sábado, 30 de mayo de 2009

5 x 1 (Extranjeros en Racing)

Marcelo Vega: Experimentado volante chileno apodado Gordo. Llegó a la Academia junto con Manuel Neira en la temporada 2000 - 2001 tras un breve paso por la MLS. En la foto lo vemos con el buzo celeste. Allí contemplaremos su estado físico. Jugó poco, excedido de peso y en un nivel pobrísimo. En una época aciaga de la institución de Avellaneda hizo las valijas rapidamente y retornó a su Chile natal para desempeñarse en Unión Española. Después recaería en Cienciano y Universidad de Chile, lugar donde se retiró en 2003.

Manuel Neira: Otro experimento fallido que pisó suelo argentino pero que llegaba con mejores credenciales que su paisano Vega. Estuvo en varios países y llegó a Avellaneda en el Clausura 2000 bajo la dirección de Omar Jorge. Apenas disputó 9 partidos y convirtió en dos oportunidades (ante Boca y Estudiantes). Perdió terreno con la asunción de López y Cavallero y ya no volvió a jugar más. De Racing partió a Colombia, más precisamente a América de Cali. En la actualidad se desempeña en Unión Española.

Jhon Galliquio: "Es el hermano de Pelé", cantaba la hinchada racinguista jocosamente sobre la figura de este central peruano, de excelente forma física pero con escasa ductilidad con la pelota en los pies. Arrancó su carrera en Universitario de Perú y en 2003 tuvo la oportunidad de su vida: jugar en Argentina y con la camiseta de Racing. Lo había pedido el entrenador académico, Ángel Cappa. Mejor imposible. Tras un arranque promisorio, en el que se ganó la titularidad y le posibilitó ser convocado para su selección, decayó su rendimiento y fue perdiendo lugar entre los habituales convocados. Al igual que Neira con López y Cavallero, la asunción del Pato Fillol terminó con su experiencia por nuestro país. Al menos le dedicaron una canción...

Fabián Pumar: Lo nombro y siento que se me entumecen los pies tras sufrir una patada de este defensor uruguayo, recio, aguerrido y que dejó su marca (la de los botines) para los atacantes rivales. Con varias rojas en su periplo por Avellaneda, Pumar no consiguió permanecer mucho tiempo en el plantel. Arribó en julio de 2002, tras su paso por el fútbol de su país y llegó a formar parte de la selección uruguaya que llegó a la final de la Copa América de 1999, aunque no disputó ningún partido. A los pocos meses Blanquiceleste le rescindió el contrato.

Erwin Avalos: Más cercano a nuestros días. Con similar look al cantante Víctor Heredia, Avalos fue una de las peores contrataciones de los últimos quince años, y eso que Racing puede dictar un manual sobre estos asuntos. El paraguayo, con cierto curriculum aparentemente goleador con la camiseta de Cerro Porteño, llegó a Argentina y apenas pudo jugar algunos partidos, sin suerte, falto de estado físico y escaso poder de fuego en el área. A los pocos meses retornó a su país para vestir la camiseta del Ciclón paraguayo.
Agradecimientos: En una baldosa

jueves, 28 de mayo de 2009

Mi dosis de rebeldía



La avenida Córdoba hostiga con su ritmo demoledor. Autos, colectivos, gente, autos, colectivos y algún taxi. La escenografía se repite sistemáticamente. Me ubico en una de las mesas apuntando al televisor y pregunto a la moza el objeto de mi visita ¿Pasan el partido de Barcelona?. La miro. Me mira y apenas responde con un ademán simple que aparenta una respuesta afirmativa. Titubeo. No creo que sepa que hoy se juega el partido de fútbol más importante del año. Contemplo alrededor y apenas veo una pareja tomando un café y dos pibes que recién salen del colegio, vaya a saber cuál, con dos licuados gigantes de manzana. Con el café y las medialunas recién llegados, emergen los equipos a la cancha y todas, pero todas las imágenes se la lleva Lionel Messi, siempre con su forma especial de andar, parco, taciturno como si no supiera lo que le puede deparar la vida en esos 90 minutos. ¿Por qué con la pelotita en los pies es tan diferente a verlo en otra acción? Parece que su hábitat es ése, no puede ponerse en otra postura.

