Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de julio de 2011

Grondona, el anticipo por el poder

Anotemos. 25 de julio, fecha en que el fútbol argentino decidió la implementación del nuevo torneo de Primera División, incorporando un sector mayoritario de la B Nacional para cumplimentar el pedido de una mayor federalización, una problemática que pertenecía al apéndice teórico de Daniel Vila, el rival de Julio Grondona en las próximas elecciones de autoridades que designarán al propietario del sillón de Viamonte, con el mismo dueño desde 1979, nunca olvidemos. Las propagandas de #chaugrondona, vía Twitter y difundidas por el canal América, donde Vila, Manzano y De Narváez son propietarios, llegaron a la vista y oído de todo pasa, desde ahí empezó el operativo 40. La conservación del poder como eje político principal, a cómo de lugar. Mantener la iniciativa política como religión.

Bien lo ha dicho Juan Pablo Varsky, Don Julio le vende hielo a los esquimales. Es un animal político que entiende la coyuntura imperante de un modo excepcional, liberando cualquier atadura ideológica, la preeminencia del poder, el sentirse que maneja todo, lo obnubila. Así podemos entender su proceder. Esta tirada de tablero, con el aval del Gobierno nacional, que finalmente es el que pondrá la plata, tiene como objetivo neutralizar a Vila, un personaje con singular prontuario. Aclaramos, acá nadie mea agua bendita. Disculpen el exabrupto pero no podría señalar este paralelismo con tanta precisión. Pensemos la jugada, la salida de Sergio Batista como entrenador de la Selección Nacional aparecerá en segundo plano en la faz mediática. Las falencias de la AFA sobre este tema quedarán impunes, los responsables, absueltos y la gilada hablando de que River asciende sin jugar, que esto, que lo otro. Circo, puro circo. Desde la órbita política, una jugada brillante. Dignidad a los dirigentes de Racing, Vélez, NOB y All Boys que se abstuvieron de votar este mamarracho hecho proyecto. A los otros, apretados por el bolsillo, amén de incapacidades en la gestión, de gastar más de lo que se puede, asienten con la cabeza. Llegó la nueva solución. No será la última, se los aseguro.

Queridos lectores, voy a hacer una promesa en las próximas líneas: no hablaré de proyectos serio por al menos dos años, citando al tristemente célebre Luis Barrionuevo. No tiene sentido. Me siento un verdadero tarado, utópico, al que se le cagan de risa en la cara. A los estudiantes de ciencia política, a los que profundizan en las nociones del hombre y el poder, a los que leen Hegel, Foucault, Sartre y Maquiavelo miren a Julio Grondona, práctica pura en sus narices. Siempre él. El fútbol argentino mira desangelado, una estocada más a su corazón. No será la última, se los aseguro.

viernes, 17 de junio de 2011

Literatura en D5 ("Pepe Mujica. De tupamaro a Presidente")

Hay historias que pasan sin dejar huellas, otras que se desvanecen con el tiempo, algunas que se mantienen con fuerza un tiempo para desaparecer enseguida y pocas, muy pocos, que quedarán eternizadas en la memoria de todos. En esta última estará, sin dudas, la de Pepe Mujica. Desmenuzar sus vivencias, opiniones, visiones, contradicciones, perspectivas históricas, preguntas interiores, de eso se trata las entrevistas realizadas por la periodista y abogada María Esther Gilio al actual presidente del Uruguay en Rincón del Cerro. Las mismas se desarrollaron en 2005, días después de que el Frente Amplio venciera por primera vez en las elecciones presidenciales con Tabaré Vázquez a la cabeza.
Luego, en su edición actualizada, repasa otra charla ya en 2009 en las vísperas de los comicios en que finalmente se consagraría como nuevo mandatario uruguayo. Pepe, apodo impregnado en el imaginario colectivo, desde niño fue sostén familiar tras la muerte de su padre y empezaría a militar como “anarco” a los 14 años para ser luego uno de los principales dirigentes tupamaros, movimiento armado guerrillero en la década del `70, cuya participación le valió permanecer en la cárcel, en condiciones infrahumanas, durante 13 años.

En sus términos no existe la palabra rencor por aquella aciaga experiencia, su posición frente a la vida es mirar siempre adelante y no recaer en ese dolor irrecuperable por el tiempo perdido. Luego de la salida carcelaria, fue uno de los impulsores del Frente Amplio, que tras gestiones exitosas en la intendencia de Montevideo se trasladó a la conducción del país. Pasar de las armas al voto democrático, concebir a este sistema de gobierno como el mecanismo, con errores y todo, de trasladar su ideología en políticas eficientes que eleven el nivel de vida del total de la población.

