lunes, 3 de enero de 2011

Ramón y su Falcon remodelado

“De esta crisis se sale con trabajo y con Xavi, Iniesta y Drogba”. La revista Barcelona, fiel a su humor cargado de ironía, expresaba en tono de sorna una frase de Ramón Díaz. El riojano, cultor de equipos plagados de estrellas, encontró al San Lorenzo versión 2010 elementos disímiles a los que había hallado en su anterior paso por Boedo. Sí, es cierto, en 2007 el Ciclón no era una panacea, ni mucho menos. Ramón metió mano, echó el ojo correcto a las incorporaciones, una de sus grandes virtudes, y la gloria golpeó la puerta. Seguro, sin temor a equivocarme, en ese Clausura nos topamos con la ópera cumbre del Pelado. Allí despejó cualquier duda para aquellos que observaban de manera sórdida los títulos obtenido en River.

El año pasado
la ecuación dio negativa. Refuerzos baratos con dudosa capacidad (Herner, López Méndez, San Román, Balsas), poco dinero en las arcas del club y lógicamente de la Ferrari de Lavezzi, Ledesma, Gastón Fernández y cía, pasamos al Falcon familiar. Un inicio auspicioso, con victorias incluidas a Racing y Boca como visitante, donde sacó más puntos de lo que debió y una caída estrepitosa de mitad de campeonato hacia delante, con escándalo de póker en el medio. Resultado: Rivero y Balsas afuera. El clima enrarecido. Apenas 24 puntos y la cara de Ramón lo expresaba todo. No está acostumbrado a ese tipo de actuaciones en sus equipos.

Por eso, esperó las elecciones a fin de año para determinar su continuidad o no en Boedo. Ganó el empresario Carlos Abdo, con quien se reunió inmediatamente y, a partir de ciertas promesas sobre la llegada de futbolistas de calibre, dio el beneplácito para quedarse al menos hasta junio. Y los refuerzos llegaron: primero el peruano
Giancarlo Carmona, de Universitario (Perú), premiado como el jugador revelación del certamen de aquél país, un potente lateral/mediocampista por derecha similar, a partir de ciertas coincidencias físicas, con el uruguayo Pablo Pintos, de reciente pasado con la azulgrana. Con la partida de Rivero había que tapar un hueco en ese sector de la cancha.

Luego
Jonathan Ferrari, surgido desde el sorprendente All Boys, un defensor central, que suele hacer las veces de marcador de punta derecho, una polifuncionalidad que puede servirle en varios esquemas al entrenador. Por eso lo pidió. Una línea de tres con Ferrari, Tula y Bottinelli podría, a gusto de quien escribe estas líneas, funcionar aceitadamente. A su vez requería un nueve, una referencia de área, un especialista del que careció en el pasado Apertura. Un tipo que culminara las situaciones frente al arco contrario. Luego del frustrado intento con Sebastián Balsas, el nombre de Pablo Velázquez siempre sonó en San Lorenzo. Finalmente y, tras un viaje de Abdo a tierra guaraní, se llegó a un acuerdo con el presidente de Libertad y el paraguayo tendrá su aventura en Argentina. Buenas referencias, en especial durante su paso por Rubio Ñu, una contextura interesante (1.92 metros) y una edad (23) que pueden convertirlo, si funciona, en una carta concreta y sonante de venta a Europa.

El póker de refuerzos se completa con
Juan Manuel Salgueiro. Este refuerzo todavía se mantiene en stand by aunque existen muchas oportunidades para que el ex Liga desembarque en Boedo. Al no tenerlo en cuenta Alejandro Sabella en Estudiantes, el uruguayo, de buen andar en Ecuador, le podría dar otra alternativa en la ofensiva a Ramón. Sí, también está la oferta millonaria a Walter Erviti, amado por los hinchas, y de no darse esta negociación, salió el nombre de Néstor Ortigoza, por quien ya se juntaron dirigentes de San Lorenzo y Argentinos. Bordagaray, prescindible para el riojano, aparece como una moneda de cambio más varios billetes. Además se necesita mediar el problema severo, por falta de pago, con Jonathan Bottinelli y su anterior club, Sampdoria.

Con un pasivo de 96 millones de pesos no se entiende de dónde sale el dinero. Esos misterios sin respuesta que el fútbol argentino nos brinda día a día. A Ramón mucho no le debe importar. No serán Xavi, Iniesta ni Drogba pero al Falcon lo están equipando de mejor modo. Mejor motor, gomas más resistentes, más veloz, aerodinámico. Más como le gusta a él.

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2 comentarios:

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Con los refuerzos, se le acabaron las excusas. un abrazo.

NoTe dijo...

Fernando: En el mundo del fútbol siempre hay tantas excusas, pero es cierto que se ha elevado el nivel de futbolistas. Veremos qué dicen los resultados.

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