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jueves, 14 de julio de 2011

Bielsa en Bilbao: una nueva aventura

Y ahí anda Marcelo, contento, repleto de ideas para este nuevo desafío llamado Athletic Bilbao. Ok, dejo traslucir mi ADN bielsista, mi fervor hacia un modo de ver la vida y el fútbol que excede al mismo protagonista. No abandonar los principios ni en las peores circunstancias. Ante tanto veleta dando vuelta, que se corre, vuelve y se vuelve a correr, agradeceremos por siempre la fidelidad de un tipo que posibilita la mirada en sus equipos como si fuese su propio espejo. Hizo varias revoluciones, no tuvo que irse a Sierra Maestra a agarrar un fusil pero los pasos en etapas formativas en México y la última experiencia como seleccionador de Chile posibilitaron un brusco cambio de paradigma en la visión de este deporte en éstos países que se valorará sólo cuando transcurra más tiempo.

España, Bilbao, País Vasco. Un equipo que no contrata extranjeros, que utiliza las categorías menores como sostén indispensable para la constitución del plantel de Primera División y que tras cuatro años con Joaquín Caparrós al mando ha enhebrado un proyecto de renovación digno de valorar. Identidad, identidad y más identidad. Rasgo que todos los equipos de Bielsa, desde Newell`s, con el cual el Bilbao, según manifestaba, hay cualidades en común, hasta Chile han cumplimentado, donde los futbolistas deben brindar la máxima entereza para el bien personal pero sobre todo de la institución. La rigurosidad en varios frentes: el personal, físico y el compromiso firme por avanzar, progresar. ¿Qué podemos esperar? Lo ha dicho: "protagonismo antes que especulación, presencia en campo rival y no en el propio, posesión del balón antes que recuperación y el uso del reglamento como un recurso para mejorar el juego, no como un apartado para intentar obtener ventaja". La presión ofensiva como abecé y la verticalidad como fuente concreta de desajustar las estructuras del rival de turno, podríamos agregar. Disculpe por la intromisión, Marcelo.

La experiencia en Espanyol resultó controvertida y veloz. Apenas 6 partidos y el llamado de la selección argentina en la puerta. Hoy, más de una década después, España le otorga la oportunidad para que desarrolle su proyecto en una liga que, por peso económico, parece destinada a la dualidad de siempre: Barcelona o Real Madrid. El Athletic Bilbao ha jugado una carta fuerte, ésas que generan revuelo, que te dan cierto cosquilleo, el ver cómo saldrá esta patriada liderada por este señor que ha marcado a muchos, incluido quien escribe estas líneas, utilizando como premisa el trabajo, capacidad y por sobre todo ideales. Si no tenemos ideales, sueños...¿para qué vivimos, para qué estamos?

Saluda a los 2500 hinchas en Lezama, el complejo deportivo del Bilbao a la par de un niño que le pidió un autógrafo y de postre, ligó la mano de él en el hombro, ése que camina, sonríe y enarbola ideas para el mismo césped que está pisando, que quiere volver a verse reflejado en un equipo de fútbol.

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martes, 8 de febrero de 2011

Estudiantes: una idea sin distinción de nombres

La transición de un cuerpo técnico a otro faltando días del inicio de un campeonato trae aparejado ciertas complicaciones que pueden repercutir a lo largo del certamen. Acrecentadas, claro está, si la pelotita no empieza a entrar en las primera fechas. Mayor impaciencia de la gente, el murmullo cotidiano, salida a la luz de conflictos grupales y la danza de nuevos nombres para calzarse el buzo del técnico en desgracia. Querido lector, usted sabe que es un proceso casi por decantación que es moneda corriente en nuestro fútbol.

Sin embargo, hay excepciones. La salida de Alejandro Sabella de Estudiantes, cargada de preguntas, preguntas y preguntas pero nulas respuestas, podría generar cierto cimbronazo en La Plata. Estamos hablando del último entrenador campeón, nada menos. Lo que se produce en instituciones serias como el Pincha es que al yacer un equipo que, nombres más nombres menos, se conoce de memoria, lo que tiende es facilitar la labor de Eduardo Berizzo, flamante técnico.

Al Toto le da la potestad de seguir una línea que ha sido provechosa para la institución en términos de resultados y en forma paulatina ir incorporando sus propios conceptos. Un sitio ideal, único en Argentina, para una persona que todavía no ha sido cabeza de grupo. Un aprendizaje estelar, con individualidades en un nivel altísimo como Verón, Braña, Pérez, Gata, Fernández, Barrientos, Orión y la lista sigue.

Cuando pensamos en un trabajo a largo plazo, no es precisamente agarrar la guitarrita y dejar que el tiempo pase. No. Es construir el presente, mirando el futuro para saber paliar estas circunstancias no esperadas. Que no te agarre en pelotas, diría un amigo. Pensar un club tiene mucho de esto. De la continuidad conceptual y práctica de un proyecto que se abstraiga de las individualidades, sea quien sea.

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jueves, 23 de diciembre de 2010

Falcioni: "cumplo un sueño"

Por Nicolás Panigutti

Finalmente, y después de una larga novela en donde parecía que sí, luego que se caía y en último termino que reflotaba, Julio Falcioni firmó esta tarde el contrato que lo vinculará a Boca. Con el fantasma de los dichos de Maradona soplándole la nuca, el ahora ex técnico de Banfield tendrá la difícil misión de devolverle al club de la Ribera el prestigio que había perdido en los últimos años.

La relación Falcioni – Boca desde hace rato que viene coqueteando. Varias veces se lo nombró al ex técnico de Colón y Vélez (entre otros) como una posibilidad certera de tomar el control del equipo. Quizá la vez que más repercusión desencadenó a nivel mediático fue en aquél momento en donde estaba todo listo para su asunción, pero la voz del más grande jugador de todos los tiempos frenó la operación y lo reemplazó por Alfio Basile. Maradona aparecía en escena para frustrar la llegada de Julio al club xeneixe aquella vez, y a raíz de que la historia es circular, hace muy poco se manejó la versión de que podría darse esta situación nuevamente pero con otra particularidad: esta vez, Maradona podría ser el que ocupase el lugar de técnico, dejando a Falcioni de lado. Finalmente, después de muchos dimes y diretes, el Emperador del Sur asumió hoy en Casa Amarilla y es el nuevo técnico de Boca Juniors.