Lo enriquecedor de esta serie de entrevistas que conforman “Pepe Mujica, de tupamaro a Presidente” es la capacidad con la que cuenta Gilio para “aflojar” al entrevistado, seguir una línea de preguntas que tienden a redescubrir al personaje, que ya de por sí, por caudal histórico y representativo para la sociedad uruguaya, es motivo de seguimiento. Y Mujica se suelta, habla, pregunta a sí mismo, vierte definiciones políticas de excelencia, en soltar elementos en pos de comprender lo que sucede alrededor. No lo hace en forma de consejo, ni como el tipo que volvió de todo y cree que “su” verdad es “la” verdad. No se cree lo del mito que se construyó alrededor de su figura. Lo realiza desde la humildad, en ser, tal cual se define “como alguien que dice lo que piensa y vive como dice”. En la autenticidad está sin dudas la receta del éxito que le permite ser respetado por todos, propios y extraños.

Habla y mucho de Argentina. De su admiración por Rosas, a pesar de su federalismo marcado a Buenos Aires, Yrigoyen y su caudal intelectual y el mérito en Néstor Kirchner de generar una nueva ola transformadora con gobiernos progresistas en América del Sur, estando prácticamente solo cuando inició dicha tarea, hasta las críticas abiertas a Montoneros, el ERP, en fin, una vinculación constante de lo que acaece en Uruguay y sus correlatos en el país hermano. Ah, y lo que le gusta venir a Buenos Aires ya que no lo reconocen y puede venir tranquilo. Sí, en 2005 lo decía, hoy quizás sea distinto.
Lo recomendamos, sin dudas. Si te gusta la política, encontrarás en Mujica un abanico de definiciones simples, con las cuales no tenés por qué concordar ciento por ciento pero que absorben respeto. Un pensar complejo transmitido en una forma nítida, pura, sin grandilocuencias. Ése fue el pacto tácito entre Gilio y Pepe. De este resultado, salió un gran libro.

Algunas frases sueltas:

"En aquellas afirmación de que el poder absoluto corrompe hay mucho de verdad. Yo creo que la administraicón del poder siempre va acompañada de un sentimiento de fragilidad, de inseguridad, de un temor a perderlo que puede llevar a cometer errores a quien lo ejerce. Nadie podrá controlar mejor a quien ejerce el poder que el opositor".


"Los cambios son peligrosos cuando en su búsqueda se cae en el infantilismo. Y lo conservador es peligrosos cuando se vuelve reaccionario. El que define la partida es el centro. El arte de la política es el arte de arrastrar al centro. Porque es allí donde está el grueso de la cosa".


"En política hay que reproducirse como se reproducen los yuyos. La ley de la muerte es inexorable, la manera de enfrentarla es a partir del amor. El amor, en política, es cuidar que otros queden levantando las banderas. Pensando que, sea como sea, la muerte siempre nos gana la partida, organicemos bien lo que es inevitable".


"Creo que una sociedad que quiere cambiar hacia el horizonte que nos proponemos tiene que ser una sociedad rica y culta. Por eso necesitamos una sociedad rica. No se puede repartir la miseria, racionar la miseria".


"¿Qué es una revolución sino una sucesión de reformas? Una revolución que se queda en los primeros puntos se queda en algo conservador. La revolución implica el cambio permanente; si no deja de ser revolución".


Seguinos en Facebook / Twitter: @apertoldi

miércoles, 13 de abril de 2011

Volver a Boedo será ser

No puedo obtener una mayor dosis de objetividad cuando hablamos de la vuelta de San Lorenzo a Boedo. Intento, ubico la mente en frío pero los sentimientos son fuertes, impredescibles y está bien que así fuera. Demasiada racionalidad buscamos en distintas esferas de nuestra vida particular. No lo quiero, al menos en este post. Impactante la presencia de más 15.000 hinchas en la Legislatura porteña con el propósito de que se apruebe el "Proyecto de restitución histórica", el cual promueve la vuelta de San Lorenzo a su casa, al lugar de donde nunca debió haber partido. Siempre repetimos la importancia de retomar el compromiso, sabiendo que sin ese ingrediente no podremos modificar el ambiente que nos rodea. De fomentar accionares políticos y que no nos dé miedo.

No sabemos la suerte de este proyecto. Reside en expropiar tierras que pertenecen a una compañía extranjera y sabemos muy bien -lamentablemente- la mala prensa que tienen estas acciones en los medios de comunicación. ¿Se acuerdan? Inseguridad jurídica y todas esos clichés que los iluminados de siempre repiten ante cada micrófono que aparece. Sabemos el objetivo. Habrá que encontrar los caminos adecuados para cumplir la meta. En 2007 se pudieron recuperar 4500 metros cuadrados detrás del supermercado.


Emociona ver hombres de saco y corbata, quienes salen despavoridos de sus oficinas para llegar a la Legislatura; chicos y chicas con mochilas que salen de la facultad, secundaria, lo que fuese; hijos, madres, cuervos, cuervas, en fin hinchas del fútbol que sueñan con el retorno a Tierra Santa. San Lorenzo ha pagado demasiado caro el desarraigo, es el resultado de una pérdida de identidad que tiene consecuencias hasta nuestros días. La dictadura cívico-militar que jaqueó al país en 1976, en materia fútbol, favoreció a algunos clubes y a otros los desfalcó. El periplo del Brigadier Cacciatore, reivindicado por el actual Jefe de Gobierno Mauricio Macri, ahogó de presión al club para que dejara esas tierras, de vital poder inmobiliario de venta, y que allí se construyera un supermercado de firma francesa. En esos tiempos, una partecita del club se murió. De todos.


