edad. Iturbe (Quilmes) es explosión, habilidad, desparpajo pero, a través de su problema contractual con Cerro Porteño, que le imposibilita jugar partidos en Primera División no tiene el rodaje suficiente para mancarse noventa minutos enteros. Grata sorpresa Rodrigo Battaglia (Huracán), ya con minutos en el conjunto de Brindisi, un volante mixto combativo en la mitad de la cancha pero que incursiona de forma fehaciente desde el costado derecha. Juega de primera y provoca claridad en el mediocampo argentino.
El dilema de Perazzo será cómo reagrupar a una buena camada de futbolistas y obtener rendimientos convincentes que traerán éxitos en este Sudamericano. Hasta ahora mucho pum para arriba y cierta fortuna en algunas circunstancias. Hay que admitirlo. Argentina, por historia en juveniles, merece otro tipo de actuaciones. Hilvanar una identidad de juego que rescate la época de oro vivida en la gestión Pekerman: juego limpio, sacrificio, respeto por la pelota en el piso y eficacia delante del arco. Como siempre, materia prima hay. En Perú se juega mucho: clasificación al Mundial de la categoría y los Juegos Olímpicos. Debemos estar acorde a lo que representa esta camiseta.
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