viernes, 7 de mayo de 2010

Vuelve Ramón

Las negociaciones permanecían a un ritmo pausado hasta que decidieron pisar el acelerador. Que un número más, que un número menos, qué refuerzos, los trazos finos de lo que se pretende en materia futbolística, en sí, diferentes lineamientos en torno a la novedad de que Ramón Ángel Díaz dirigirá a San Lorenzo en el próximo Apertura. Sí, el riojano, quien se moría por regresar a River, decidió que su vuelta al fútbol argentino se produjera casualmente en el último equipo donde estuvo en el país, un ciclo en el que cosechó buenas (Clausura 2007) y malas (relación desgastada con los referentes), pero que en la totalidad del proceso dejó conforme a los hinchas azulgranas.

Las dos últimas derrotas ante Boca y Argentinos determinaron que el ciclo interino de Sebastián Méndez alcanzará su fin cuando finalice el certamen. Quizás no por el trabajo del Gallego, avalado por la cúpula dirigencial y por los propios futbolistas sino por dos razones estrictas: una, la imposibilidad de presentarse en el campo de juego, situación a esta altura irrevocable y que los dirigentes no ven con buenos ojos y en segundo término, la llegada en diciembre de las elecciones, con lo que la incorporación de Ramón sugiere un neto golpe de efecto a las aspiraciones del candidato oficialista Claudio Di Meglio, tesorero del club y pieza clave en las negociaciones con Díaz.

El único escollo fue Rafael Savino, casualmente el presidente, mentor del arribo de Méndez, quien no aceptó de plano la repatriación de Ramón, reflexionando que la economía del club, debilitada por sí misma ante la falta de ingresos extraordinarios (venta de futbolistas) no cuajaría de plano con los pedidos que vendrían del flamante entrenador. Sin embargo, el poder de Savino en la Comisión Directiva se vio atenuado en los últimos tiempos, agravado por sus problemas de salud, lo que motivó el ascenso del grupo cercano a Di Meglio, empresario farmacéutico, actualmente el hombre fuerte en San Lorenzo. Y Savino tuvo que ceder.

Unas semanas atrás marcábamos la pauta de cuánto necesitaba River a un entrenador ganador como lo es Ramón Díaz. En el contexto que vive esta institución, careciente de presencia mediático y por sobre todo necesitado de puntos, lo que originaría el riojano tendría tintes cercanos a una revolución, símil a lo que pasó en Boedo por 2007.

Hoy, con la consumada vuelta a San Lorenzo, con una realidad absolutamente distinta a la que se encuentra por Núñez, habría que preguntarse si este momento es el indicado de Ramón, donde encontrará a un plantel de menor calidad al que se encontró en su momento (Ezequiel Lavezzi, Andrés Silvera, Osmar Ferreyra, Sebastián Méndez); una institución que no podrá ejecutar grandes erogaciones económicas, salvo la presencia de algún grupo inversor, y que de forma inexorable deberá fijar su vista en las divisiones inferiores. Por último, más para un tipo con semejante personalidad, no perder el prestigio que se ganó por aquellas tierras. Un verdadero desafío.

El Je retumba nuevamente en San Lorenzo. Ramón Díaz prepara su reencuentro con el fútbol argentino, con una camiseta que ya algo supo conocer. Los dirigentes, por su parte, esperan que los salve una vez más. Como ya pasó en 2007.
chu

4 comentarios:

Lapo dijo...

Un grande Ramon, ojala revalorize a Slo asi se arma alto campeonato. Pasarella se quiere morir si Cappa le va mal.

No, gracia a vo´ dijo...

Dicen que las segundas partes no suelen ser buenas.
Es cierto lo que marcás Note, a priori Ramón no se encontrará con un plantel tan rico como el anterior.
El riojano siempre ha tenido grandes planteles y hay que ver como lograr reavivar a un equipo que está haciendo un torneo flojo.

Saludos!!

javier dijo...

es cierto que tiene un plantel de menos categoria, pero en el 2007 no tenia tanto material y pudo salir campeon. aunque ramon siempre es una incognita

Tomas dijo...

Segundas partes nunca fueorn buenas

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