jueves, 19 de julio de 2007

Chau Maestro

La idea era hacer un posteo cada día. Sin embargo, ante esta ingrata noticia, mientras escribo estas palabras siento un gusto muy amargo, de mucha tristeza interior. Hacía tiempo no estabas bien, ya no escribías ni dibujas esas desopilantes viñetas que disfrutaba cada día en el Clarín, aunque a la vez, lentamente, te convertías en leyenda. O mejor dicho, ya lo eras de antes. Jamás te conocí, pero tal vez te descubrí de la mejor manera: con tus dibujos, con tus cuentos y por ese amor sin límites al fútbol. Ese que nos une sin distinción de camiseta. ¿Importa acaso que eras enfermo de Rosario Central? Eso es simplemente un detalle. Regaste de tu talento a varias generaciones, quienes quedaron estupefactas y fascinadas por tu prosa clara y sin medias tintas. Por eso mismo te sacrificaron desde esas esferas "cultas" de la literaturas, las cuales no le venden un libro a nadie, pero que les encanta criticar sólo por el mero hecho de criticar. Te consideraban grasa, vulgar, de poco relieve. Gracias a Dios (él sabe lo que hace) ultimamente te estuvieron reconociendo como un grande de las letras. O mejor dicho, lo que sos. Ni más ni menos. En este país siempre pasó lo mismo, a los verdaderos grandes se los reconoce después de muertos, ya que mientras viven los miramos indiferentes. Pero cuando faltan, ahí verdaderamente se nota la ausencia. Le pasó al inolvidable y mágico Alberto Olmedo y te pasará a vos seguramente. Gajes del tiempo, ese que pasa sin que nos demos cuenta. Recién me entero de tu pérdida y lo mínimo que podía hacer era escribirte esto, algo humilde a comparación de lo que nos diste a cada uno. Estarás en el cielo, con el gorrito de Central y al lado de Alberto Olmedo. Que lujo que se da el cielo. Te fuiste. Y nosotros ya te extrañamos.
La Barrera

Un paso más atrás. Dos más atrás. Tres. Ahí está bien. Ya está la barrera formada. Una baldosa más acá. Un momento. Ante todo, sacar las cosas del arco. Hay botellas debajo de la pileta. Ya la otra vez cagó una. Y dos sifones. El blindado no es nada, pero el otro puede reventar, y los sifones revientan y los pedacitos de vidrio saltan y se meten en los ojos de uno. Bien juntas las macetas de la barrera. El arquero muy nervioso. Miguel Tornino frente al balón. Atención. El rubio Miguel Tornino frente al balón. Una mano en la cintura. La otra también. La mano sacándose el pelo de la frente. La transpiración de la frente. De los ojos. Hay silencio en el estadio. Es la siesta. Hasta el Negro se ha quedado quieto. Resignado a ser simple espectador de ese tiro libre de carácter directo que ya tiene como seguro ejecutor a Miguel Tornino, que estudia con los ojos entrecerrados el ángulo de tiro, el hueco que le deja la barrera, la luz que atisba entre la pierna derecha del recio mediovolante de la visita y la pata de portland de la maceta grandota del culantrillo. Un solo grito en el estadio: Miguel, Miguel. El público de pie ante ésta, la última oportunidad del Racing Club cuando sólo faltan dos minutos para que finalice el match. Habrá que apurarse antes de que vuelva a adelantarse la barrera o el Negro insista en morder la pelota y hacerla cagar como el otro día que la pinchó el muy boludo. Sonó el silbato. Habrá que pegarle de chanfle interno. La cara interna del pie diestro de Miguel Tornino, el pibe de las inferiores debutante hoy le dará al balón casi de costado, tal vez de abajo, con no mucha fuerza pero sí con satánica precisión para que ese fulbo describa una rara comba sobre la cabeza de los asombrados defensores, sobre el despeinado pirincho del helecho de la segunda maceta y se cuele entre el travesaño, el poste, el postrer manotazo de la lata de aceite Cocinero que se ha lucido hasta el momento. ¡Tiró Tornino...! y... se hizo mimbre en el aire el arquero ante el latigazo insólito de curva inesperada y con la punta de los dos dedos allá voló la lata a la mierda, carajo que ladra el Negro, sí mamá... sí la guardo... está bien... pero mirá vos cómo la viene a sacar este guacho.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

ES espectacular esta nota de puro sentimiento de todo un pueblo. no hay dudas que fue y será el mejor!!! ante que todo no lloremos por los que se fueron, sino que alegrarnos por los que estuvieron. grande Maestro!!!
Diego Mike

Daniel Mazza dijo...

Muy buen post, uno de los mejores de este querido blog.
para los q nunk lo leyeron, no se pierdan "19 de Diciembre de 1971", el mejor cuento para todos los q estamos enloquecidos con esto tan hermosos llamado Futbol.

littoXD dijo...

La verda que perdimos alguien que es mas que un escritor, era una persona gran persona el negro.. Que en paz descanse.

Recontra dijo...

Un Grosso.

Talleyrand dijo...

un tipo de la puta madre!
tuve la suerte de entrevistarlo..un grande el tipo

bonito lunch dijo...

grande note

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