jueves, 19 de abril de 2007

Nadie muere en la víspera

Guillermo Barros Schelotto está viviendo sus últimas horas en Boca. Mañana, al mediodía, se llevará adelante una conferencia de prensa en la que anunciará su partida al fútbol de Estados Unidos. Mientras el Mellizo mantiene silencio absoluto, hoy el diario estadounidense The Columbus Dispatch difundió que ya tiene firmado un contrato de dos años para vestir los colores del Crew en la Major League Soccer. “La espera se terminó -asegura el artículo publicado-. Después de una semana de y poco comentario de los funcionarios del equipo, Mark McCullers, director general, confirmó anoche que la estrella de Boca, Guillermo Barros Schelotto, ha firmado un contrato de dos años con el Crew”. “Se cree que su sueldo ascenderá a un poco menos de un millón de dólares por año”, agrega el diario, que informa que el directivo McCullers vio el superclásico del domingo y pasó el lunes en la casa de Guillermo. The Columbus Dispatch también difunde que el jugador sería presentado formalmente en el encuentro del próximo martes frente a Los Angeles Galaxy y posteriormente regresará a la Argentina. ¿El motivo? Despedirse de los hinchas de Boca.


Tomé la frase de un nefasto presidente argentino durante la década del noventa, al cual por obvias razones no lo voy a nombrar. Expresó esa oración cuando en el año 1993 se cayó con un helicóptero y pudo salvar su vida. Lo de Guillermo, rescatando las enormes distancias con lo que expresé al arranque, tiene algo en común. Uno de los ídolos más importantes de la historia xeneixe se cansó de no jugar. Simplemente eso. Pasaron Alfio Basile -con 5 títulos al hilo-; Ricardo La Volpe y Miguel Ángel Russo, tiempos en que jamás pudo asentarse en el once titular, debido a que la presencia de Rodrigo Palacio en su posición hizo imposible que compitiera de igual a igual. Guille ya no es áquel que hacía resbalar a defensores y que no encontraban la forma de pararlo. El tiempo nos pasó a todos. Pero no se puede dejar de lado a la memoria. Todos los títulos, el carisma, despliegue y el talento de Guillermo serán una imagen insoslayable en la retina de todos los hinchas de Boca. Tomó una decisión particular: ir a jugar a la MLS, no debe lo soñado para alguien que siempre estuvo bajo presión extrema y que además pudo desenvolverse de la mejor manera. No todos pueden hacerlo, sólo unos pocos. Según mi visión se tendría que haber ido antes de Boca, dejando una imagen intacta, siendo campeón y titular. Tal vez se equivocó. Tal vez no. A esta altura y con ese amor mutuo que se profesan la hinchada y Guille, todo se transforma en detalle.

0 comentarios:

Buscar en Doble 5

Colaboraciones