viernes, 24 de julio de 2009

Un caso de diván

Las relaciones personales suelen pasar por distintos tipos de estadios, ya sea de felicidad, tristeza o bronca. El periplo de Ezequiel Lavezzi en Nápoli constituye un ejemplo cabal de lo mencionado anteriormente. El Pocho, de avasallante rendimiento en ese San Lorenzo campeón de 2007 de la mano de Ramón Díaz, ancló con fortuna en el equipo que lo tuvo a Diego Maradona como estandarte en la década del 80. En su primera temporada se hicieron presente las buenas actuaciones, con varios goles de importancia, un carácter desfachatado, con similitudes en la magnitud hacia el público que tuvo el 10, que colocaron al argentino en la órbita de los colosos de Europa. Que Moratti lo quería para el Inter, de consultas informales por el Bayern Munich y hasta el rumor de que Sir Alex Ferguson había posado su vista en aquél joven que destilaba talento en las magras canchas del ascenso con la camiseta de Estudiantes de Buenos Aires. Sin embargo, Lavezzi se quedó en Italia.

La campaña pasada fue inversamente proporcional. A pesar de la llegada de algunos valores interesantes, tales como Jesús Dátolo y Germán Denis, Nápoli jamás pudo hacer pie en el torneo local y redondeó una mediocre imagen ubicándose en la mitad de la tabla con Roberto Donadoni como entrenador. Lavezzi, en ese entonces, ya había demostrado su malestar por su salario, al que consideraba como escaso y pidió a la dirigencia una mejora sustancial. Aurelio De Laurentiis, presidente del club, dejó en claro la postura de la institución de que no se sentaría a negociar con el futbolista. Además, desde la interna se dejó ventilar que el profesionalismo del argentino no sería el adecuado para un futbolista con proyección internacional, ejemplificando en salidas nocturnas y otras situaciones no favorables para la perfomance deportiva del rosarino.

"Lavezzi quiere revisar su posición económica, pero ya ha sido revisada. Basta. No nos ha hecho en absoluto ir a Liga de Campeones; ha hecho 7 goles y no 27... ¿Qué quiere?. La culpa del mito Lavezzi es de los medios de comunicación. Fue pintado como el nuevo Maradona, quizá por defectos ajenos, pero yo no me sumo a estos comentarios. Al contrario, veo un rendimiento discontinuo: lo encuentro poco atleta y poco integrado en el grupo, a menudo protagonista de jugadas egoístas por el furor del pueblo. Si está desmotivado, problema suyo. Es él quien pone en riesgo su carrera. Yo lo he pagado 5 millones y medio, no 40. No me preocupa. No es un 'primer actor'. Quizás no ha entendido que estamos equipándonos para prescindir de él. En todo caso, veremos si el señor Lavezzi nos concede de hacer de atleta y no sólo de jugador", apuntó sus cañones De Laurentiis en una conferencia de prensa brindaba en Austria, sitio en que Nápoli se encuentra de pretemporada. Aunque todavía le quedaba artillería hacia el Pocho: "Si un actor se comportase como él me lo hubiese comido. Es un jugador discontinuo, y no es (Diego) Maradona. No quiero oír más de algún futbolista que se acuesta tarde o sale de noche, o de fumarse un cigarrillo. Quiero un sentido de total responsabilidad".

Quizás todo sucedió demasiado rápido. Tal vez la preeminencia del nombre Maradona y lo que significó el ex San Lorenzo en la primera temporada haya eclosionado en una lucha de egos, en la que particularmente nadie sale ganando. El talento de Lavezzi no debe ser discutido ni por asomo, estamos en presencia de una de las últimas joyas del fútbol argentino, habilidoso, encarador, rápido y con una técnica envidiable. Él más que nadie comprenderá que esta situación conflictiva con los dirigentes no facilitará su retorno a las buenas actuaciones. Quizás sea para Lavezzi el momento de pedir menos y mostrar lo que sabe en el campo de juego. Y así acallar las voces que duelen.

6 comentarios:

Esteban dijo...

que se deje de joder, gana mucha guita... demasiada...

Lucas dijo...

Le veo poca vida al pocho ahi

Felipe S. Mateos dijo...

Lavezzi es un jugadorazo que después del buen papel que tuvo necesitó retos superiores.

He descubierto tu blog y he de decirte que me gusta bastantes. Ahora tengo apetito de Fontanarrosa.

Un saludo desde eldivandelfutbol.blogspot.com

Recontra dijo...

Si, yo también le veo poca vida, eh...

NoTe dijo...

Gracias a todos por pasar! Y apareciste Recontra!!!

Matias Mosquera dijo...

Un dato!... El pocho, excelente jugador, fue expulsado de Boca en inferiores, no recuerdo en que categoría, por pelearse con el mismísmimo Jorge Griffa por que lo sustituyó en un partido, o una cuestión parecida.
Conflictivo desde chico. Una naturaleza inmodificable que sale a la luz en muchos futbolistas cuando no sostienen su nivel. Ojalá que vuelva a romperla, y ya no se hablará mas de eso.

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