Centrándonos en las características de Julio Falcioni como técnico, y revisando un poco sus antecedentes, sus equipos en general formaron bastante parecido. Un 4-4-2, no tan combativo como muchos piensan, que de tan versátil da lugar a que jugadores con mayor técnica se desprendan del medio y acompañen a los delanteros. Es el caso de Buján en Vélez, Biglia en Independiente o Erviti en Banfield. En fin, la solidez defensiva es una regla en los equipos del ex arquero de Vélez, esto no es una novedad, y creo yo se fundamenta mas que nada en las parejas de backs centrales que ha tenido (ahora mismo se me vienen a la cabeza Civelli y Paletta en su primer etapa en Banfield o Victor Lopez y Méndez en su segunda etapa) que transmiten plena seguridad desde el fondo. En el medio, un volante de contención, uno mixto, y dos jugadores por las bandas que hagan ese doble trabajo de ir y venir. Más arriba, Falcioni en general optó por utilizar un rapidito y un grandote, centrodelantero típico (Frutos y Agüero en Independiente, Palacio y Bilos en Banfield, con otras características pero Cristian Castillo y Carrario en Olimpo).

Históricamente a Julio Falcioni se lo rotuló como un técnico “defensivo”, que apuesta al contragolpe y a mantener el arco en cero como mayor objetivo. Sin estar demasiado lejos de la realidad, la verdad es que esta descripción tal vez peca de incompleta. El Banfield de la primera etapa supo tener sus pasajes de gran fútbol, al igual que el de su segunda etapa y alguna parte del primer torneo con Independiente también. Nunca fue un técnico que no le diese lugar a los jugadores con más estética, si se quiere, pero sí les exigió un esfuerzo equivalente al del resto de sus compañeros. Esto tal vez es lo que forjó la imagen que se tiene hoy por hoy del técnico actual de Boca.

En Boca tendrá el gran desafío de, más allá del juego, saber manejar un plantel plagado de figuras que no están pasando un gran momento y que manejan el vestuario de Boca desde hace rato. Éste viene siendo el gran problema de Boca en los últimos años: hacer convivir a todos los jugadores que otrora ganaron múltiples torneos y hoy no están en esa situación. La rivalidad al menos ideológica entre Riquelme y Palermo existe, y los bandos también. Estará en Julio saber anteponer los intereses del club por sobre los personales de cada integrante del Mundo Boca. Hay plantel como para ser campeón. Habrá que ver si los mismos jugadores de Boca, esta vez, así lo desean.

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jueves, 2 de diciembre de 2010

Caruso, Villegas: una denuncia que exige respuestas

Creer que referirse en los medios de comunicación a ciertos favores económicos que ocurren en los clubes, de vínculos poco claros entre representantes, futbolistas y entrenadores no da la pauta que se hable con argumentos fehacientes de situaciones ya vividas anteriormente (recordar la denuncia de Adrián Paenza a Ramón Díaz, cuando era técnico de River, que terminó con las disculpas públicas del periodista).

Hoy las novedades aparecen con la declaración de un futbolista colombiano, de apellido Villegas, quien acusó al renunciante entrenador de Tigre, Ricardo Caruso Lombardi, de pedirle dinero, a través de su representante, para que tenga mayores posibilidades de entrar en el primer equipo. Una acusación ya repetida verbalmente por otro protagonista como Omar Asad en el recordado choque dialéctivo que mantuvieron en un Godoy Cruz - Tigre. Luego el Turco reculó y admitió desconocer lo que expresaba tan vehemente. ¿Resultó creíble?

Lo prioritario es que no se llegue a un proceso de ocultamiento, tan cómun en el fútbol argentino, en especial con las visitas de las barras bravas a los planteles cuando los resultados no acompañan o la guita vertida no alcanza las necesidades de los muchachos. El "sí, vinieron a hablar pero no pasó nada" ya supera por varios cuerpos a las viejas respuestas de cassette. Permitir que el tiempo tenga su curso normal y esto quede en la nada dañará aún má la reputación de nuestro fútbol.

Si el jugador tiene las pruebas concretas de lo que dijo debe presentarlas en la Justicia y que la misma se ponga en disposición para determinar la culpabilidad o no del Caruso Lombardi. Porque sino, y agravado con lo sucedido con Asad meses atrás, se mancha con una total displicencia a un trabajador, con más de veinte años en el fútbol. Estas denuncias son graves, no son joda. Hablamos de corrupción, de dinero sucio, de quitarle a alguien la plata que junta laburando toda la semana, en este caso como futbolista. Coerción en su máxima expresión ya que afecta el normal desenvolvimiento de la faz profesional.

Siempre existieron rumores sobre procederes homogéneos en Argentina. De jugadores que aportan de su propio patrimonio para tener minutos, de técnicos que ofrecen, de representantes que pululan, como siempre, buscando su provecho personal. Decenas de voces que certificarían, en condicional, claro está, que lo acaecido es moneda corriente. No sirve quedarse en el dicho. Hay que ir al hecho, al hueso, sin titubeos. En el caso de Villegas y Caruso Lombardi, solamente a través de una denuncia sustentada y con la Justicia actuando se podrá determinar la verdad. Para así callar los rumores y brindarle al menos un poco, un poquito de transparencia a un asunto que daña las fibras íntimas del fútbol argentino.

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jueves, 11 de noviembre de 2010

Quilmes: cuando lo inexorable sucede

Hagamos un ejercicio simple: traigamos más de veinte refuerzos, cuerpos técnicos nuevos y pidamos resultados inmediatos. Conclusión: la situación actual de Quilmes. Las cobardes agresiones que sufrieron los futbolistas luego del partido ante Gimnasia, una acción vil deliberada por los mismos de siempre, cuestión que debería ser sancionada de forma ejemplar pero que, con tanta experiencia similar en el lomo, sabemos los resultados. Varios policías en las prácticas de esta semana, ruido mediático, y aquí no ha pasado nada hasta que suceda un hecho similar y la rueda siga su curso.

Las políticas vertidas por la administración Meiszner en materia futbolística no han dado en la tecla. Tanta cantidad de jugadores que llegaron al Sur imposibilita la concreción de una base mínima de futbolistas que se conozcan entre ellos, de un armado a partir de un par de nombres que otorguen sustentabilidad al proyecto. El fútbol argentino es mediocre, claro está, pero tampoco se lo puede subestimar tanto. Con un mínimo de perspectiva crítica se podía dilucidar que Quilmes pasaría por este momento. A esto sumándole el agregado de los hechos delictivos acaecidos y que suponemos traerá varios alejamientos en el plantel profesional, toda la responsabilidad tendería a caer en las divisiones inferiores, chicos que no están preparados para curtir las exigencias que tendrá el Cervecero el próximo Clausura. Algo similar había ocurrido en el anterior descenso.

