miércoles, 27 de abril de 2011

Proyecto...proyecto...¿Qué proyecto?

Hacemos la pregunta. La respondemos. San Lorenzo atraviesa una de las peores crisis económicas de su historia. Con pago de deuda altísimas en el corriente ejercicio financiero y con un activo, en materia de futbolistas, sin un gran poder de reventa. Podríamos mencionar como excepciones a Jonathan Bottinelli, aún sin resolución con la deuda que no se le pagó a su anterior club, Sampdoria, Juan Carlos Menseguez, Néstor Ortigoza y poco más. Ante la salida de Ramón Díaz, un técnico heredado de la antigua dirigencia lo refute quien lo refute, Carlos Abdo debe encontrar en una persona, un técnico, cuál será el proyecto futbolístico de San Lorenzo aquí en adelante. Una decisión que se podría extender si la dupla Tojo-Veglio obtiene un buen resultado en el clásico ante Huracán. Los próximos resultados le marcaran la cancha a Abdo y su Comisión Directiva. Si la búsqueda se acelera o los tiempos serán diferentes para elegir una opción que cuente con el mayor consenso de los directivos, situación que hasta el día de la fecha parece irrealizable.

Nombres y más nombres, desde Madelón, pasando por Cagna hasta el apellido de un tal Maradona asoman sobre la mesa de los dirigentes azulgranas. Lo prioritario y más en una medida de esta índole es determinar cuál es el camino a seguir. Indispensable, básico, al sentarse a negociar. Resulta alarmante la extensa variedad de técnicos en el candelero, al menos genera la sensación de que no se sabe qué se pretende. El contexto imperante del club demanda la labor de un profesional que a través del trabajo en la semana adquiera el mayor rédito de sus dirigidos en el campo de juego. Exprimir al máximo ciertas individualidades talentosas con las que cuenta San Lorenzo como Menseguez, Ortigoza, Salgueiro y Velázquez, incluyendo un período de inserción concreta de jóvenes valores surgidos en las inferiores, deduciendo que para paliar la grave crisis económica que atraviesa la institución, se precisa fortalecer a los juveniles con rodaje de Primera para así alcanzar réditos en materia de transferencias, amén de profundizar otras fuentes de ingresos, ya sea por publicidad o mayor caudal de asociados. No es todo tan simple, ni mucho menos.

Los dirigentes de San Lorenzo, más que nadie, agudizan los sentidos pensando en el estado complejo, en materia de números, con el que conviven diariamente. Se deberán reestructurar las políticas en materia de fútbol que se han tomado en los últimos años, es decir, pedir préstamos de jugadores que permanecen un rato y se van más que promoviendo juveniles, las épocas de grupos empresarios, donde también estaba Abdo, vale aclarar, que hicieron sus negocios en el club y se fueron sin dejarle un peso, esa creencia, falsa, que los resultados llegarán de modo milagroso. En el fútbol, de eso, hay muy poco. Trabajo, honestidad, capacidad y por sobre todo grandeza para calzarse un buzo nada sencillo. Asignaturas que deberán buscar sí o sí Abdo y lo suyos, quienes están a tiempo de encarrilar este proyecto llamado San Lorenzo. Abdo, como cabeza, en la decisión que tome jugará parte de destino como presidente. Las recetas mágicas no brindaron los resultados esperados. El pasado nos lo dice.

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2 comentarios:

Matías Mosquera dijo...

Creo que estamos todos de acuerdo con esto. Está muy bien explicado.

Ya es un lugar común querer parecerse a Vélez, Lanús ... Barcelona. Es moneda corriente, y como decís, resulta más fácil decirlo.

Un punto fundamental para aplicarlo es la paciencia. No tengo mucho para elogiarle a Ruggeri. No sé si fue mérito suyo, del club o casualidad; pero en su primera etapa como entrenador, hizo debutar o afianzó a jugadores como Saja, Romagnoli, Morel, Erviti, Franco, Romeo. Que le superion dar 3 títulos, y varios palos verdes al club, y más que nada; alegrías.

No recuerdo si en su segunda etapa pasó algo parecido, nos e si había un plan, o proyecto o nada. Pero terminó con el Quilmesgate. Muestra absoluta de que no hay o había la paciencia adecuada para un proyecto como tal. No creo que salir en ese momento a decirle a la gente que esperen, que estabamos ganando el campeonato económico, ni siquiera en el caso de que fuera cierto hubiera servido...

Puede que hoy, tras la experiencia menemista de la pizza y el champagne, (y la realidad de clubes como Vélez) estemos más preparados para eso.

De todas maneras no soy tan optimista. Hay demasiados intereses, demasiados empresarios, demasiados millones que recuperar, que ganar, que robar. La grandeza de un equipo es un lugar excelente para explotar. Un club grande, una hinchada exigente. No hay mejor lugar para imponer jugadores/técnicos estrella, "inversiones" millonarias. Abdo podrá hacer muchas bien de acá en adelante. Pero nunca dejará de ser un empresario, nunca dejará de haber puesto millones de su billetera para refuerzos, que debe recuperar, para su billetera.


Pero la manifestación del 12 en la legislatura me quita un poco de derrotismo. Volver a Boedo es un punto fundamental para eso. Volver a las fuentes, a la cultura del barrio, al pasado, al centro político deportivo y cultural que supo ser. Dejar atrás a los Mieles, Tinellis, Ranuccis, Abdos y quien sabe cuantos más.

NoTe dijo...

@Matías: Me alegra mucho saber que hay cuervos que piensan como uno. A veces uno se siente solo cuando plantea estas cosas. Como si lo único que importara es que entre la pelotita y nada más. San Lorenzo es mucho más que eso. Abrazo!

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