Hablo en primera persona, perdón. Me es inevitable que el estomago se me retuerza, baje la cabeza, respire hondo cuando paso por Avenida La Plata al 1700. Jamás lo pisé. Cruzo de cuadra, trato de encontrar la posibilidad de no pasar. No puedo, entiéndanme. Por edad, no estuve en el Viejo Gasómetro pero las anécdotas, imágenes, personas que sí lo vivieron, posibilitaron en mí generar un vínculo estrecho, una empatía que todos los de mi generación llevamos hacia ese lugar. Lo de ayer, apenas es el punto de inicio. No debemos conformarnos. Volver a Boedo será ser.


Seguinos en Facebook / Twitter: @apertoldi

sábado, 2 de abril de 2011

Literatura en D5: "La catástrofe perfecta" de Ignacio Ramonet

La crisis surgida en Wall Street que inició su desfondo desde 2008 y sigue generando distintos focos conflictivos a lo largo del planeta, afectando a economías de distinto relieve sin distinción como España, Islandia, Grecia, Irlanda y Portugal, por mencionar algunos casos, pone a la luz el declive de aquellas nociones de desregulación que surgieron a partir de la asunción de Ronald Reagan y Margaret Thatcher en EEUU y Reino Unido, respectivamente. Si nos referimos a desregular, hablamos de una actitud del Estado en cambiar las reglas de juego para beneficiar a los conglomerados financieros y bursátiles de carácter multinacional. Contexto que narra cabalmente Ignacio Ramonet, ex director de Le Monde diplomatique en “La catástrofe perfecta”.


Neoliberalismo. Una obra que indaga sobre este significado, hurgando elementos en su arqueología, exclamando el papel activo de los medios de comunicación como órgano ejecutor de esta doctrina que, en América Latina, espacio geográfico en que se llevaron sistemáticamente estas prácticas, partiendo de la consolidación del Plan Cóndor, dejó a la región signada por la desocupación, pobreza y desigualdad. El Estado es ineficiente, el Estado no sirve, el Estado sólo debe cumplir funciones normativas. ¿Se acuerdan? Martínez de Hoz, Cavallo, Menem, Dromi y la lista sigue. Laissez faire. El mercado como Dios excluyente. Una religión única y monoteísta. La especulación como plegaria.



Ramonet cita un caso paradigmático: Chile. Ese “milagro chileno”, frase perteneciente a Milton Friedman, gurú esencial en el fortalecimiento teórico del neoliberalismo tiene cifras claras. El desempleo durante el gobierno democrático de Salvador Allende había sido de apenas un 3%. En quince años de experiencias ultraliberales, con los Chicago Boys determinando qué hacer con la economía y Pinochet acatando como si fuesen órdenes divinas, se había llegado al 20%. Ah, el 45% de los chilenos se encontraba bajo la línea de pobreza.


Volvemos al presente. Cuando la burbuja inmobiliaria se pinchó, cuando el sistema bancario y bursátil cayó barranco abajo, todos salieron a buscar la beneficencia de ese Estado otrora estúpido, torpe, el cual debió sacar del placard las teorías de Keynes e intervenir para salvar a los bancos, entidades financieras. Miles de desempleados en la calle, familias a las cuales se le destrozó, por decisión de otros, lo que habían construido durante años.


Ramonet pregunta, responde, manifiesta, aclama verdades, exige sentido común. “La catástrofe perfecta” con un idioma claro, explicativo al personalizar cada término que se profirió hasta el hartazgo en la prensa y refresca la mirada de un fenómeno actual, presente, con el fin de otorgarnos pluralidad y sobre todo antecedentes históricos, un hilo que enlaza acontecimientos que vivimos, que fuimos, que somos parte.


Seguinos en Facebook / Twitter: @apertoldi

jueves, 24 de marzo de 2011

¿Cómo informarse y no morir en el intento?

Revolvemos, buscamos, sacamos la lupa, intentamos nuevas formas. No resulta nada sencillo informarse en la Argentina. No hablo precisamente del acceso a las herramientas comunicativas, asunto de debate en varias provincias, con aroma a feudalismo y voces monopólicas. En busca de desterrar estas prácticas, deseamos fervientemente la puesta en marcha, sin ningún tipo de restricciones, de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, una norma votada en democracia y que se sigue estacando en despachos judiciales. Ay, medidas cautelares…

La pugna de intereses empresariales decanta en que cada diario, radio o canal de televisión propone un panfleto de sus propios intereses y desea utilizar con ansias la teoría de la aguja hipodérmica, aquella que narraba los efectos de los medios de comunicación de masas sobre la opinión pública, donde el sujeto se encuentra en condiciones de aislamiento y en el que a partir de la transmisión de los mensajes, recibe de forma pasiva y acrítica toda esa información inyectada por los medios. ¿Cómo hacemos para purificar el material que nos llega, profundizar el sentido crítico, saber quién dice qué, analogía de lo que narraba Marshall McLuhan con “el medio es el mensaje?