Leonardo Madelón la tiene difícil. Tipo sagaz, trabajador y con capacidad en estas zonas turbulentas, tendrá que tener el apoyo correspondiente por parte de la plana dirigencial, hinchas y el plantel para al menos decorar del mejor modo esta pobrísima campaña de Quilmas que, a partir de lo visto, posee certificado de descenso directo. Lo triste resulta la previsibilidad de los hechos.

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martes, 9 de noviembre de 2010

Cappa y el fin de las ideologías

Ángel Cappa nunca habrá soñado este final. La imagen abatida del domingo caluroso en Floresta será la última retratada al mando de River. Siete partidos sin victorias son demasiado lastre para este presente millonario. La calculadora asfixia, quita ideas y genera nerviosismo en un plantel que, ante el primer golpe, se derrumba anímicamente. El miedo genera eso. Este equipo, por historia y vocación ganadora, no comprende en plenitud las peripecias que contiene el término Promoción. No está acostumbrado, como pareciendo no entender la situación reinante.

Cappa, cultor de una filosofía respetable, cuyo propósito primordial recae en la consistencia del buen juego como único motor que posibilita los buenos resultados jamás pudo imprimirle a su River la forma que obtuvo en ese Huracán de 2009 de Pastore, Defederico y cía. Quizás, dirán los defensores de este modo de sentir el fútbol, no le alcanzó el tiempo. ¿Pero quién los tiene en este inestable fútbol argentino? Un gran circo que de la boca para afuera habla de proyectos y en los actos, en lo que importa, no soporta la primera tormenta. Lo de siempre.

Cappa intentó, movió el banco, puso en el banco a Ortega, lo volvió a poner, cambió los delanteros, el marco de generación de juego y los resultados no llegaron. La pelotita no entró. Digo esta última afirmación pensando en partidos como contra Gimnasia y Quilmes, donde el factor suerte, con dosis de inexactitud en el área contraria, inclinaron la balanza hacia los rivales. Encontramos positivo la incorporación de dos nombres como Lamela y Lanzini, quienes en este período corto contaron con minutos en cancha y demostraron ser grandes proyectos de futbolistas. Habrá que ver su proceso de crecimiento en un club acuciado de sacar puntos a cómo dé lugar.

River despide a otro técnico. El paladar de Cappa, en similitud con la historia representativa del conjunto de Núñez, aguantó apenas trece fechas. Una fotografía exacta de que las ideologías, al menos en el fútbol, están enterradas.
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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Independiente, en horas difíciles

Independiente transcurre una penosa situación en este Apertura. Lejos del protagonismo que osó disfrutar el pasado campeonato con Américo Gallego, esta realidad lo custodia en el fondo de la tabla con apenas tres puntos y una clasificación afligida en la Copa Sudamericana ante Argentinos, otro que anda de capa caída. A Daniel Garnero, una apuesta del manager César Luis Menotti y del presidente Julio Comparada, se lo encuentra enredado, enmarañado, abatido, sin poder plasmar una idea al menos coherente de juego.

El empate agrio ante Quilmes el último domingo renovó el enojo de los simpatizantes, disgustados del bajísimo nivel que desarrollan los futbolistas, salvo la excepción del arquero Adrián Gabbarini, Lucas Mareque y Andrés Silvera. Garnero prueba, prueba y prueba pero no parece enraizado a una concepción de juego, a una idea para al menos seguir y que los jugadores tomen como tal. Desde el andarivel izquierdo promueve que dos tres se hagan cargo de esa porción del terreno, con Mareque más adelantado y Velázquez detrás pero esa utilización desordena el mediocampo, incomoda a Battión en su puesto de cinco, a Godoy también lo afecta y en la parte de la creación Gracián aparece apenas como el apellido de aquél que brillaba en Vélez, un caso similar al sucedido con Lucas Castromán, dos futbolistas que, luego de su paso exitoso por Liniers, deambularon en diferentes puertos jamás obteniendo el reconocimiento que tuvieron en esos buenos tiempos.

Arriba a Silvera le cambian los compañeros (Pacheco, Patricio Rodríguez y Parra) pero lo siguen sin abastecer, teniéndosela que arreglar continuamente en forma solitaria, pivoteando, pateando de lejos, buscando posibilidades bajo un esquema que no piensa en absoluto en su presencia. Una incapacidad latente de este Independiente, en cómo aprovechar a un delantero de elegancia y calidad certificada en el área, de talento, a veces desprejuiciado y lagunero, pero, sin dudas, de lo mejorcito con lo que cuenta el fútbol argentino. En el banco de suplentes tampoco se vislumbra la solución. Retazos de Nicolás Martínez y Federico Mancuello no alcanzan para modificar la (triste) realidad imperante.

Los refuerzos, Germán Pacheco, Cristian Pellerano, Maxi Velázquez, Nicolás Cabrera, Facundo Parra y Roberto Battión distan en demasía de los salientes Ignacio Piatti, Darío Gandín y Leonel Nuñez, por citar tres apellidos que brindaron un rendimiento interesante durante el Clausura pasado de la mano de Gallego, a quien no se le renovó el contrato, de forma incomprensible, con el propósito de fortalecer un proceso que abarcara en plenitud las divisiones inferiores, cuya referencia sería Garnero. Se vislumbra, luego de poquísimas fechas, que esa presunción ideal que soñaron Comparada y Menotti se derriba como un castillo de naipes. Que Independiente se descapitalizó, que afectó su patrimonio dejando de lado jugadores que ya habían demostrado credenciales de eficacia con esta camiseta resulta indudable. Las estadísticas así lo marcan. ¿Las inferiores? Ah, gracias.

La salida de Gallego, un entrenador reconocido, cultor de una línea de juego determinada que dio frutos en Avellaneda, aparenta como una lucha de egos con el manager, cuyo resultado favoreció al técnico campeón del mundo en 1978. Julio Comparada resultó cómplice en esta historia, una gestión que se ha visto signada por la pésima política futbolística, de nula capacidad y visión constructora del futuro, donde los errores se repiten sistemáticamente. Queda claro que Independiente no merece este presente.

martes, 7 de septiembre de 2010

Ramón, San Lorenzo y un comienzo insospechado

San Lorenzo construye su Apertura bajo la premisa de la solidaridad. Del grupo mismo, sin la capacidad técnica de otras épocas, que, bajo la tutela de Ramón Díaz, parece aferrarse con fuerza a sus limitadas virtudes y llevar al mínimo nivel los desaciertos. Sin la billetera (prestada, vale aclarar) abultada, Ramón acondicionó su Falcon con material sencillo, con lo justo, siendo inteligente sobre qué San Lorenzo podía construir con escasos recursos. Saber para lo que uno está y no ser desmedido en las ilusiones colocan al trabajo diario como argumento primordial para crecer.