Arranca el partido. Mejor Manchester utilizando los andariveles y como epicentro a Cristiano Ronaldo. Escucho una voz intensa que apabulla el ambiente. “Este tipo es un amargo”, suelta despotricando ante la figura del portugués. El señor, bajo, con grandes anteojos está sentado a 5 metros y critica la temperatura corporal del as del United. Pienso que un tipo que se banca jugar con 72.000 personas y la exigencia que tiene por ser quién no puede ser ningún amargo. Me lo imagino a él, así tan insignificante, corriendo con la presión de tenerlo a Puyol durante 90 minutos. Vamos a ver cuánto aguanta. Minutos después vino el gol de Eto´o y apreto el puño a más no poder. Uno enarbola banderas con las cuales comulga. Imposible no identificarse con este equipo.

A partir de ahí, el partido se terminó para mí y sólo me puse a observar todos los movimientos del mejor jugador del mundo. ¿Messi? Muy equivocados. Andrés Iniesta demostró, una vez más, ser el mejor de todos. Verlo jugar es un placer. En la transmisión televisiva, Ángel Cappa, entrenador de Huracán, consideraba que posee un manual con instrucciones dentro del campo de juego, que todo lo ejecuta a la precisión. Para mí tiene varios. Uno para defender y acompañar a otro gladiador como Xavi; otro para erigirse como indispensable en la distribución de la pelota en el mediocampo y otro en materia ofensiva. Calidad, ubicación, despliegue y habilidad. No tendrá la picardía y velocidad de nuestro rosarino pero con lo que cuenta le basta y sobra para ser el mejor.

Llega el gol de Messi y los restos de medialunas caen al piso. Ni él se hubiese imaginado convertir de cabeza. Grita, salta, se abraza y es feliz. Emociona ver a un compatriota llegando a lo más alto del fútbol mundial. El resto está de más. Me cobra la moza y observa que tengo una sonrisa de par en par. La felicidad por el triunfo de Guardiola, de esa escuela fantástica que aprendió de Cruyff es ejemplificada en mi cara. Se acerca el señor diminuto y en voz elevada se dirige hacia mí y me dice “A ver si Messi en Sudáfrica hace lo mismo”. Pienso que ojalá sea así, aunque mascullo bronca de pensar que el instinto argentino de no disfrutar permanece, sea cual fuese el momento, latente en cada uno de nosotros. Salgo y la avenida Córdoba sigue igual, estropeada de tanta vorágine. No me importa meterme en esa locura de nuevo llamada microcentro, ya tuve mi dosis de rebeldía mirando al Barcelona. Mi Barcelona.

martes, 26 de mayo de 2009

5 claves para entender a Atenas campeón


  • La inteligencia de Rubén Magnano. Hábil, trabajador y ganador por dónde se lo mire. El técnico de Atenas se lleva los aplausos por conformar un quinteto de lujo, solidario y con hambre de gloria. Similar, salvando a las distancia, a los héroes que dirigió en los Juegos Olímpicos. Rubén sigue dando cátedra.

  • Combinación justa de experiencia y juventud. Mixtura que siempre hace falta para conseguir logros importantes. A los veteranos Diego Osella (emblema del Griego), Bruno Lábaque y Leo Gutiérrez se le agregó una nueva camada de jugadores liderados por Juan Pablo Figueroa (brillante marca en la final a David Jackson, la figura de Peña), Federico Ferrini y Cristian Romero. Entre todos, transformaron a Atenas desde el principio de la temporada como un conjunto a temer.

  • Juan Manuel Locatelli. Aquí empieza a hilar fino mi admiración por uno de los mejores basquetbolistas que tiene Argentina. Talento, mucho terreno recorrido sobre sus espaldas y la misma disciplina de siempre tanto para atacar como defender. En una final con muchas emociones en juego (se enfrentaba a Peñarol, su ex equipo) sacó a relucir su chapa que detalla la cualidad constante de sus penetraciones y triples y se erigió como el más regular de una final cambiante en su desandar pero con un ganador inapelable.