Y ahí andamos, medio a los tumbos, tratando de batir el cúmulo de cifras, datos, fuentes, todo juntito y que de esa mezcla salgo algo productivo, fructífero. Cuesta, lógico, a veces las neuronas producto de rutinas hacen mella en la faz intelectual. Pero hay que hacer el esfuerzo, redoblar la apuesta. Pensemos en un ejemplo simple, diario, como el de preparar una ensalada. Con las noticias es similar. En vez de lechuga, tomate, zanahoria y lo que cualquier servidor guste, hay que profundizar las propias voces dentro de uno.

Sí, un poco de Clarín, algo de La Nación, leer editoriales en Página 12, animarse, sin miedo muchachos, a comprar Tiempo Argentino, a indagar blogs K y visitar Perfil.com, escuchar Mitre pero a su vez darse un tiempito para poner La Tribu, mirar especiales de Encuentro y a su vez algo de Canal 13, colgarse con una entrevista a Jorge Asís, no sé, ante todo ampliar el mapa conceptual.

Lógicamente todos cargamos con nuestra ideología, la cual podrá enriquecerse o no, modificarse o no, a lo largo de nuestra vida. Quién sabe que nos deparará el futuro. Lo esencial en estos tiempos –maravillosos, hay que decirlo- donde se discute el rol de la prensa sin tapujos, es no darle el gusto a aquellos que buscan la antinomia por naturaleza, que nos desean mostrar la realidad desde una única esfera irremplazable. El periodismo no es un clásico de fútbol. No le demos el gusto, abramos el bocho, usemos la razón diría Hegel, que en ella encontraremos lo divino.

Seguinos en Facebook / Twitter: @apertoldi

miércoles, 2 de marzo de 2011

Los otros

Rousseau escribió alguna que vez que prefería ser un hombre de paradojas que un hombre de prejuicios. Gran verdad la del autor del "Contrato Social". Solamente las mentes iluminadas pueden formular proposiciones que perduren contra el paso del tiempo. En espacio geográfico, situándonos en el Cono Sur, específicamente en Argentina, finalmente lo que nos interesa, el desdén por el otro, la estigmatización latente, encubierta, se aloja en el tejido íntimo de la sociedad. Lo pienso en un tono político, acrecentado en las cercanías de un proceso eleccionario, donde cada acción particular, partiendo de la base en que todo movimiento que uno ejecute es político, tiene consecuencias. Leés Página o mirás 6,7,8 y sos un sucio kirchnerista. Ponés TN y le hacés el juego a la derecha. Valorás acciones del gobierno y sos la oveja descarriada. Criticás procedimientos del mismo y andás por la calle con el cartelito de Vandor en la frente. Y los casos se multiplican.

En estas circunstancias, desmenuzándolas encontramos un resultado simple: la intolerancia como respuesta. El preconcepto como única herramienta de relacionarnos con el exterior. Cuando hablamos de pluralidad, muchas veces en este blog, no nos referimos al rasgueo de la guitarra multitudinario para hacernos creer (falsamente) que gozamos de un espíritu democrático indestructible sino básicamente de respetar al otro, con sus mambos, sus diferencias. Y superada esta etapa, el propósito de construir, indistintamente de lo que somos. Resuena idealista, lo sé.

DIferenciándonos de lo político, el ambito social nos brinda otro tipo de conclusiones. Pero todo tiene que ver con todo, vio. Estereotipos físicos fortalecidos por el papel de los medios de comunicación, los cuales generan mecanismos discursivos proclives a la marginación de aquellos que no cumplen las condiciones que ellos mismos disponen. Si no tenés el culo de Jésica Cirio no existís. Sos menos. O peor, no sos. Basta con entrar a cualquier negocio de ropa femenina adolescente para dictaminar con ojos propios que a una población elevada de chicas jamás le entraría esas prendas. Esto genera frustración, un revés emocional sensible en una edad compleja. Implica, explícitamente e implícitamente una forma de discriminación.

Abordamos una problemática engorrosa que no se resuelve por arte de magia. Ni mucho menos en una entrada de blog. Hay una gran carga catártica en lo expresado, lo admito. Apenas menciono, con los múltiples errores que uno carga en su mochilita, una realidad a la cual no podemos ser ajenos. Si sirve al menos para pensar (o aguantaste la lectura hasta el final), el objetivo del post está cumplido.