Representa un desafío significativo para el técnico más ganador de la historia de River. Es, y más allá de que demostró en su anterior paso por Boedo la sapiencia requerida que tanto le habían denostado, otra exigencia en el crecimiento profesional de este entrenador, tras un mal paso en el particular fútbol de México. Como un artesano, puliendo pieza por pieza, el riojano consolidó el equipo como debe ser. De atrás hacia adelante. Confianza a Tula, denostado por anteriores técnicos que pasaron por San Lorenzo, Bottinelli y al juvenil Meza, ya afianzado en el once titular. Los laterales (Rivero por derecha, Placente, Aureliano o Benítez por izquierda), a veces volantes, a veces línea de 5, junto al Chaco Torres y Guille Pereyra constituyen un bloque sólido, consolidado, donde la presión se ejercita en grupo y suceden reiteradamente los relevos. Compromiso al 100%.

Arriba, simple. Romagnoli, con su rodilla maltrecha y estando a un 40% del nivel físico y futbolístico que supo tener le alcanza para darle el brillo justo, ahí en el límite, de construcción de fútbol, ayudado en parte por Juan Carlos Menseguez, lagunero, eso sí, pero con chispazos de enorme calidad que hacen recordar a ese joven que deslumbró en el fútbol alemán. La referencia de área, Sebastián Balsas, hosco en algunos movimientos pero con un físico que amedrenta (1.97mts) y por lógica excelente capacidad aérea ya pegó dos gritos en el campeonato y acumula puntos en la consideración del hincha. Ramón lo pidió, tras el affaire Pavone, y el uruguayo le está dando la razón.


Ramón, intuitivo como siempre, demandó desde la pretemporada por otro arquero para competir con Migliore (hepatitis, dos meses afuera) y la realidad otra vez le dio la razón. Albil, salvo la última jugada del partido ante Boca, ha demostrado también estar acorde a la situación. Falta mucho, el torneo recién empieza y todo puede darse vuelta en este loco fútbol argentino, lo que sí es para resaltar el orden futbolístico que le imprimió desde su llegada a este equipo, que supo dar pautas de incorrección continua en los procesos de Russo y Simeone. Sin gestos ampulosos, trabajando con ahínco y detenidamente en la semana, San Lorenzo parece revivir viejos buenos tiempos. Ramón tiene mucho que ver.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Cómo entrar en pánico en 180 minutos (Boca - Borghi)

Uf, complicado el mundo Boca. 1 punto sobre 6, los dirigentes van a visitar a Borghi tratando de encontrar explicaciones a este presente, una línea de tres que, por ahora, no aceita del modo adecuado, Fantino señalando que Boca es línea de cuatro (?), por qué pone dos nueve, cuánto falta para que vuelva Riquelme, que lo que falla es el medio, que lo que falla es atrás, que lo que falla es adelante. O a mí el tiempo me pasa más largo o apenas estamos en la segunda fecha.

Sí, 180 minutos y en Boca repercuten como si hubiese sido una temporada entera. Atribuirle a Borghi los fantasmas del pasado, de una pasada campaña que rozó números vergonzosos, resultaría al menos injusto. Se habla tanto del sistema. Que no sirve. No sería prudente cerrar el pico y esperar al menos 6 o 7 partidos más para enhebrar una consideración más coherente. Digo, para sostener en un aspecto más cuantitativo esta reflexión, de otorgarle mayor seriedad a las palabras que uno expone.

La línea de tres, compuesta por grandes defensores, aptos en ese tipo de tarea en sus anteriores clubes, se irá acomodando a medida que transiten las fechas. No me caben dudas. El entrenador lo que sí deberá descubrir es un buen tándem en los costados para Clemente. Intentó con Méndez, Giménez y hasta Damián Escudero. Corresponderá pulir ese asunto para así convertir al mediocampo, con un Battaglia reacomodándose tras varios meses inactivo, del modo que Borghi anhela, rápido para cortar y abastecedor por los costados y el centro a las dos referencias de área: Viatri y Palermo.

Aquí otra discusión de 180 minutos: ¿Se tapan? ¿Palermo se siente incómodo con la presencia de otro nueve? ¿No es beneficioso poner a Mouche por los costados? Retornamos a la premisa inicial, ésa de tratar de no extremar los fracasos ni las virtudes, que ni una cosa ni la otra. Ya sé, que Boca y River es otra cosa, que hay otras urgencias, que no hay tiempo para proyectos, que esto, que lo otro. Pero…¿hay que naturalizar estas locuciones? ¿Un técnico como Borghi, de comprobada eficacia, merece todo este tipo de planteos con apenas dos partidos en el banco de suplentes?

La vorágine nunca ha sido buena consejera en el fútbol argentino, aquellos que la apartaron de plano, cual Vélez y Estudiantes, proponen un ejemplo vivo que las cosas con paciencia y trabajo salen bien.

jueves, 29 de abril de 2010

Yo, el peor de todos (para los rivales)

La clasificación del Inter a la final de la Copa de Campeones contiene de por sí varios lineamientos que acceden a la comprensión de, por qué en este momento, el conjunto italiano consolidó el salto que tanto se esperaba que realizara. Luego de años y años siempre rondando en instancias cercanas a la gran final (llegó por última vez en 1972), la mano de José Mourinho, odioso, soberbio, pero con indudables dotes para ejecutar magistralmente a un equipo en el campo de juego, resultó vital para que los neroazzurro saquen los pasajes para la final ante el Bayern Munich, el 22 de mayo en el Santiago Bernabeú.

Inter, también finalista de Copa Italia y peleando el Scudetto palmo a palmo con Roma, no tendrá la cualidad de embellecer la mirada, ejecutar un predominio abrumador sobre sus rivales, ni nada por el estilo. Más bien, se edifica con elementos variados, básicamente orden táctico, imprescindible en estos tiempos, líneas bien paradas y en continua circulación, un bloque defensivo sólido (Samuel – Lucio), el mejor arquero de Europa (Julio César) e individuales que sacan diferencias en los últimos metros como Eto`o, Milito, Sneijder o Pandev, por citar algunos apellidos.

