domingo, 9 de mayo de 2010

La Selección de Maradona

Por Nicolás Panigutti

Mientras otros hablan de los negociados que puede haber tenido o no Diego Armando Maradona respecto al amistoso en Dubai, o se fijan en si Humbertito tiene la altura moral como para andar criticando las actitudes de éste, me propuse una misión bastante particular por cierto: analizar el fútbol que desea Maradona.


En cuanto al arco, Diego ya lo tiene bien clarito: Sergio Romero. El campeón del mundo juvenil y ex Racing le ganó la pulseada a todos, entre los que se cuentan Andújar, Carrizo, Pozo y tal vez Gabbarini. Es alto, ágil, tiene buen porte y va bien tanto abajo como arriba. La única dificultad que podría tener (aunque no parece muy probable) es los nervios que puedan generársele, al ser el arquero titular de la Argentina en un Mundial. Detrás estarán, casi con seguridad, Mariano Andújar (con algunas titularidades en la Selección, sin ser determinante) y Pozo, el arquero de Colón (que, al parecer de este humilde servidor, no es mucho más que el resto).

Es claro que tenemos que empezar diciendo que aquél jugador excepcional que supo ser el nacido en Villa Fiorito en los tiempos en que estuvo en actividad no se condice ni en lo más mínimo con lo que desea para sus equipos como entrenador. Esto se fue viendo de a poco, primero en las Eliminatorias, y luego ya confirmado por el propio Diego.

La premisa es clarita: mantener el arco en 0. Para esto, no se le caen los anillos en decir que quiere 4 centrales, férreos, duros, que aseguren la valla invicta o, al menos, una mayor seguridad defensiva. Nobleza obliga, cabe preguntarnos: ¿lo asegura? En principio nos imaginamos que la linea de fondo seria Otamendi, Demichelis, Samuel, Heinze. Para otro momento quedará la famosa frase del 10, en la cual aseguraba que con él "Heinze no jugaría nunca como lateral". Es claro que el ex Newell`s sabe de qué se trata en esa posición, ya que en la mayoría de los clubes donde estuvo (en los cuales recibió el elogio de todos sus entrenadores) se desempeñó en esa posición. Pero vamos a lo importante, a lo que da y lo que quita tener 4 centrales.

A la legua que se nota que salida por los costados la Argentina difícilmente tenga, más que alguna corajeada de Heinze, de las que le gustan a él, y tanto incomoda al público nacional. Las limitaciones del mismo son claras, el entusiasmo que le pone a su trabajo también. Nicolás Otamendi, por uno conocerlo desde hace ya varios años y verlo desde Inferiores, sabe que no brinda más que mucho anticipo, buen manejo de pelota pero sólo para entregarla limpia al 5. No hay más que eso, eso el Diego lo debe tener claro. Acá es cuando viene el dilema: ¿por qué dejar los laterales recién para torcer el rumbo de un partido o ante situaciones en particular?

Históricamente la Argentina ha jugado por los costados con jugadores que no eran totalmente nulos con la pelota (los ultimos ejemplos son Zanetti y Sorín, aunque en el contraejemplo tenemos a Scaloni o Coloccini con Pekerman y algun caso mas). Ojo, tengamos en cuenta algo que el técnico de la Selección ya debe haber pensado y es lo siguiente: no hay laterales argentinos indiscutidos. Si hilamos fino, podemos ver en Clemente una buena opción, aunque todavía no demostrada a nivel internacional. Se sabe: no es lo mismo enfrentar a Ariel Rojas, de Godoy Cruz, que a Henry (se notó en la final del Mundial de Clubes). Pero el mismo concepto es aplicable a la participación de Otamendi. Más allá de todo, parece mucho más lógico pensar en un 4 como Clemente y un 3 como Heinze (equilibrio por un lado, salida por el otro) que tapar del todo las salidas. Como dato de color, no es un detalle menor que los mayores goleadores argentinos en la actual temporada (Messi e Higuaín) tengan laterales brasileños como mayores asistidores (Dani Alves y Marcelo) que pasan siempre por las bandas hasta el fondo. Y esto nos lleva al segundo punto...

El medio de Maradona está casi confirmado, exceptuando alguna posible lesión (Dios no lo quiera) o suspensión: Jonás, Veron, Mascherano, Di Maria. Claramente, se puede dividir en: un volante netamente defensivo (Mascherano), dos mixtos (Jonás y Verón) y uno de corte claramente ofensivo pero con algo de vuelta (Di Maria). Otra vez, el elemento común en la conformación del mediocampo pasa por el equilibrio, palabra fundamental en el diccionario de técnico de Diego. Hay varias incógnitas: ¿Cuántos partidos seguidos podrá jugar Verón sin cansarse o lesionarse? La Bruja no está en plenitud y recién en el último tiempo pudo librarse de algunas lesiones que lo aquejaban constantemente. Ahora bien, de no poder jugar él: ¿quién podría ser su reemplazante? Se sabe que Cambiasso está casi descartado. Teniendo esto en cuenta, pensamos automáticamente en un jugador fetiche del Diez: Bolatti. Hoy por hoy, su participación en el Mundial estaría en duda por su poco rodaje en la Liga Italiana. Ante estas negativas, pasamos a una persona que parecía más afuera que adentro: Fernando Gago. Es claro que su juego es mas de galera y bastón que de cuchillo entre los dientes. Las contras las tiene por dos lados: no está jugando tanto en el Real Madrid y, además, nunca se complementó del todo bien con el capitán de esta Selección e inamovible en su puesto para Diego, Mascherano (recordar que éste último pasó a jugar de 8 en su momento, en la Copa América 2007). Muchas más opciones no parecerían haber.