Seguinos en Facebook / Twitter: @apertoldi

martes, 1 de marzo de 2011

Cuando las verdades no entienden de tiempos

Seguinos en Facebook / Twitter: @apertoldi

martes, 22 de febrero de 2011

Olmedo, el oportunista de turno

La utilización fotográfica que desarrolló como mecanismo propagandístico el diputado Alfredo Olmedo junto a Lionel Messi demuestra, una vez más como la relación política - deporte se mantiene estrecha, vigente, profundizada en tiempos eleccionarios. Las implicancias de un uso ilegímito de la imagen de Lionel le traerá más de un dolor de cabeza a Olmedo. Su slogan "No a las drogas, sí al deporte" junto al crack rosarino, en consonancia a la campaña que está realizando para su candidatura para la gobernación de Salta, dan la pauta de la falta de pruritos de algunos políticos, deseosos de sumar votos.

Olmedo, conocido por estos lares por su posición en contra al matrimonio igualitario (¿se acuerdan de esta frase?) y mucho más por la condición de usar una campera amarilla que traslada por todos lados, sin mediar la temperatura reinante, tomó mayor notoriedad mediática en los últimos tiempos por el descubrimiento de un establecimiento de su propiedad en el que los trabajadores permanecían en condiciones laborales y de salubridad pésimas que ocasionó su clausura. Ah, se pensaban que me iba a olvidar, no, no, la persona la cual en un Superclásico de verano Fernando Niembro dijo que "trabajaba por los jóvenes y el deporte". Macri lo defiende. Eso es todo amigos...

Jorge Messi, padre de Lionel, al enterarse de esta propaganda política a la que estaba siendo sometido su hijo puso en disposición a abogado de la familia, Ricardo Giusepponi, para que ejecutara la demanda correspondiente. Justamente Messi, quien ha hecho un culto de su imagen, vinculándose con UNICEF (Embajador de Buenas Voluntad) y organizando partidos amistosos solidarios en distintos lugares del mundo, aparece metido en el medio de las clásicas chicanas políticas argentinas. Riesgos que suelen correr las personalidades de esta calibre. Lo de Olmedo, sin palabras.

Seguinos en Facebook / Twitter: @apertoldi

viernes, 24 de diciembre de 2010

Mi deseo a Papá Noel: Ley de Medios Ya!

Argentina se encuentra signada por una batalla mediática jamás vista en su historia. La sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, producto de diversos debates que se desarrollaron a lo largo del país, con masiva concurrencia, posee el propósito ineludible de reemplazar a la anterior norma, dictada en los tiempos de la última Dictadura Militar y remendada de forma escandalosa por los sucesivos gobiernos democráticos, en especial durante la presidencia de Carlos Menem, que favoreció abiertamente a la concentración de capitales. Una política marcada por la desregulación del Estado, con el propósito de reducirlo en forma considerable para que las grandes corporaciones, en este caso mediáticas, manejen el tablero económico a su antojo.

Sí, pensamos en el Grupo Clarín, que a través de poseer los derechos de transmisión del fútbol argentino durante la década del noventa logró captar a través de mecanismos coercitivos a miles de cableoperadores que existían en Argentina. Pero Clarín no es el único caso. El Grupo UNO, propiedad de José Luis Manzano, Daniel Vila y el diputado por la Provincia de Buenos Aires, Francisco De Narváez, es otro caso ejemplificador de preponderancia mediática en varios puntos del país impidiendo cualquier tipo de competencia. Vienen también a la mente INFOBAE, de Daniel Hadad, oscilante en su orientación política, el Grupo Pierri y tantos otros.

Pensar que la Ley de Radiodifusión viene a afectar la libertad de prensa es una falacia. Mejor dicho, la libertad de prensa es una falacia. El sociólogo belga Armand Mattelart expresaba 1973 que "la libertad de prensa es la libertad de la propiedad. Es funcional a los intereses de los propietarios de los medios de producción. El medio de comunicación de masas liberal no puede emitir sino mensajes que apunten a la protección de sus intereses". La mal llamada Ley de Medios K, titulada hasta el hartazgo por TN, Canal 13, Clarín, América, tiene la potestad de poner límites al dominio oligopólico de estas empresas. Así puede entenderse su comportamiento feroz, atacando sistemáticamente a quienes están a favor de la misma. Ampliar el mapa mediático permitiendo una mayor pluralidad de voces, poner un tope a las licencias, favorecer los contenidos nacionales, incrementar la participación de organizaciones sin fines de lucro, incentivar a la industria del cine, en síntesis una serie de medidas que ejecutará esta ley, por la cual bregamos desde hace mucho tiempo. El próximo escollo será superar las burdas medidas cautelares que impiden su normal desenvolvimiento. Habrá que seguir dando el debate, la discusión que haga falta. Pelear por la Ley de Radiodifusión es pelear por más y mejor democracia.