Eliminar al Barcelona, el mejor conjunto de los últimos 10 años, no representa sólo la concreción de un enorme triunfo, significa la muestra fehaciente del crecimiento emocional, del carácter de un equipo, multicampeón en el Calcio, que quiere extender las fronteras de su predominio. Mou tiene muchísimo que ver. Impregnó de fragancia ganadora un vestuario de probada calidad pero con pasado de ser emocionalmente intermitente, bramó con su espíritu de confianza a sus dirigidos y así estructuró pieza por pieza para construir un rompecabezas que es finalista de Champions. Nada menos.

jueves, 8 de abril de 2010

Peñarol y el retorno a su historia

Peñarol es record. El equipo uruguayo venció el fin de semana a Cerrito por 3 a 1 y consiguió su undécimo triunfo consecutivo (12 teniendo en cuenta el Apertura) que le dejó servido su consagración en el Clausura y los boletos para la clasificación a la próxima edición de la Copa Libertadores. Fénix será su próximo escollo y de vencerlo podrá gritar campeón luego de siete años.

Los números son elocuentes: 100% de efectividad y un promedio de tres goles por partido. De lo último tiene mucho que ver Antonio Pacheco, aquél que pasó por el fútbol argentino vistiendo la camiseta de Gimnasia LP, y que en 11 fechas marcó 14 goles. Impactante.

Diego Aguirre, un hombre de la casa que salió campeón como futbolista en la Copa Libertadores de 1987, maneja los hilos de un conjunto tácticamente sólido, con propuesta de jugar sobre el ras del piso, de plantarse con protagonismo en la cancha, sumado a un poder de fuego letal comandado por el ya mencionado Pacheco y las apariciones veloces de Alejandro Martinuccio. Así fueron sorteando los rivales, vulnerables ante una estructura de juego aceitada y pensada por Aguirre.

Darío Rodríguez, Sergio Orteman, Sebastián Sosa, Egidio Arévalo Ríos, Diego Alonso y el argentino Alejandro Martinuccio son otros apellidos bisagras para comprender la magnífica actualidad del Carbonero. Como siempre explayamos en D5, una dosis justa de experiencia y juventud que requiere cualquier grupo humano para conseguir objetivos.

Peñarol gana, gana y gana. La ilusión de una porción grandísima del Uruguay se enciende con la conformación de este equipo que quiere trascender las fronteras de su país y retomar la senda de pelear el título querido por todos: La Copa Libertadores.

viernes, 2 de abril de 2010

Ortega y su última chance

El retorno de Ariel Ortega a participar en las prácticas con el primer equipo de River surge en la actualidad de un conjunto que naufraga futbolísticamente, con variantes en la ofensiva que no consiguen la acumulación de actuaciones convincentes para satisfacer lo requerido por el cuestionado entrenador Leonardo Astrada.

La vuelta de Ortega (por ahora entre los suplentes) en el próximo encuentro ante Lanús aparenta como un manotazo de ahogado, buscando a como dé lugar, y dejando de lado el sentir y raciocinio del cuerpo técnico, que el aura del jujeño y su apego inquebrantable con la tribuna harán aunar a un equipo que no encuentra identidad y con la inmediata preocupación de que la promoción golpeará las puertas la próxima temporada.

¿Con qué Ortega nos encontraremos? Basándonos en sus últimas actuaciones el panorama no conllevaría un grado de superación en el funcionamiento global de River. Eso se cerciorá en el campo de juego, si el jujeño se conectará de modo eficiente con Mauro Rosales, otro que vuelve tras un largo tiempo, primero por lesión, luego por consideración táctica de Astrada, con el propósito de abastecer al juvenil Funes Mori, de mira cruzada con el arco tras el superclásico. No obstante, todavía no se confirmó el equipo. Hay tantos, tantos interrogantes que, por la complejidad de la situación, no devendría a que se respondan de forma satisfactoria. Pero esto es fútbol, ya lo sabemos...

Vuelve a ponerse la camiseta que mejor le queda. Con una adicción que lo tiene a maltraer, al filo de la cornisa, oprimido ante una exposición mediática que no le hace nada bien, Ortega tendrá la función de convertirse en superhéroe para detener la caída libre de un conjunto abatido, al borde del knock out. Una tarea para nada sencilla. ¿Podrá?

miércoles, 17 de marzo de 2010

Independiente marca el camino del Clausura 2010.

El equipo dirigido por Américo Gallego solidifica sus posibilidades de quedarse con el torneo a base de un conjunto que, con el correr de las fechas, aplica fundamentos sólidos, ya sea en el plano defensivo, a partir del gran momento futbolístico que atraviesa Eduardo Tuzzio y también de mitad de cancha hacia delante con una dupla Andrés Silvera – Darío Gandín que en el actual certamen confirmó el buen desandar que ya habían gozado el Apertura pasado.

Hay otros nombres como Adrián Gabbarini, Lucas Mareque, Ignacio Piatti y en especial Walter Acevedo, relegado durante mucho tiempo en San Lorenzo, quienes, a partir de la confianza depositada por el entrenador, le han respondido de modo eficiente y se han convertido en piezas claves del andamiaje del Rojo, solitario líder con 20 unidades.

El Tolo cuenta con una gran responsabilidad por el momento que vive Independiente. Vivo, motivador y respetando una filosofía de juego, de no regalar porciones de terreno al rival, sino afincarse en el campo contrario, desplegar el fútbol por los andariveles y no desaprovechar las oportunidades frente al arco contrario.


Sin un lucimiento general que recuerde a aquél fantástico grupo del 2002, con Montenegro, Insúa y Silvera a la cabeza y con Gallego en el banco, esta versión de 2010 apunta al fortalecimiento de la estructura orgánica del conjunto, teniendo como pilares fundamentales un arco bien protegido, orden defensivo y un mediocampo raspador que combina, de a ratos, técnica con el balón en su dominio. El partido ante Chacarita, con geniales intervenciones de Gabbarini, brinda una pauta concreta de lo expresado anteriormente.