Por otro lado, hay que observar que, en la creación, difícilmente podamos ver algo más que alguna patriada de Jonás, sin ningún tipo de criterio y con únicamente su ímpetu (otro del que hablo por experiencia propia, aunque desde que está en Europa empeoró su calidad técnica y mejoró su capacidad física), algún pase entre líneas de Verón y las subidas punzantes de Di María, si tenemos suerte, hasta juntándose con Messi o Higuaín. ¿Es suficiente a nivel creativo esto? Todo redunda en el mismo punto: para Maradona, los Mundiales se juegan en la defensa. Lo que venga en el ataque es prácticamente “un regalo”. Opciones para aportar un poquito más de juego hay: Pastore (de buen presente en Italia) o bien tirar más atrás a Messi, y jugar con él libre pero con dos hombres delante suyo (como hace en el Barcelona). No nos olvidemos de una cosa: podremos tener superabundancia de delanteros, pero si no se empieza a generar el juego en el medio, no van a servir de nada las actuaciones descollantes de Messi, Higuaín, Tévez, Milito, etc.

Y hablando de ellos es que llegamos al sector de la delantera. Sin dudas, es en donde la Argentina tiene más variantes a la hora de elegir. Los fijos, de acuerdo a la idea maradoniana, son Higuaín y Messi. Uno más por adentro, como centrodelantero (aunque no nació con esas características) y el otro suelto, por cualquiera de ambos lados. No es un detalle menor que al surgido de Rosario le cuesta muchísimo desempeñarse cuando no tiene demasiadas opciones a la hora de tocar. Por eso, este sistema 4-4-2 que empleará Diego no parecería ser lo mejor para las características de Lionel. Pensemos en un jugador como él que recibe en ¾: ¿con quién puede descargar o hacer una pared? ¿Di María, Jonás y…? Y dejemos de contar. Porque Higuaín deberá estar en posición de 9, y no hay ningún otro jugador que pueda hacer el surco. Henos aquí con el problema mencionado anteriormente, a la hora de hablar de la defensa: el sistema elegido va a obligar a Messi a jugar prácticamente solo. Si sucede esto último, sería cuanto menos hiopócrita llenarlo de elogios el día que no tenga una inspiración cuasi-celestial.

Atrás estarán esperando Agüero, Milito, Tévez y la gran incógnita: Lavezzi, López o Palermo. De acuerdo al juego de la Selección y el gusto del entrenador, parecería ser que los primeros cambios en este sector serían Diego Milito – Tévez – Palermo y luego Agüero o Palermo/López. El tema va a ser pensar en qué necesita la Selección si Diego quiere jugar a los ponchazos. Es claro que, más allá de Milito, no hay otro nueve, pero ¿tiene algún sentido llevar 2 centrodelanteros? Quedará a criterio de Maradona. Personalmente pienso que no estaría mal quitarle una plaza a este lugar para agregarla en el sector del mediocampo, en donde se ve mucho volante central y poco vértigo. Entre que la defensa no va a atacar, el mediocampo no tiene desborde, y arriba juegan solo Messi e Higuain, se estaría complicando el panorama.

Ojalá Diego se ilumine y nos regale un Mundial lleno de alegrías, intentando traspasar esa mística que genera a la hora de hablarse de la Selección Argentina…

NoTe: Le agradecemos a Nico semejante aporte para clarificarnos la visión de lo que se viene para Argentina en el próximo Mundial.

6 comentarios:

FI dijo...

Soberbio análisis, completísimo de principio a fin. Estoy de acuerdo en todos los puntos.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Un equipo que tiene Messi, Agüero, Tévez, Mascherano, Verón, MIlito, Higuaín, etc.... debe estar muy arriba, incluso al penoso de su mister. un abrazo.

Anónimo dijo...

grandioso

bonito lunch dijo...

pozo es malisimo.
jonas y di maria no me gustan.
pero tengo fe en messi que la rompa.
saludos note.

Marcelo dijo...

Gran análisis querido amigo.
Ojalá Diego elija buenas alternativas.
Creo que presentaremos un buen equipo, pero temo de que carezca de un plan B. No estoy de acuerdo con la mayoría de los jugadores que eligió para ser suplentes. Sobre todo, en la parte defensiva.
Mi optimismo pasa por imaginar lo siguiente: ¿Pensará Maradona en un equipo plenamente ofensivo? Pobre Mascherano, de ser así, correrá solo como loco malo.
Gran abrazo.

PD: Aún no has añadido mi blog a tu lista de páginas amigas. Avisame cuando lo hayas hecho.
La tuya figura en mi blogroll hace largo tiempo.
Saludos, Note!!

Esférico Balón dijo...

Buen análisis. Espero esté Zanetti en la lista

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