  • La defensa. Apéndice imprescindible para comprender el noveno título del equipo cordobés. Como pocas veces en su rica historia, la defensa constituyó un eslabón fundamental para conformar una estructura de juego aceitada, con orden y sorpresa, argumentos que Magnano supo equilibrar de modo ideal. Algunas estadísticas: en la primera fase sólo recibió 64 puntos de promedio. En Córdoba le anotaron apenas 65,6 de media y en dos encuentros sufrió más de 80. En 12 ocasiones dejó a sus rivales en 60 o menos puntos y a Olímpico lo congeló en 46.
  • Los extranjeros. Correctas elecciones por parte del entrenador y también de la dirigencia. Andre Laws se consolidó peldaño por peldaño como un jugador fundamental para la filosofía de juego planteado por Magnano. El escolta dijo presente en el quinto partido, en un momento clave anotando los últimos 5 puntos del equipo en el tiempo suplementario y en el definitivo. A pesar de un arranque en la serie ante Peñarol con rendimientos apáticos, en los pasajes claves de cada uno de los encuentros su figura se hizo presente para convertirse en el hombre a detener. Por su parte, el pivote Djibril Kanté aportó su cuota rendidora, tal vez sin llevarse los flashes pero aportando su granito de arena en pos de conseguir este preciado objetivo. Ése que quería todo Córdoba.

lunes, 25 de mayo de 2009

Equipo Doble Cinco (Fecha 15)




Esquema: 3 - 4 - 1 - 2

Daniel Islas (Tigre): Monumental actuación del arquero en la injusta victoria del Matador ante Godoy Cruz por 2 a 0. El uno se atajó todo lo que venía y se consolidó como la figura excluyente de Tigre que quiere seguir soñando con la Copa Sudamericana.

Lucas Aveldaño (Racing): Qué defensa que tiene Racing. Y qué acierto de Caruso Lombardi en conformarla. Sosa, Cáceres y en especial el ex Rafaela son factores sustanciales de la seguridad defensiva de la Academia en los últimos encuentros. Ante Colón sacó todo desde arriba, ni se inmutó con la presencia de Esteban Fuertes y apareció en los momentos claves. Bien por Aveldaño.

Paolo Goltz (Huracán): Gran vuelta para uno de los emblemas del Globo. Firme, concreto en la marca, expeditivo en los momentos justos, el aporte del defensor, junto a Bolatti y Pastore resultaron claves en el 2 a 1 ante Rosario Central, que sigue perdiendo puntos válidos para la lucha por la Promoción.

Ariel Aguero (Gimnasia LP): Vaya partido que tuvo que sortear la defensa del equipo de Madelón. En un cotejo que definía muchas cosas, la actuación del ex San Martín de San Juan merece un reconocimiento. Sobrio, atento continuamente y bancando a Vega y Urbano, el central colaboró activamente en una victoria que le da aire a mitad de La Plata.

Iván Pillud (Newell`s): Despliegue y verticalidad por la zona derecha. Aprovechando las falencias defensivas del paraguayo Aureliano Torres, el lateral/volante leproso conjugó marca con llegadas al arco de Hilario Navarro. A tenerlo en cuenta para el futuro.

Diego Mateo (Gimnasia de Jujuy): Lo mejorcito del embole que generaron Arsenal y el casi descendido Gimnasia de Jujuy. El 5 del Lobo metió ganas, despliegue y fue un sostén importantísimo en el triunfo de los de Arzubialde que quieren seguir soñando con quedarse. Suena complicado pero chances matemáticas por ahora hay.

Lucas Bernardi (Newell`s): Importantísimo el ex Monáco en el segundo tiempo para que el rojinegro se traiga los tres puntos del Nuevo Gasómetro. Coraje, correcta distribución, marca e incursiones ofensivas para ser el emblema de los de Sensini que sueñan con la Sudamericana.

Enzo Pérez (Estudiantes): Ni su familia habrá creído que el ex Godoy Cruz marcara 3 goles en un encuentro. Pero sucedió en el triunfo del Pincha ante Argentinos, que decretó la salida de Claudio Vivas como entrenador del Bicho. Pérez aportó dinámica, se asoció continuamente con Verón y en sus dos primeros tantos definió de modo inapelable y en el tercero capturó un remate de la Brujita que había dado en el palo derecho de Torrico.

Javier Pastore (Huracán): El mejor jugador del fútbol argentino. Por lejos. El 10 dio otra clase magistral de fútbol (y van...) y por él Huracán se trajo 3 puntos de oro en su visita a Rosario. 2 goles, tacos, asistencia, gambeta, remate de media distancia, en sí un repertorio mágico para un futbolista de aquellos.

Carlos Luna (Tigre): Otro que anda derecho. El Chino dijo presente en los momentos justos para que Tigre de a poco salga de los puestos del fondo. Grita seguido, tiene 9 tantos y parece que su destino a partir de junio tiene olor a Viejo Continente. Lo van a extrañar por Victoria.

