viernes, 16 de abril de 2010

¿Por qué no era el momento de Ramón?

Una vez más. Digerir que el mayor de sus objetivos no podrá conseguirse, no debe resultar fácil para un tipo como Ramón Díaz, justo él, el técnico más ganador de la historia del club, quien no podrá ponerse el traje que mejor le queda. River y Ramón, otrora compañeros inseparables del camino, hoy se miran al espejo sin reconocerse.

No será subestimar lo actuado por Ángel Cappa, ni mucho menos su idea futbolística, haciendo cuerpo presente en aquél mágico Huracán de 2009. Lo concreto, y que debería ser analizado, si el gestor del tiki-tiki tendrá las espaldas suficientes para soportar una realidad, y sobre todo la actualidad de un equipo embarrado hasta el cuello para la próxima temporada, acosado por la Promoción y el descenso directo. Faltan refuerzos, marcó Cappa en su primera incursión frente a los medios con la nueva pilcha de entrenador de River. El tiempo determinará si lo expresado por el presidente Daniel Passarella, de un acercamiento de grupos inversores que nutrirá de calidad al plantel, se hará forma y llegarán los benditos resultados.

River necesita una revolución. Futbolística y mediática. Tal cual la hizo Ramón en San Lorenzo. Tomó un equipo desbarrancado, amén de la nefasta gestión de Oscar Ruggeri, y lo enderezó con una vista microscópica en la selección de refuerzos (Cristian Ledesma y Gastón Fernández), sin la billetera que llegaría tiempo después con la incorporación de Marcelo Tinelli y su grupo inversor. Así, el Clausura 2007 quedó en las vitrinas de Boedo. Del infierno al cielo en un paso. Y lo hizo el riojano. A pura prestancia al trabajo y por sobre todo carisma, elemento sustancial que no se consigue en el almacén, factor clave en la concreción de grandes objetivos.

También deberá achacarle la incorporación de sus hijos, sin nivel para la Primera, la conflictiva relación que mantiene por naturaleza con los referentes del plantel que dirige, una forma de ser que concibe elementos marcados de soberbia, quizás por la ambición latenta, tal cual como cuando era futbolista, de ser el mejor de todos. No piensa en otra idea. Eso le transmite sentirse vivo.

Ramón no retorna a Nuñez. Un gran error. Algunos afirman que la posibilidad de volver a San Lorenzo permanece latente. Internamente no deben ser días fáciles, la ilusión de sentarse en el banco que tanto anhelaba llegar no tendrá final feliz. Una vez más.

7 comentarios:

Matías Mosquera dijo...

Un ganador nato, pero una imagen nefasta, un egoista y personalista. Allá los exitistas que quieran sól títulos, es válido, y Ramón es su candidato ideal.

14 dijo...

No coincido con que los hijos de Ramón no tienen nivel de Primera. Si juegan Bonilla, Abelairas, Aureliano Torres, etc...porqué no Emi y Michael??? (?)

Tomas dijo...

Me sumo al comentario de 14, si juega cada uno!!!

bonito lunch dijo...

ramoncito con estos jugadores no haría un carajo.

Sugar Sixx dijo...

Yo creo que con estos jugadores poco puede hacer cualquiera. Ramón claro que me gusta, como hincha de River, pero supongo que es caro, pide refuerzos muy caros y River tal vez no está para esto (digo yo mientras Passarella se está prendiendo un habano con un billete de 100 dólares).
Me gusta Cappa por ahora, me gusta Ramón siempre... ya será momento.

Lucas dijo...

Vas a volver Ramón!!!

NoTe dijo...

Gracias por pasar!

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