Faltan varias fechas para la finalización del Clausura y las cosas, como vienen sucediendo en los últimos años, pueden cambiar de mano rápidamente. Banfield, Vélez y Estudiantes surgen por decantación como rivales de fuste para las aspiraciones de Independiente. Habrá que determinar cuánto durará el periplo de estos tres clubes en la Copa Libertadores para así ver qué fuerzas reunirán para batallar el certamen local. Independiente, por su parte, va derecho sin mirar atrás, los hinchas se ilusionan y los recuerdos del 2002 aparecen mágicamente. Como si se volvieran a repetir.

martes, 16 de febrero de 2010

Abel Alves: Alguien tenía que hacerlo

Abel Alves se animó. Esa acción que en Boca se denegaba sistemáticamente desde hace un tiempo indefinido, donde el grupo de futbolistas históricos, que llevaron a la cima del mundo a la entidad xeneize a partir de 1998 con Carlos Bianchi como entrenador, eran insustituibles en el equipo titular imposibilitando el resurgir de nuevos valores con el objetivo de purificar y ante todo amplificar voces en un vestuario que parece regirse por el pensamiento de algunos pocos y no por la visión consensuada de la totalidad de los integrantes.

Alves entiende perfectamente, como un hombre que transitó primero como futbolista en la década del `70 y luego como entrenador de las divisiones inferiores que el mundo Boca no perdona. Que la apuesta de sacar a los Abbondanzieri (con oferta de Brasil en la mano), Ibarra y lo acaecido con Palermo el domingo ante Atlético Tucumán pinta riesgosa desde dónde se la mire. Que la espada de Damocles, filosa, se situará muy cerca. Pero, valga la aclaración, su visión de la realidad era (y es) pertinente para este contexto de Boca.

Y sabemos perfectamente que Alves no tiene las espaldas anchas como Basile, Ischia o hasta Russo si nos fijamos en el devenir del tiempo, quienes por distintas causas prefirieron ignorar lo que sucedía puertas adentro, de internas insalvables en el plantel, en pos de continuar con esos apellidos que todo lo habían dado.

El técnico de Boca se la juega por lo que cree. Más allá que su hilo en el carretel depende de un par de resultados. Bien lo sabe. Por eso aparecen los Erbes, Muñoz, Viatri, Chávez, Villafañe y Javier García, chicos que, algunos con más experiencia que otros, tendrán que responder primero por la camiseta y luego a la confianza depositada por Alves. Y en Argentina, claro está, se responde con victorias, otra no hay.

jueves, 4 de febrero de 2010

Maradona y un papelón innecesario


El mamarracho consumado tras la salida de la lista de futbolistas del medio local convocado por Diego Maradona para el cotejo frente a Jamaica en Mar del Plata roza lo tragicómico. Futbolistas que se caen de la convocatoria minutos después debido a que su equipo (Estudiantes) estará disputando la Copa Libertadores por esa fecha, otros que se los cita con molestias físicas (Juan Pablo Pereyra (foto)) alimentan, una vez más, que la desorganización plasmada dentro del cuerpo técnico nacional provoca desaires que se extienden como verguenza al resto del mundo. Que ya exceden el Ruggeri sí, Ruggeri no, o las peleas mediáticas entre Bilardo y Mancuso. Que es un golpe bajo a la reputación del representativo nacional.

De allí vale preguntarnos cuál es la importancia que se le da a estos amistosos preparatorios para la cita mundialista, donde prácticamente se llama a futbolistas que por lógica nociones de calidad no pueden participar de un evento de semejante envergadura. ¿Jamaica, Angola y Costa Rica son escollos donde se puedan sacar conclusiones coherentes? La respuesta ya la sabemos. Retomando los conceptos del principio, alguien se deberá hacer cargo de semejante papelón. Maradona no puede convocar a un tipo que está lesionado. Es darle demasiadas razones (y justas) para los detractores que siempre tuvo Diego. Estamos a meses del Mundial, el nivel futbolístico es alarmante y suceden esta clase de desacoples que dejan pasmado al más pintado. Tanta desorganización genera estas situaciones que atacan de lleno la credibilidad de un cuerpo técnico golpeado, que no encuentra el camino. Y lo peor es que Sudáfrica está a la vuelta de la esquina.

NoTe: Agradecemos a la gente de Tremendamente Motivados que nos dio la posibilidad de ser columnista de una de las ligas más interesantes de Europa como lo es la griega. Aquí la primer nota.

martes, 26 de enero de 2010

Los torneos de verano

Por Nicolás Panigutti

En el inicio de cada año, en el medio de un clima cálidamente húmedo, ojotas y sombrillas, entre el bronceador y el mate playero, aparece la figura de los “Torneos de Verano”. Sin pensarlo mucho, si uno es futbolero de ley y está en Salta, Mar del Plata o incluso Mendoza, probablemente vaya a ver algún partido que le propone este tipo de competición. Es la naturaleza del fanático del fútbol en épocas de abstinencia: sea amistoso o sea oficial, siempre quiere verlo.

Esta columna va apuntada a otro factor. No se trata del efecto que provoca esta clase de torneo en la gente, sino más bien en lo que termina provocando en los protagonistas de él: llámese jugadores, cuerpo técnico o dirigentes. La pregunta es la siguiente: ¿son realmente necesarios? ¿Tienen alguna función? ¿Otorgan más ventajas que desventajas a los que participan de ellos?

Para empezar a analizar la cuestión, queda claro que el momento en el cual se disputan no es el mejor. Con solo decir que comienzan entre 3 y 5 días después de que arrancó la pretemporada de los equipos, y finalizan apenas unos días antes de que comiencen los partidos por los puntos, el punto se justifica a sí mismo. Es una etapa en donde los jugadores están “duros” (que fea expresión esta) y se asume que no van a poder estar al máximo en cuanto al nivel técnico/futbolístico. El miedo a una lesión es recurrente y no es coherente arriesgar a todos los jugadores en pos de un resultado que no brindará nada… ¿no brindará nada?

Hace mucho tiempo ya, los Torneos de Verano sólo significaban una forma más de recaudar dinero, por sobre todas las cosas, y por otro lado (el menos importante) una forma de que los equipos vayan encontrando la mejor forma futbolística de cara al nuevo campeonato. Titulares, suplentes o mezclas de ambos disputaban los encuentros para poder aceitarse en la faz técnica, y de paso se exhibían ante un público que no siempre tenía la chance de poder verlos. Hoy por hoy, la mayoría de los equipos (al menos los de técnicos más cautos) eligen poner mayoría de suplentes o algún equipo combinado para seguir con los fuertes entrenamientos en los días posteriores al partido. ¿Sigue siendo así en la actualidad?