José Sand (Lanús): Goleador de raza. ¿Qué no se ha dicho de Pepe? Voraz en el área, intuitivo en los mínimos detalles, el ex River facturó y le dio la victoria a Lanús en el clásico ante Banfield. Picante, aguerrido y jugando su propio partido ante su ex equipo. Con 4 fechas para terminar, el Granate quiere repetir lo de 2007. Con Sand lo puede.

DT: Luis Zubeldía (Lanús): Tras el traspié sufrido en la Copa Libertadores, el técnico de Lanús consiguió nuevamente que su equipo se diferencia del resto por su orden, respeto por la pelota y también por contar con futbolistas en una actualidad brillante. Además no le tembló el pulso y sigue haciendo que juveniles aparezcan en Primera División.

sábado, 23 de mayo de 2009

La palabra clave

Se cayó. Ya había alarmas de que esto podría ocurrir. Ni se inmutaron. Y la realidad los pasó por encima. La eliminación de Boca en la Copa Libertadores no debe sorprender a nadie. Defensor Sporting apenas fue el verdugo, un equipo con escasas variantes y con su vista, luego del 2 a 2 en Montevideo, más próxima al campeonato local que a esta incursión sudamericana. Sin embargo, pegó el golpe que nadie esperaba. Golpe que dejó nocaut al mundo Boca, deambulando por el fondo de la tabla en el Clausura y ya sin su torneo insignia, y lo que es preocupante, con un nivel de juego paupérrimo, carente de conducción y por sobre todo rebeldía. Esa rebeldía, bien entendida, que tanto provecho le dio desde la asunción de Carlos Bianchi en 1998. Se terminó una etapa. Como aquella ley física que afirma que todo lo que sube tiene que caer. Inevitablemente.

Queda demostrado, una vez más, que con la historia no se gana. Se gana con equipos competitivos y en el cual todos tiren para el mismo lado. En Boca no pasa eso. Creyeron que sin un recambio generacional los títulos casi por decantación iban a seguir llegando. Grave error. Sin liderazgo desde el banco, con conflictos internos que, hoy con el fracaso consumado, salen a la palestra. Desde aquél cortocircuito de Cáceres y Riquelme, luego pasteurizado tras la consagración en el Apertura, hasta los roces de Palermo y Mouche en las últimas semanas pasando por el inentendible caso Caranta. Falta un conductor. Y no me refiero justamente a Román, quien se pasó mitad del semestre aquejado por las lesiones.

Otro apéndice para desmenuzar reside en los juveniles, aquellos que deslumbraron en el verano, con bailes incluidos a River, y que con rodaje por los puntos la situación para ellos se modificó de par en par. Nadie duda del talento de Gaitán, Mouche, Roncaglia, Forlín, Muñoz y hasta el arquerito Ayala, por citar algunos casos, lo que vale preguntarse es que si tal vez los elogios desmedidos a esta camada de futbolistas repercutió negativamente en su ánimo, ya que en lo que importaba que era la Copa Libertadores, los puestos eran para los Palacio, Palermo, Cáceres, Morel y Abbondanzieri.

En una lucha de egos, como lo es cualquier plantel profesional, sea la camiseta que sea, pero sea más la de Boca, pueden aparecer heridos. Palacio es un de ellos. De ser el futbolista de estirpe europea próximo a la venta a cualquier coloso europeo por sumas irrisorias, hoy ante un mercado de transferencias tan reprimido, cualquiera que ponga 7 millones de dólares se lo lleva. ¿Quién sale perdiendo? Boca y Palacio. Primero el club, que demoró su venta y finalmente contempla que su capital se redujo sensiblemente. Y luego al mismísimo delantero, que seguramente con su pobre actualidad, ya no seducirá a los Barcelona, Lazio y tantos otros interesados en su momento. La palabra clave para comprender el futuro de Boca es recambio, el cual es urgente y que como consecuencia traerá aparejado una limpieza donde deben permanecer los más aptos y no los que tengan más medallas colgadas en su cuello. El imperio se cayó. Todos lo sabían. Pero nadie hizo nada.

jueves, 21 de mayo de 2009

Prueba de clasificación


Probar y algunas certezas. Nada más. El encuentro que disputó la selección local ante Panamá en Santa Fé, más allá del resultado anecdótico, no merece exagerado análisis teniendo en cuenta las severas deficiencias técnicas de los visitantes, sin roce internacional ni figuras de primer nivel. Sin embargo, el 3 a 1 deja traslucir algunas confirmaciones de cara a los compromisos que se avecinan.

