viernes, 19 de noviembre de 2010

Carlos Moyá: una despedida casi propia

La historia sitúa a cada sujeto en su lugar. El retiro de Carlos Moyá, aquejado por una artrosis en el pie izquierdo, simboliza una pérdida sensible para el tenis español, justo él, primera raqueta que alcanzó a ser número 1 desde estas tierras, cuando Rafael Nadal apenas vislumbraba sus aptitudes en las canchas. Lidió por la recuperación, aspiró por todos los medios disponibles emprender una retirada digna, algo afín a la sensacional carrera que produjo el mallorquín, pero no pudo ser. Los dolores fueron más y la derrota en Madrid ante el alemán Benjamin Becker por 6-0 y 6-2 precipitaron la decisión.

“Quería jugar los torneos grandes y despedirme, pero llegué al torneo de Madrid, y aunque no estaba al 100% las ganas me pudieron. Ese partido no fue el soñado y ahí me di cuenta de que había llegado el momento. Ganas tenía muchísimas y me he sacrificado para poder volver, pero intenté todo para poder curarme y no pudo ser”, dijo visiblemente emocionado Charly, con quince temporadas en el lomo, quien tendrá su retiro formal en Buenos Aires, su segunda casa, desde el 16 hasta el 19 de diciembre cuando se dispute la Copa Argentina. La empatía de Moyá con el público argentino se ha ido desarrollando con el paso del tiempo, donde cada participación del español genera expectativa y afecto, cobijado como un compatriota más.

En la retina de los que le gusta el buen tenis, Moyá se ha ganado un espacio preponderante, con un saque exquisito y una derecha punzante, una de las mejores en el circuito, aceitada, el talón de Aquiles de su juego. 20 títulos y 24 finales mostrarán la fría estadística de un jugador que ha marcado un precedente en el tenis español. Nadal lo caracterizó como “un pionero del tenis”. Una definición simple pero que lo pinta de cuerpo entero.

Seguinos en Twitter -> @apertoldi

Buscar en Doble 5

Cargando...
Colaboraciones