Ya hemos visto lo que puede generar un Superclásico “amistoso” teóricamente, de verano, que no tenía “demasiada importancia”. De un lado, un equipo que se siente renovado por la performance que tuvo ante su clásico rival y sobre todo por la forma de lograr el resultado. Del otro lado, más dudas que certezas. Todo un aparato mediático esperando la renuncia de un técnico que está en la cuerda floja desde hace ya mucho tiempo. ¿Tan grave es perder un partido de verano? La pregunta tiene que ver con la forma más que nada. Si el partido hubiese tenido el mismo resultado pero un desarrollo diferente, hubiese molestado en todos los hinchas del equipo perdedor, pero no sería la muerte de nadie. Sin embargo, si tu eterno rival te pasea en gran parte del partido y no te hace más goles solo porque no tiene un delantero de área como la gente, ahí es cuando empiezan los problemas. Hoy por hoy, los partidos de verano pueden sentenciar la suerte de un técnico de trayectoria como Alfio Basile, y esto nos dice algo…

Personalmente pienso que este tipo de torneos, movidos por la avaricia y por el marketing, solo benefician a unos pocos. Los clubes no ganan demasiado y, en cambio, se arriesgan a perder mucho. Malestar en la gente, bronca de los hinchas y técnicos con la soga al cuello son una combinación que, de cara a un comienzo del torneo cada vez más próximo, pueden desencadenar en un problema de magnitudes mayores en muy poco tiempo. Al fin y al cabo, los que mejor se preparan son aquellos que hacen la pretemporada en tiempo y forma, tienen 3 o 4 partidos amistosos sin demasiada cantidad de gente o de medios presionando, y luego llegan en óptimas condiciones a disputar el primer encuentro del torneo. Entonces: ¿valdrá la pena que sigan existiendo los Torneos de Verano?

viernes, 18 de diciembre de 2009

El circo del Lobo

La destitución de Pablo Fernández como entrenador de Gimnasia LP representa uno de los peores sucesos que siguen dañando la imagen del ya deteriorado fútbol argentino. La rescisión unilateral del vínculo que ejecutaron los dirigentes debe ser catalogada como poco creíble y de una irrespetuosidad sin límite, teniendo en cuenta que el Moncho apenas estuvo en contacto con el plantel 9 días! Un grupo de futbolistas que no eligió, ya que su arribo se produjo luego de la salida de Leonardo Madelón, y donde apenas disputó tres partidos en una semana. Una apretada de doscientos hinchas de Gimnasia a la Comisión Directiva pidiendo la cabeza de algunos referentes (Sosa, Sessa y Maldonado), además de notificar que Fernández no está capacitado para revertir esta situación crítica de la entidad, merodeando el descenso resultaron determinantes para que se definiera la salida del entrenador.

¿Por qué contratan a un técnico sin estar seguro de sus condiciones? ¿Por qué la presión de algunos hinchas determinó esta abrupta salida? ¿Cuál será el próximo salvador de Gimnasia?Interrogantes sobran. No se podrá poner en duda la capacidad de Fernández ni tampoco afirmarla, ya que en un puñado de días y en el contexto en que se dio su arribo no se puede analizar seriamente un proceso. "Llegaron varios dirigentes a mi casa a decirme que me vaya. Ni loco. Tengo la espalda suficiente para sacar esto adelante. Que se preocupen por los cuatro refuerzos", admitió en una charla con AM Del Plata. "Les contesté que no me iba a hacer responsable de todas las macanas que se mandaron ellos. Si quieren que me vaya me tienen que pagar todo el contrato", afirmó basándose en su derecho lógico de cobrar hasta el último centavo hasta diciembre de 2010, fecha en la que finalizará su vínculo.

Ambas partes tendrán una reunión hoy para negociar en qué términos se dará esta salida, injusta y que marca el nivel de la dirigencia de Gimnasia, sin carácter y tomando decisiones sin estar seguros de las mismas. ¿Qué grado de confianza tendrá el futuro técnico sobre un proyecto ante un panorama como éste? Una pregunta simple en este fútbol argentino que rompe cotidianamente las barreras de la lógica.

martes, 15 de diciembre de 2009

Banfield y su grito eterno

Julio César Falcioni rompió el maleficio que determinaba que las segundas partes nunca fueron buenas. Y así se dio el gusto de llevar a Banfield a la cúspide de sus 103 años de historia con la obtención del Torneo Apertura. Fiel a su estilo, pragmático al límite, fundamentando su noción del juego a partir de la construcción de una férrea estructura defensiva comandada ya desde el arco por Cristian Lucchetti, hijo pródigo de la casa, y de los experimentados Sebastián Méndez y Víctor López en la retaguardia, al igual que Julio Barraza y Marcelo Bustamante, cumplidores cada uno desde su sector.

Pero Banfield no fue sólo eso. El rendimiento de los extranjeros Silva, Fernández y la revelación James Rodríguez, un acierto de la dirigencia comandada por Carlos Portell más el inigualable tarea de Walter Erviti, ya alejado de ese pichón que tiraba preciosos caños en San Lorenzo pero que con varias batallas sigue demostrando la misma frescura y un sentir del fútbol que lo transforma en un futbolista distinto.

Banfield se quedó con un certamen opaco. Nadie puede dudar de eso ni esto será un factor para desmerecer el certamen conseguido por la institución del Sur. Pero habrá que admitir que el nivel futbolístico del Apertura fue mediocre y en el que los de Falcioni y Newell`s con las armas justas (y sencillas) concadenaron resultados positivos y eso les posibilitó llegar con chances a la recta final. En este Apertura donde los grandes dijeron ausente, una vez más, y constituyeron un papel decorativo.

Bien por Falcioni. Confiando en futbolistas como Sebastián Méndez (relegado en San Lorenzo), Roberto Battión (jugando poco y nada en Grecia), Marcelo Quinteros, quien venía de descender con San Martín de Tucumán y en juveniles como García (clave ante Vélez), Pío, Vergara y varios más. Entre los mencionados varios arribaron desde distintos clubes y rápidamente, de modo eficaz, se adaptaron a los lineamientos planteados por Pelusa.

Ahí anda contento Falcioni. Ése que estuvo tan cerca de arribar a Boca, luego de su primera experiencia fructífera en el Sur y que por consejo de Diego Maradona se decidió que el buzo se lo calzara Basile. Ése que en Independiente hizo brillar a Sergio Aguero y lo salvo de la Promoción. Ése que supo morder el polvo luego de sus pasos frustrados por Gimnasia de La Plata y Colón. Ése que volvió a su Banfield y lo hizo gritar campeón.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Argentina - España: Figurita repetida

Proponer: "Manifestar con razones algo para conocimiento de alguien, o para inducirle a adoptarlo".