Gonzalo Bergessio pagó con dos goles, lo que a la postre será su convocatoria para los próximos encuentros de Eliminatorias. Maradona no lo confirmó pero por dentro pero quedó muy satisfecho por la tarea del delantero de San Lorenzo, quien se mostró implacable durante los 90 minutos, sumándole a su clásico despliegue y entereza, ese poder de fuego en el área que todo punta de Selección debe tener.

De Federico es un joven que a futuro habrá que mirarlo de cerca. Atrevido, encarador y con un plus de habilidad, de marca potrero, que lo convierte en diferente al resto. Con una exquisita definición abrió el marcador y en pequeñas dosis despegó ese fútbol que demuestre cada fin de semana con la camiseta de Huracán. A seguirlo...

Un acierto de Maradona resulta las diferentes pruebas en el arco. Con Carrizo haciendo banco en Lazio, en consecuencia habrá que ir agregando opciones para ponerse el buzo. Pozo y en el complemento Campestrini, sin pasar sobresaltos, cumplieron una correcta tarea y se ponen en carrera para un puesto que, hoy por hoy, pinta incierto.

Destellos de Daniel Montenegro. Demasiado poco para la consideración del entrenador, quien tras el renunciamiento de Juan Román Riquelme, consideró que el Rolfi podría ser su reemplazante. De ayer, escaso fue su aporte. Impreciso, sin poder conducir al equipo, apenas demostró su valía en el pase certero a Bergessio para el tercer tanto. Demasiado poco.

Interesante, y a pesar de las entradas carísimas, no comprendiendo la realidad económica de Argentina, la concurrencia de público al estadio de Colón. Desde diferentes puntos del país llegaron a Santa Fé para poder observar al llamado equipo de todo. El apoyo en el mal llamado interior se mantiene intacto por el combinado nacional. Es hora de seguir fomentando que la Selección recorra el país, como pasa con Brasil.

martes, 19 de mayo de 2009

Equipo Doble Cinco (Fecha 14)


Esquema 4 - 3 - 1 - 2

Marcos Gutiérrez (San Martín de Tucumán): Serenidad en un arco tan difícil como es el de los tucumanos, siempre con la calculadora en la mano y contemplando diferentes resultados. Por eso la experiencia del Anguila sirve y mucho para el conjunto de Carlos Roldán que se trajo tres puntos de oro de Avellaneda y que le posibilitan seguir soñando con la chance de seguir en Primera.

Carlos Arce (Lanús): La cantera granate nunca se acaba. El juvenil fue uno de los factores fundamentales en que su equipo se trepe a lo más alto del Clausura. A pesar del resultado adverso, se mantuvo tranquilo y enhebró una correcta actuación por la franja derecha, asociándose con Blanco, Fritzler y Lagos, e incursionando en posiciones de ataque. Ya con la victoria continuó atacando y fue un problema sin resolución para el Canalla.

Rubén Maldonado (Gimnasia LP): Una fiera el defensor de Gimnasia. Arrancó dubitativo, aunque luego se erigió como un bastión fundamental en la brillante victoria del Lobo ante el líder Vélez por 3 a 1. Con su entrega, en los momentos del partido más complicados, empujó hacia delante a su equipo. Rechazó continuamente el peligro en su área y ordenó a la defensa.

Jonathan Bottinelli (San Lorenzo): Impasable el defensor de San Lorenzo en la victoria como visitante 3 a 0 ante Gimnasia de Jujuy. El central se mostró aplomado en el mano a mano, sacando los diferentes centros que llegaron al área custodiada por Hilario Navarro y eficaz en el anticipo tanto sobre Miranda como a Ferradas.

Marcelo Bustamante (Banfield): Lo más destacado en el pobre empate entre Newell`s y Banfield. El ex Vélez fue salida continua para sus compañeros, tuvo apariciones en ofensiva y se lo vio criterioso con la marca, mucho más en el complemento cuando la Lepra ansiaba darlo vuelta.

Víctor Figueroa (Godoy Cruz): El alma creativa de este Godoy Cruz que juega lindo y bien. El ex Chacarita, uno de los preferidos de Doble 5, mostró en cancha de Argentinos uno de los mejores rendimientos que tuvo en Primera División. Encarador, agresivo y con la gambeta a flor de piel, el 10 interpreta a la perfección lo que pide Cocca para el conjunto cuyano. De postre, cerró con 2 goles el gran triunfo de Godoy Cruz ante Argentinos en el Diego Armando Maradona.