Seguinos en Facebook / Twitter: @apertoldi

miércoles, 27 de octubre de 2010

La muerte de Néstor Kirchner

Escribo con dolor. Como si los dedos se tensaran al tocar cada una de las teclas. Abro la ventana y miro al cielo. Trago profundo. Mi momento personal ahonda mi angustia al enterarme de la muerte de Néstor Kirchner. Una etapa reflexiva de mi vida, de una construcción crítica de la realidad y de lo que sucede alrededor mío en el plano individual. Kirchner fue, diferencias de lado, un tipo que imprimió la palabra militancia en el vocabulario argentino. Quizás ése fue su mejor legado. La idea de participar, de trasladar lo pasivo, la queja fácil acomodadito en el sillón de casa e ir a la calle. Allí donde se resuelve todo.

Pasé varias con él. En 2003 me ilusionó, sorprendió, agradó. Corte Suprema; paritarias; nuevas relaciones con América Latina; derechos humanos, un perfil progresista, con la esencia que tiene esta palabra. Me encantaba que Kirchner nombrara siempre en sus discursos a Mariano Moreno, personaje histórico que, quien me conoce, sabe sobre mi debilidad al mismo, la imposibilidad propia que tengo de criticarle algo. Moreno era un revolucionario de la reputísima madre, al igual que Artigas, hijos pródigos que dio nuestra América Latina. Jamás nadie los podrá poner en duda.

Después a Néstor no lo entendí, no comprendía cómo no se desarrollaban los cambios más profundo, no me entraba en la cabeza ciertas actitudes. Veía vicios del pasado y me asqueaba. Después vino la Ley de Medios. Y crack. En mi cabeza, en la cosmovisión que tenía acerca del discurso que se genera en los medios de comunicación. Se lo agradezco. No me olvido que fue amigo del Grupo Clarín y le dio concesiones que fomentaron su papel oligopólico en el mapa mediático ni tampoco su papel poco claro en la década del `90. Pero desde el corazón le digo gracias.

Después con CFK llegó la reestatización de los fondos jubilatorios, la nacionalización de Aerolíneas Argentinas, la asignación universal por hijo, el Fútbol para Todos, muchos roscazos ideológicos que me dieron la pauta de que se venían nuevos aires en Argentina. Ojo, faltan muchas cosas. Por eso, por tu viejos, por los míos, por tu futura familia, por la mía, por nuestros seres queridos hay que seguir peleando, arremangándose para la construcción de un país equitativo. Queda mucho por hacer.

Quizás, en estos momentos de congoja, de bronca, pero los más clarificantes en la vida de uno, pueda al menos analizar el pasado, el por qué las cosas se hicieron como se hicieron. Quizás su ausencia, casualmente tan presente, hoy y en los tiempos futuros, tenga su sentido. Cierro la ventana. Y llega el desahogo.

martes, 28 de septiembre de 2010

Una mirada de "Si me querés, quereme transa" de Cristian Alarcón

Ayer lo terminé de leer. Fugaz, rápido, apenas le di un respiro la semana pasada por las benditas obligaciones que cuenta la rutina diaria. Pero anoche, ya cuando la voz de Alejandro Dolina llegaba al final en su programa de radio y la madrugada se mostraba en su esplendor, corrí la hoja final. “Si me querés, quereme transa” es el último libro de Cristian Alarcón. Me duró diez días. Lo recomiendo. A Alarcón lo conocí, primero por sus escritos en “Cuando me muera quiero que me toquen cumbia”, una crónica lúcida, desfachatada, voraz acerca de la historia del Frente, uno caso paradigmático de los pibes chorros del conurbano bonaerense, un libro pequeñito que te lleva a leerlo sin pausa. Lo empecé un viernes. Lo terminé al día siguiente.

Luego encontrarlo personalmente en una charla que dio en la facultad donde curso, justo en nuestra aula, siendo apenas un puñado de personas que lo pudimos disfrutar. Cómo llovía ese jueves. Empapado, con frío, llegué a mi casa con la satisfacción sonante de haber escuchado por parte de él una claridad única, perceptible, un decálogo de cómo escribir crónicas. Me quemó la cabeza, literalmente. De saber valorar y comprometerse con la historia que se relata. Alarcón no abarca temas sencillos. En “Cuando me muera” se refirió al submundo villero, del afano y lo que conlleva entre los pibes chorros un mito muerto como lo era el Frente. Ahora se sumergió en las arenas del narcotráfico y su vinculación con varios jefes en Argentina, muchos provenientes del Perú y relacionados con el grupo Sendero Luminoso. Estructura, conformación de poder, vinculación con el poder policial y judicial, rituales religiosos, cómo iniciaron el negocio los grandes capos de la droga y el pasado de cada uno.

Alarcón no tiene la necesidad de escribir difícil, ni ser demasiado grandilocuente en lo que lleva a cabo que, sin embargo, resulta útil, con agallas periodísticas pero sin manipular el golpe bajo como forma discursiva. En casi las trescientas páginas de “Si me querés, quereme transa” se desglosa una investigación seria, compleja, de riesgo por parte del autor, experimentado en este tipo de acciones pero que ahonda una problemática pocas veces descripta de esta forma.

