San Lorenzo, que perdía por 3 a 0, consumó una épica reacción y logró derrotar a Racing por 4 a 3, en el Nuevo Gasómetro, en uno de los partidos de la quinta fecha del Apertura.Racing, que jugó más de un tiempo con un hombre menos (Gustavo Campagnuolo fue expulsado sobre el final del primer tiempo), no logró mantener los tres goles de ventaja que llevaba por obra de Aureliano Torres, en contra de su valla, Erwin Avalos y Cristian Pellerano.
El campeón San Lorenzo, con dos goles de Andrés Silvera y otros dos de Bernardo Romeo (ingresó para definir el partido), consiguió la victoria histórica en el minuto final del tiempo regular. Fue, al cabo, un final épico para un partido vibrante, que restauró las expectativas de San Lorenzo en el campeonato y depositó a Racing en zona de Promoción.
Sin dudas estuvimos en presencia -y como bien marcan los medios- en el partido del año. Esos cotejos que se dan una vez cada tanto, y en este caso se dio entre dos grandes. Lo que le pasó a Racing se vuelve imperdonable dentro de este fútbol moderno, donde aventajar al rival por un gol ya es certificado de victoria. En un ámbito donde se arriesga poco, Ramón lo hizo nuevamente. San Lorenzo dio vuelta este partido con agallas y un planteo táctico acorde a su grandeza. Costas, inexplicablemente, decidió sacar a Sava tras la controvertida expulsión de Campagnuolo, quien tocó la pelota con sus manos fuera del área, cuando había una manifiesta chance de gol (Silvera estaba a pocos metros). A partir de ahí, Racing se derrumbó futbolísticamente y anímicamente a pesar de que el resultado parcial era favorable en demasía para los de Avelllaneda. Y San Lorenzo fue. Con corazón y una laborioso trabajo de Rivero, Bilos y el debutante Menseguez, el ciclón fue acercándose más y más al arco de Martínez Gullota. Y así llegaron los continuos descuentos y cuando quedaba poco para el final se dio el milagro: dos goles de Romeo (el último con complicidad de Cabral) posibilitaron esta hazaña que seguramente quedará en la historia. Esos partidos que todavía te demuestran que el fútbol argentino le quedan cosas para dar. Que se repita.












