miércoles, 19 de mayo de 2010

Independiente y la mala memoria

Los argumentos por las cuales se fue Américo Gallego de Independiente conservan poca lógica. Primero porque, más allá del decaimiento que sufrió el equipo en el pasado Clausura, el equipo produjo una suma de puntos valiosa que le permitió clasificarse a la Copa Sudamericana, un torneo internacional que hace bastante tiempo no participaba. Además Gallego promovió algunos futbolistas de las inferiores como Gabbarini, Galeano, Vittor, Mancuello, González y Velázquez; sumó soldados que revirtieron un pasado oscuro y hoy son piezas claves como Núñez y Tuzzio; enarboló en algunos pasajes concretos de la temporada momentos de muy buen fútbol; en síntesis una temporada provechosa, sin el campeonato tan deseado, pero con una conformación grupal que, más el arribo de un par de refuerzos, podía pensar tranquilamente en un éxito a corto plazo.

El presidente Julio Comparada más el manager de la institución, César Luis Menotti, llevaron a cabo un resumen de lo acaecido en la temporada y decidieron que no había espacio para la continuidad de Gallego. Algunas malas decisiones tácticas (caso Núñez ante Argentinos); declaraciones filosas que no cayeron bien en el seno del plantel y una probabilidad de pedido de refuerzos de jerarquía, surgen como causantes de una decisión controvertida, de tirar el tablero de una estructura que en poco tiempo había brindado señales de solidez y confianza. Si hubiese salido campeón nadie se acordaría de estas acciones.

Tanto el presidente como el manager avalaron la idea de traer a un hombre de la casa (¿acaso el Tolo, con el título de 2002, no lo es?), joven y que pudiera concadenar un proyecto con semejanzas a Lanús, de apego incesante a la promoción de las divisiones inferiores. Una propuesta distinta a lo que querría -y lo ponemos en condicional- Gallego. Sería pertinente destacar que las obligaciones y presiones con las que carga Lanús no tienen el mismo peso que en Independiente. Son otras exigencias: los dirigentes deberían comprenderlo.

El nombre que apareció fue el de Daniel Garnero, una gloria del club en la década del `90, quien ya tuvo sus primeras armas en el banco de suplentes con Arsenal, tanto en divisiones inferiores como con la primera división. El ex enganche estaría acompañado por Pablo Rotchen, otro ex futbolista de la casa. Más atrás, y en el pensamiento de algunos directivos asoma la posibilidad de Miguel Ángel Brindisi, un hombre que dirigió con singular éxito al Rojo. Ricardo La Volpe y Nery Pumpido asoman como opciones secundarias.

Lo concreto es que Américo Gallego ya no pisará Avellaneda. Decisión al menos incomprensible si se recuerda cómo tomó el Tolo a este equipo y de la forma que lo deja. Una diferencia notoria, para mejor claro está, pensando en el bienestar de la institución, con la noción de retornar al lugar de grandeza que requiere un club con la historia que posee Independiente. ¿Comparada, Menotti, los dirigentes tendrán mala memoria?

1 comentarios:

8 mentiroso dijo...

YO no me olvido que Independiente era desastroso cuando llego el Tolo, e incluso con el en la primera epoca tambien lo fue (perdio 5-1 con los suplentes de Estudiantes, entre otras goleadas).

Igualmente debe ser hinchapelotas (?) tener un tipo como Gallego si sos dirigente. Todo el tiempo boquea de mas y para colmo realmente piensa que nunca se equivoca. La personalidad es exasperante. Muy simpaticon y cargador cuando gana, pero cuando pierde, la culpa siempre la tiene otro (como Cappa, basicamente, pero sin lo de simpatico).

Es amarlo u odiarlo. Pero si lo trajeron, hizo 2 campañas muy buenas y los clasifico a una Copa despues de tanto tiempo, que se vaya por la puerta de atras es cuanto menos injusto.

Ah, Garnero lo unico que hizo fue en Arsenal y ahora esta peleando el descenso.

Buscar en Doble 5

Colaboraciones