domingo, 17 de abril de 2011

Montecarlo y Nadal: es la historia de un amor

Siete veces siete. Agarramos la carpetita de estadística y la dejamos de lado. Nadal, con apenas 24 años, rompe cualquier estructura de datos que se le cruce. Séptima victoria en Masters 1000 de Montecarlo, un sitio que le cae a la perfección, cuyo rendimiento se eleva irremediablemente. Intensidad, golpes desde el fondo de la cancha que martirizan a los contrarios y esas acciones ganadoras que sólo los elegidos tienen. En polvo de ladrillo es imbatible. Se decía esto hace tiempo y hoy la ecuación no se ha modificado. El número 1 sufrió con algunos problemas de servicio y golpes errados en la semifinal ante Andy Murray pero sólo eso. Esta semana en Mónaco demolió rivales. La final ante su compatriota David Ferrer, quien mostró algunos indicios positivos, fue un trámite: 6-4 y 7-5. 30 títulos sobre tierra y el 44 de su carrera. ¿Algo más para decir?

"Para mi hoy es un día muy especial, ganar aquí por séptima vez es mucho más que un sueño, jamás lo pude imaginar. Ha sido un partido muy largo, muy duro físicamente. Ha sido una victoria complicada", apuntó Nadal finalizado el encuentro. "Para mi lo mas importantes es volver a ganar un torneo de esta categoría, especialmente Montecarlo, quizás el más bonito del circuito", cerró Nadal, ya sintiéndose como en su casa.


Nadal, que obtuvo su primer título en este año, desarrollará estas próximas semanas la defensa de Roma, Madrid y Roland Garros. Desafío nada sencillo a pesar de que el año pasado se quedó con esos torneos. Aparece un tal Djokovic con un 2011 envidiable pero el de Manacor en esta edición de Montecarlo ha marcado la cancha demostrando que los rivales deberán realizar muchos méritos para desbancarlo en polvo. Señores, tras las caídas en Indian Wells y Miami, Nadal gritó presente. Habrá que escucharlo.

Seguinos en Facebook / Twitter: @apertoldi

Buscar en Doble 5

Cargando...
Colaboraciones