Cristian Sánchez Prette (Estudiantes): Ubicándose en todas las posiciones del mediocampo, el ex Huracán la descosió en la goleada del Pincha ante Independiente por 5 a 1. Luchó, cortó, distribuyó, exprimió al máximo su pegada en la pelota parada y junto a Galván, Nuñez y Salgueiro se hicieron un festín ante el Rojo, que no da pie con bola y deambula por la cancha.

Cristian Chávez (Boca): Después de varias actuaciones en falso, Pochi se vistió el traje de conductor con Riquelme en cancha y fue decisivo en el triunfo de Boca ante el apático Arsenal por 2 a 1. Desborde y llegada por el andarivel izquierdo conviertieron al juvenil xeneize en lo mejorcito (con gol incluido) del conjunto de Ischia que quiere distanciarse de los últimos puestos.

Javier Pastore (Huracán): Las palabras quedan cortas. Estamos en presencia del mejor jugador del fútbol argentino. Fútbol, fútbol y más fútbol. Talento en su máxima expresión. Lo del chico de Huracán ya es cosa seria. El partido ante River, luego de un primer tiempo parejo, se resolvió simplemente por su presencia. Golazo de antología y ventaja para los de Parque Patricios. Luego asistencia a Medina en el segundo gol y en el tercero fue obra de él con otra definición exquisita. Gracias pibe por tanta magia.

Gonzalo Bergessio (San Lorenzo): Volviendo al nivel del año pasado, el delantero de San Lorenzo fue la figura de su equipo en el triunfo como visitante ante el casi condenado Gimnasia de Jujuy por 3 a 0. El Toro arrancó dubitativo en los primeros minutos pero en el complemento fue una verdadera pesadilla para los defensores jujeños y permitió que los de Simeone salieran de las últimas posiciones. Marcó el primer gol después de una serie de rebotes y abasteció a Fornaroli en el tercer tanto. En un semestre opaco, la actualidad de Bergessio es una sonrisa para los hinchas cuervos.

Leandro Caruso (Godoy Cruz): Uno de los compinches de Figueroa. El delantero se transformó en la revelación de este Clausura, practicando un fútbol de alto nivel, situación extraña teniendo en cuenta su contexto físico. Caruso habilita, gambetea, se lo nota seguro con las pelota en los pies y tiene el olfato de goleador a flor de piel. Facturó por duplicado ante el Bicho para que su equipo se aleje del fantasma del descenso y la Promoción.

DT: Alejandro Sabella (Estudiantes): Le salió todo perfecto. Puso a los chicos y le pegó flor de baile a Independiente por 5 a 1. Más allá de Verón y si figura indiscutible, Sabella le impuso otro estilo de fútbol a un plantel con interesantísimas variantes. Bien en el Clausura, ya clasificado para los cuartos de final de la Copa, el Pincha va por más.

lunes, 18 de mayo de 2009

Gracias Maestro!


Triste o buena

Amar sin nadie/ vaya cosa triste
sin nada que abrazar
ni eva que nos abrace

buscar en la memoria de la piel
la boca la cintura la lujuria ganada
las suaves nalgas tibias
y sólo hallar respuestas de fantasmas

los desaparecidos no aparecen
las voces de los árboles se apagan

quedan escombros de caricias
y con pudor nos preguntamos
¿por qué decimos tantas veces corazón?
¿será el único amigo que nos queda?
¿o será el refugio de los que queremos?

amar con alguien/ vaya cosa buena

Mario Benedetti (1920 - 2009)


sábado, 16 de mayo de 2009

Panorámica (Dwight Howard)


Segunda entrega de Panorámica y en este caso destacaremos la figura de Dwight Howard, la estrella de Orlando Magic, uno de mejores basquetbolistas de la NBA, quien a partir de su desempeño ha situado de nuevo, y después de varias temporadas, al conjunto de Miami en los lugares de vanguardia en la mejor liga del mundo. Este pivote, de 2,11 metros y 120 kilos, efectivo en defensa, con ráfagas interesantísimas en la faz ofensiva y una formidable capacidad para los rebotes y los tapones, ha sido una de las grandes descubrimientos en los últimos diez años.

