miércoles, 8 de julio de 2009

La nueva moda

La palabra manager se ha puesto de moda en el fútbol argentino. Función pocas veces colocada en un organigrama claro y preciso para delimitir cuáles son sus funciones y en cuáles no debe inmiscuirse. Pasando por Carlos Bianchi en Boca, Cristian Bassedas (foto) en Vélez, hasta las recientes llegadas de César Luis Menotti y Alberto Acosta en Independiente y San Lorenzo respectivamente. El ejemplo europeo por excelencia es el de Jorge Valdano en el Real Madrid, una persona muy vinculada a la institución, ganador como técnico y con sobrada experiencia en términos empresariales y de marketing. Sin embargo, en Argentina no se ha consolidado esa imagen de manager o director deportivo, como quiera llamárselo, y se plantea la situación de que es alguien colocado por la mismísima dirigencia para vigilar los pasos del entrenador, o por qué no reemplazarlo si los resultados no son los correspondidos.

Carlos Bianchi salió herido en sus primeras experiencias en Boca. El caso Caranta lo dejó mal parado, sin respuestas y ante un inerte Carlos Ischia, reticente a dialogar con el futbolista. Luego llegaron las cifras del contrato que había firmado con el club, monto que superaba al de los mejores valores del plantel. Tiempo después se redujo el sueldo a la mitad y ahora está renegociando los contratos con suerte dispar. El caso de Ibarra sale a la luz. En el medio se fue Ischia, volvió y se fue de nuevo. Un desmanejo extraño en una institución que no estaba acostumbrada a estos contextos. Bianchi no salió airoso. Diferente panorama fue el de Cristian Bassedas, llegado con la nueva dirigencia que aterrizó en Vélez. El ex futbolista decidió la llegada de Ricardo Gareca, una apuesta arriesgada teniendo en cuenta la larga inactividad dirigiendo el fútbol local y le salió redondo. Con el Tigre organizó el plantel, los refuerzos y finalmente logró el objetivo de ser campeón. Es una fuente de consulta, conoce el vestuario y hasta ahora no enfrentó ningún problema de severidad.

Lo de César Luis Menotti es diametralmente opuesto. Recién incorporado como manager tendrá que lidiar con un plantel convulsionado por el enojo, justificado vale aclarar, del hincha por las magras campañas. Con poco dinero en el bolsillo tendrá que charlar con Gallego para renovar a un equipo necesitado de puntos para la próxima campaña. Apenas iniciada la pretemporada, existen disidencias con el tema Machín, que viaja, que no y también con los asuntos de Guillermo Rodríguez y Leandro Gioda. Demasiados frentes de tormenta. El tiempo determinará si el Flaco podrá enderezar desde su función a un club a la deriva. "Ahora me voy a juntar con el Cholo para ver lo que él quiere y en qué nos podemos ayudar para el bien de San Lorenzo". Con estas palabras Alberto Acosta confirmó los rumores que circulaban hace unos días sobre la nueva organización que pensaba plasmar Marcelo Tinelli en el funcionamiento de la entidad, conformado por profesionales en distintas ramas y con un manager de fútbol. Acosta, uno de los últimos ídolos de la institución, será un nexo entre la Comisión Directiva y el plantel profesional, relación tirante desde las épocas de Ramón Díaz. Su llegada cuenta con la aprobación de los hinchas y se convertirá en el quinto manager que tendrá San Lorenzo en los últimos años, después de las experiencias de Jorge Rinaldi, Pablo Michelini, Javier Valdecantos y Jorge Berrios.

NoTe: ¿Estás de acuerdo con la llegada de Managers al fútbol argentino?

6 comentarios:

Romulo dijo...

mientras los managers sepan hacer bien su trabajo asesorando a los tecnicos todo bien...esta claro que mas de un equipo los necesita.

Esteban dijo...

bassedas, desde que se retiro, casi que fue ascendiendo, tanto en la tele como "Periodista" y ahora desde lo administrativo en Vélez.
creo que se lo merece.
saludos

Darilo dijo...

El manager hoy por hoy es un segundo fusible para los dirigentes de los clubes, un escudo más que asegura salir ilesos ante cualquier crisis futbolística.
Lo de Bassedas digamos que funcionó, por ahora, pero ni siquiera en Lanús fue útil esta figura. Cabrero terminó yéndose a dirigir al exterior.
Es una figura muy poco clara, como dice la nota, en el organigrama no se encuentra. Y menos en el manual de roles y funciones.

CALIGULA dijo...

No es fácil manejar el desastre que dejó Pompilio en Boca.

Saludos Adrian.

Matias dijo...

Le fue bien a Bassedas, eligio bien los refuerzos y salio campeon, muy completo

NoTe dijo...

Gracias por pasar, saludos!

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