El inicio puede resultar confuso. Demasiados nombres, apellidos, historias mezcladas, demasiada carga de contenidos. Al principio me desilusioné, debo aclararlo. Pensé que si seguía sumando personajes ya no podría contener la vigorosidad de la lectura. Que me iba a cansar. Falsa presunción. Con el devenir de las hojas se va desmenuzando cada parte de la historia. Allí hay un gran aporte del autor, de cómo clarificar, purificar un bagaje de personas, vivencias, situaciones densas. No es fácil pero Alarcón lo logra. Concentrarse sin límite hasta el fin.

Recomiendo “Si me querés, quereme transa”. Obra lograda, inteligente, con muchísimo laburo detrás, silencioso, como el que nos tiene acostumbrado Cristian Alarcón, pieza clave para entender la argentina crónica.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Una mirada de la lucha estudiantil

En estos tiempos, la sociedad aparenta dar signos de madurez. De un retorno a las fuentes, a una participación activa en los asuntos que nos involucran a todos. La protesta de los estudiantes secundarios solicitando la inmediata resolución de las graves fallas edilicias, cuestión que hoy incumbe al gobierno de Macri pero que también conlleva responsabilidad a las anteriores autoridades, genera una buena señal, dando la pauta que las bases jóvenes, las próximas generaciones, saben perfectamente que las soluciones solamente surgirán si existe una colaboración recíproca por parte de todos.

Cuando digo todos, me refiero a los estudiantes terciarios y universitarios, partícipes activos de similares quejas pero que, lamentablemente, no obtuvieron el reconocimiento mediático que sí lograron los secundarios. Y sí, si no sale en la tele no existe. Esa manera tan sutil de invisibilizar temas, asuntos, problemáticas, que desarrollan los medios de comunicación. Y si hablo de la UBA, también digo al gobierno nacional, que se vanagloria por el presente decadente de la gestión macrista pero que sin embargo también es partícipe activo del deplorable estado de las universidades nacionales. Ojo, esto va para todos, sin distinción de partido político.

Las deudas del gobierno de la Ciudad son claras. Subejecución del presupuesto, promesas incumplidas, erróneas políticas educativas, funcionarios arcaicos (recordar a Abel Posse y su noción extraña del trosko-leninismo (?)) y la lista continúa. El PRO menoscaba la educación pública. Digan lo que digan. Pero guarda, la reinante situación educativa encuentra culpas en variados personajes, algunos tildados de progresistas, democráticos, modernos, tal el caso de Aníbal Ibarra, cercano al kirchnerismo durante varios años y otros más desconocidos. Años de impericia, de dejadez extrema, colocando la educación en un nivel menor, como algo que no genera votos. Como si fuese un subte, una obra bajo tierra que nadie ve. Grave error, considerando a la acción de la enseñanza como la única fuente liberadora, de comprensión de lo que nos sucede alrededor.

Me ilusiona el compromiso. Que la juventud muestre la cara en este momento transcendental de Argentina, donde se pone en el tapete absolutamente todo. Donde no parece existir verdades absolutas. Donde el debate, el discutir (sí, para ustedes es crispación…) encuentra eco en todos nosotros. Que todos los que hemos pasado o estamos en institucionales educativas del Estado exijamos y luchemos por un presente que nos dignifique a cada una de las patas de la educación. Es un deber que no podemos dejar de lado.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Denuncias de falsificación manchan al fútbol boliviano

Una denuncia que abogó la posible adulteración de edades en la selección de fútbol boliviana sub-15 que ganó el torneo olímpico de la juventud, disputado hace unas semanas en Singapur, logro máximo de un combinado nacional de este deporte a lo largo de su historia, ya alcanzó niveles mediáticos relevantes en el vecino país. Hasta Evo Morales, presidente de Bolivia, mostró su preocupación por la mala reputación que podría generar en la imagen de su territorio un hecho de semejante proporción, en el caso de que se confirmen las sospechas.

Según declaraciones a la agencia EFE, el viceministro de Deportes, Miguel Ángel Rimba, indicó que se está verificando la información que concierne a los casos, para así luego efectuar una opinión consolidada ante la denuncia llevada a cabo esta semana por el presidente de la Asociación de Entrenadores de Santa Cruz, Arturo García, quien acusó de falsificación de datos sobre el menos cinco jugadores del equipo. El Comité Olímpico Boliviano y la Federación Boliviana de Fútbol, responsables administrativos de las selecciones, también pidieron investigar ante la Fiscalía sobre la acusación planteada.

Según informa la prensa de aquél país, la academia "Tahuichi" Aguilera, sitio donde pertenecía la mayor parte de los futbolistas bolivianos, exhibió los documentos de los mismos, con el propósito de indicar a la opinión pública que no se ha cometido ningún acto irregular.

"Es verdad que nos deja mal parados como país, nos deja mal parados futbolística y deportivamente. Es un tema muy delicado, muy preocupante para el país, para el Presidente y por ello tomaremos el recaudo necesario y buscaremos a los culpables", dijo Rimba a EFE. En el caso hipotético de que se confirmen estas sospechas, el viceministro consideró que "debe ser la ley la que caiga sobre los responsables, sean dirigentes o padres de familia" y que el gobierno comandado por Evo seguirá detenidamente los pormenores de esta situación conflictiva.