A pesar de contar con un físico descomunal, comparado al de David Robinson, asombra por la plasticidad que posee en cada uno de sus movimientos. Se afianzó como la imagen principal de un equipo batallador, con escaso brillo, pero que cuenta con valores destacables como el alero Rashard Lewis (ex SuperSonics) y Jameer Nelson, quienes acompañaron a Howard para poner a los Magic en los Playoff. En la corriente temporada le entregaron el premio de “Mejor defensor”, convirtiéndose a sus 23 años como el jugador más joven que lo obtiene. Un galardón loable para Howard, quien mira con la misma precisión el aro contrario y el propio.

Una anécdota particular rebotó en el Juego de las Estrellas de 2008, donde ganó el concurso de volcadas, ésos torneos que en la década del 90 Michael Jordan y Dominique Wilkins generaban la locura de los fanáticos y que en los últimos tiempos había perdido su brillo. Sin embargo, gozó su gran momento cuando Howard se calzó el traje de Superman, con capa incluida, y consiguió una volcada elevándose desde la línea de libres en un perfecto salto que demostró su poder atlético al máximo esplendor, generando una fotografía que recorrió el mundo.

Howard también dijo presente en los Juegos Olímpicos de Beijing vistiendo la camiseta de los EEUU, quien luego del traspié sufrido en Atenas ante Ginóbili y cía, consiguió, junto a una gran camada de jugadores, colocar a los Estados Unidos en el peldaño más alto de este deporte. El argentino en su columna en el Diario La Nación marcaba tiempo atrás su pensamiento sobre Howard: “Encajó muy rápido en el estilo de juego; además es una bestia con lo que está jugando. Dominando los tableros, jugando con mucha determinación y agresividad. Físicamente es algo increíble”. Y si lo dice Manu...

Notas relacionadas:
Panorámica (1º Entrega): LeBron James



jueves, 14 de mayo de 2009

Mentir para robar

No me subiré al atril y daré indicaciones de lo que está bien o mal. En los actos de cada uno se demuestra lo que se es. En épocas de elecciones, los políticos tienen mucho de esto, y como vemos siempre, jamás cumplen las palabras vertidas en estos tiempos. La historia argentina lo demuestra. La historia del periodismo deportivo tampoco debe olvidar con la tapa del diario Olé del día martes. La mentira tiene patas cortas y Olé ya sabe demasiado de esto. Sin embargo, sigue intentando en vender, como diría Diego, pescado podrido. Le encanta, sabe que a gatas consigue vender 6.000 ejemplares por día en el país y si no fuese que lo banca el Grupo Clarín, los Farinella, Guerrero y tantos otros tendrían otro destino, tal vez no tan remunerativo.

Mienten. No me canso de repetirlo. Son de cuarta. No me canso de decirlo. Puede ser que cualquiera que lea estas líneas se pregunte el porqué de semejante enojo. La respuesta es simple: manchan al periodismo deportivo. En la opinión pública hace rebajar, de lo rebajado que ya estaba, la profesión que elegimos, algunos como mi caso, desde la cuna. Periodistas que sólo saben hablar de escándalos y que del reglamento o de otros deportes no saben nada. Ni les interesa. En vez de asemejarse a los Víctor Hugo Morales, Alejandro Apo y tantos otros ejemplos de correción y respeto a la vocación, quieren parecerse a Rial y Ventura y el quilombo fácil. Porque el quilombo vende.

El creador de la nota, Martín Blotto, pagará con su laburo la codicia de sus propios editores, sus jefes que lo único que desean es sacar ganancia a como dé lugar y seguir explotando año tras año a pasantes de las innumerables escuelas de periodismo deportivo que pululan por Capital y alrededores. Encima, además de la falsedad consumada, argumentan que en el club ya había un sumario interno. Siguen mintiendo. No chequean fuentes, ni tienen un poco de sentido común. Lo lamento por la gente que estará trabajando ahora en el diario, el nivel de agresividad que habrá en esa redacción no debe tener nombre. Lo pagará el Grupo Clarín con credibilidad. Como dijo alguna vez Alejandro Fabbri, la misma es como la virginidad: se pierde solo una vez. Aunque Olé la perdió hace rato.

Notas Relacionadas:
Vale Chumbar (Q.E.P.D)
Tic Espor (El remedio peor que la enfermedad)
Dame Pelota (El moco de Olé)
Tremendamente Motivados (La bandera que sólo Olé vió)
Diario Olé (La peor diligencia)
Diario Olé (Derecho a réplica)



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