La Real Academia Española considera estas apreciaciones sobre el término proponer. Sintético pero eficaz aquí encontramos una definición sobre una acción que no se vio hoy en el césped del Vicente Calderón por parte de Argentina. No propuso. Así, sencillo, tan claro. Da bronca, claro, pensando en que nuestra camiseta cuenta con argumentos de sobra y por demás probados de que podría jugar de otra forma, de otro sentir en que todos nos sentiríamos más reflejados, vinculados con la pertenencia de una tierra que está acostumbrada a otra cosa que no es tirarla de punta para arriba. El cambio de Higuaín concibe una preocupación dual: se saca a la referencia de área estando 0-1 para incorporar a Tevez, que jamás se sintió cómodo en esa función (recordar ante Brasil en Rosario), y se amolda una estructura que ya dio muestras de no funcionar, de un rendimiento colectivo preocupante que simplemente añora por un error del rival y nada más. Argentina no es Bahrein ni Nueva Zelanda. Eso queda claro.

Tomaremos la envergadura del rival en pos de comprender la realidad del partido. Un equipo como España, híper aceitado, de grandes futbolistas en momentos excepcionales (Xavi, Iniesta, Villa, Cesc) donde la filosofía de Aragonés y ahora de Del Bosque ha cuajado del modo ideal y se contempla un entendimiento perfecto cuando la pelota empieza a rodar. En Argentina la coyuntura es distinta. Mascherano enhebra una serie de rendimientos bajísimos tanto en la selección como en Liverpool, Gago deambula con sus problemas en el ya problemático Real Madrid, Maxi Rodríguez dista mucho de parecerse en ese que la dejaba chiquitita en 2006, Heinze golpea, golpea y golpea sin que eso genere amedrentamiento en los rivales, Aguero sube y baja en sus actuaciones, al igual que Ezequiel Lavezzi en Nápoli. De proyecto concadenado en el labor de los entrenadores de la selección ni hablar. Hasta se piensa que le hicieron la cama para que asuma el otro. A partir de ahí: ¿Podemos pensar en un laburo continuo y a futuro, sin egoísmos?

Hay puntos positivos o al menos alentadores. El arquero Romero sigue sumando actuaciones para garantizar su pasaje a Sudáfrica. Hoy falló en una que pudo ser gol pero en la totalidad del encuentro se lo notó seguro en cada una de sus intervenciones. Higuaín es un futbolista de puta madre, como dirían los españoles. Fuerte, talentoso y con destreza para cargar la 9 en un equipo que resulta insufrible para los goleadores. Sin embargo, Higuaín va, va y va. Sí, propone. Messi es diablura pura, es el diferente y sufre de estar con un idea de juego que no simboliza lo que él requiere. De esto, hablamos en el post anterior. Poco podrá hacer cuando sus compañeros no le da una pelota en los pies y lo castigan con continuos pases desorbitados en fuerza en el que no puede llegar a tener la repentización justa para lastimar a los rivales. Es para pedirle perdón. Igual confiaré en su rebeldía para sortear esto, será otra etapa superada en el crecimiento sostenido que vive.

No duele el partido perdido. Duele el rendimiento, triste, opaco, de pérdida de prestigio de lo que, como dice el Himno, supimos conseguir. Duele porque se repite y desde el cuerpo técnico no parecen entender el mensaje, algo que se vuelve tan sensible a la vista viendo un ratito de esta Argentina. Y sí, ahí andamos, medio a los tumbos, medio a la deriva, sin encontrar la propuesta.

NoTe: Les recomiendo el blog de Diego del Compare, colega amigo que decidió embarrarse en el mundo de los blogs y está armando uno muy copado.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Borghi: Esencia de un técnico particular

La vuelta de la revista Un Caño, hecho sucedido a partir de septiembre genera la novedad encontrarnos una vez por mes con un abanico interesantísimo de tipos que piensan al deporte y en especial al fútbol de otra manera, de otro sentir, no tanto a lo que vemos cotidianamente por televisión plagado de irrespetuosidades con un lenguaje burdo, repetitivo y que roza del mal gusto. Marco la buena novedad de esta revista y quisiera destacar la nota realizada a Claudio Borghi, el entrenador de Argentinos, quien se explayó con su estilo informal, directo y claro sobre las diferentes experiencias dentro del campo de juego en una entrevista interesantísima hecha por Ariel Senosiaín.

Aquí un resumen:

  • "Siempre, la clave del fútbol estuvo en el número mil doscientos cincuenta y nueve. El 1, el 2, el 5 y el 9. La columna. Para mí el jugador mñas importante es el volante central, el que logra que el equipo no se parta. En el medio es donde se ganan los partidos. El ideal sería lograr uno que combine recuperación y contención: Batista. Hoy los mejores son Gago, un cinco tan cinco que si lo ponés a la derecha lo cagás, y Mascherano, un viejo reencarnado en un pibe."
  • "No me gusta discutir de fútbol porque no se llega a nada. Como en la religión. Además hoy estamos medio complicados, hablamos mucho de sistemas tácticos sin sentido, porque en sólo dos momentos se respetan las alineaciones: cuando empieza el partido y cuando empieza el segundo tiempo. Gran complicación aportan ustedes, los periodistas".
  • "Llego a un club, veo a un negrito que quizás no merezca estar en Primera, pero igual le doy la chance. En Chile me enamoré de Chupete (Humberto) Suazo. Tenía la coraza de los que fueron maltratados. Cuando lo llevamos a Colo Colo, un técnico me dijo que me estaba equivocando, que era un hijo de puta que me iba a volver loco. Se equivocó. Lo único que necesitaba Suazo era cariño. Yo no lo acariciaba, pero en vez de decirle "gordo boludo, bajá", le decía "vení, gordo, baja un poquito", Suazo venía de una infancia muy dura, con carencias y la pérdida de su padre. No sabía expresarlo y ante la menor agresión respondía con otra".
  • "La gente que nos ve de afuera se pregunta cómo nos divertimos jugando al fútbol. Cuesta divertirse con 50 mil personas puteándote; prefiero ir a pescar. Nuestro fútbol es diferente al que se juega en un rato con amigos. Los preconceptos joden. El público toma los pocos ejemplos exitosos. Hablan de Cristiano Ronaldo, pero no reparan en los miles de jugadores en todo el mundo que ganan muy poco dinero".

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