De confirmarse, podría devenir en una severa sanción internacional para Bolivia, incluyendo la pérdida de la medalla de oro obtenida en Singapur.

martes, 25 de mayo de 2010

Una reflexión (humilde) sobre el Bicentenario

"Dicen la juventud no tiene para gobernar experiencia suficiente. Menos mal, que nunca la tenga experiencia de robar, menos mal, que nunca la tenga experiencia de mentir". León Gieco. "Los salieris de Charly".

Pensar la próxima Argentina será una tarea de los jóvenes. De nosotros, responsables de una generación nacida y criada en democracia que deberá fortalecer con ahínco las instituciones, no repetir errores del pasado y buscar, cueste lo que cueste, justicia desde todas las esferas. Por lo que pasó y por lo que vendrá.

Si construimos un país con memoria, justo, equitativo y en la existencia de oportunidades para todos habremos dado una verdadera lección a aquellos que cotidianamente suelen menoscabar la reputación de nosotros, de los chicos que crecimos en la infame década menemista, de observar que compañeritos ya no venían al colegio porque los viejos se quedaban sin laburo; de la carpa blanca de los docentes; de la depreciación del concepto de educación. Sí, la escuela Shopping. Eso ligó nuestra generación. No es reproche sino memoria. De ubicarnos en un tiempo histórico que nos jugó con las cartas marcadas. A esto se le adjunta una opinión pública que visibiliza situaciones aisladas de violencia juvenil, sólo por la eficacia mediática y no trasciende la problemática en sí, con la injerencia de ignorar las acciones solidarias que día tras día llevan a cabo miles de jóvenes en Argentina.

Uno hace política en cada acción. No me caben dudas de la existencia constante y palpable de rebelión, de superación, de que los medios ya no nos digan qué tenemos que pensar, que solitos ya podemos ejercitar esa actividad conceptual. De asumir que es el momento de comprometerse y pensar. Pensar en lo que deseamos y asumir la responsabilidad necesaria para modificar de plano las acciones que nos dañan como sociedad y defender, con uñas y dientes, los espacios que se han transitado correctamente. Podremos tomar distintos atajos, cual lógica democrática, lo pertinente será encontrarnos, con el correr del tiempo, en la misma ruta.

En este Bicentenario que se aproxima, de reflexión histórica por sobre lo que pasó y lo que vendrá, los jóvenes tendrán un protagonismo esencial en los diferentes lineamientos que nos organizan como país. No digo repetir las proezas de Mariano Moreno, Manuel Belgrano, José de San Martín, Hipólito Bouchard, Martín Miguel de Güemes y tantos otros, sino aferrarse a sus pensamientos, ideas, pasiones. Nos llevarán por el buen camino.

martes, 27 de abril de 2010

La tapa de Noticias

A veces el periodismo se va al carajo. La tapa de la revista Noticias donde se caracteriza al ex presidente Néstor Kirchner con la figura, las formas, la vestimenta de Adolph Hitler, factor esencial, elemento vital en la concreción de la peor masacre (y eso que hubo unas cuántas) en el siglo XX como lo fue el Holocausto, en la que millones de personas perdieron su vida, da una pauta concreta que en la Argentina mediática todo vale.

Noticias, otrora revista que en la década del `90 se jactaba de ser antimenemista con sus tapas rimbombantes acusando la corrupción manifiesta en esa era nefasta y, por sobre todo, decadente, repite desde hace un tiempo un error sistemático, de vender en el frente lo que no consolida informativamente dentro. En pos del golpe de efecto, de tinte exclusivamente económico, de vender más, provoca que le peguen abajo, donde más duele: la credibilidad. En la Alemania que gobernaba el Führer una publicación similar no podría haber salido a la luz. El riesgo a morir era inevitable. Noticias lo sabe.

A pesar de las diferencias (INDEC, Pago de deuda externa), coincidencias (Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, Asignación Universal por Hijo), medias tintas que se pueden mantener con el proceso que comenzó en 2003, el modelo que propone el gobierno puede gustar o no pero ha sido avalado en las urnas. En 2011 habrá otra oportunidad para ratificar o rectificar el rumbo que deseamos para el país. En democracia podremos elegir. No como en Alemania en la década del `30 y `40.

Repito, por más que se le tenga el mayor rencor, encono u odio hacia Kirchner, el intento apenas de compararlo, mimetizarlo como si fuese Hitler es mear fuera del tarro. Es faltarle el respeto a la historia, quizás el peor pecado que se pueda cometer.

Buscar en Doble 5

Visitaron

Colaboraciones
Wikio – Top Blogs – Deportes
Mi Ping en TotalPing.com
Este blog es parte de Buzzear (AR)
Sports blogs
Blogalaxia
Powered By Blogger